0221
0221

Cuáles son los cuatro tratamientos que estudia la OMS para combatir al coronavirus

La Organización Mundial de la Salud impulsa una iniciativa para probar en distintos países una serie de fármacos y así recopilar la información necesaria para encontrar una cura para el COVID-19.

En medio de la expansión del coronavirus en nuestro país y buena parte del mundo, los especialistas siguen buscando una forma efectiva de poder parar con esta pandemia. 

En este contexto, desde la OMS decidieron impulsar una iniciativa, llamada “Solidarity”, para llevar adelante de manera simultánea en distintos países del mundo, entre ellos Argentina, con el fin de encontrar una cura para el COVID-19. 

Son cuatro los tratamientos que están bajo estudio de los médicos y se implementarán en miles de pacientes con coronavirus, tratando de recopilar la mayor cantidad de datos posibles. 

La OMS seleccionó estas cuatro drogas según su mayor disponibilidad y eficacia en el tratamiento de otras patologías, como el ébola, la malaría o el VIH. Dichos tratamientos y fármacos son:

REMDESIVIR

Diseñado originalmente para tratar el ébola, el remdesivir no mostró ser efectivo. Sí parece, sin embargo, tener potencial en contra de los coronavirus según pruebas de células cultivadas en laboratorios.

También hay reportes anecdóticos de que ha sido beneficiosa para pacientes de COVID-19, pero eso no es suficiente para afirmar que la droga es efectiva.

CLOROQUINA/HIDROXICLOROQUINA

Esta droga se utilizó durante muchos años para el tratamiento de la malaria, hasta que el parásito que produce esta enfermedad generó resistencia al medicamento.

La misma, tiene la ventaja de que se administra vía oral y es barata, pero también produce efectos secundarios como dolor de cabeza, mareos, pérdida del apetito, malestar estomacal, diarrea, vómitos y erupciones en la piel, indican algunos especialistas. 

Pero también tiene el peligro de que es relativamente fácil de conseguir y su aparición en las noticias en relación al COVID-19 ha hecho que se reportaran casos de envenenamiento en algunos países.

RITONAVIR Y LOPINAVIR

La combinación de estas dos drogas se ha utilizado para el tratamiento del VIH. Los expertos coinciden en que esta mezcla no ha mostrado resultados alentadores contra el coronavirus.

RITONAVIR / LOPINAVIR E INTERFERON-BETA

La cuarta opción de terapia que probará el estudio Solidaridad es la mezcla de ritonavir y lopinavir junto con interferon-beta, una molécula que ayuda a controlar la inflamación y que ha mostrado ser efectiva en animales infectados con síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Los especialistas advierten que es clave ser cuidadosos con el momento en el que se administran ya que, si se aplican en etapas muy avanzadas, podrían ser poco efectivos o incluso causar más daños que beneficios al paciente.

Ahora solo es cuestión de tiempo para conocer los resultados de este proyecto, el cual esperan que pueda traer una solución y la cura para terminar con la propagación del virus que tiene en jaque al mundo entero. 

 

La Organización Mundial de la Salud impulsa una iniciativa para probar en distintos países una serie de fármacos y así recopilar la información necesaria para encontrar una cura para el COVID-19.

26 de marzo de 2020

En medio de la expansión del coronavirus en nuestro país y buena parte del mundo, los especialistas siguen buscando una forma efectiva de poder parar con esta pandemia. 

En este contexto, desde la OMS decidieron impulsar una iniciativa, llamada “Solidarity”, para llevar adelante de manera simultánea en distintos países del mundo, entre ellos Argentina, con el fin de encontrar una cura para el COVID-19. 

Son cuatro los tratamientos que están bajo estudio de los médicos y se implementarán en miles de pacientes con coronavirus, tratando de recopilar la mayor cantidad de datos posibles. 

La OMS seleccionó estas cuatro drogas según su mayor disponibilidad y eficacia en el tratamiento de otras patologías, como el ébola, la malaría o el VIH. Dichos tratamientos y fármacos son:

REMDESIVIR

Diseñado originalmente para tratar el ébola, el remdesivir no mostró ser efectivo. Sí parece, sin embargo, tener potencial en contra de los coronavirus según pruebas de células cultivadas en laboratorios.

También hay reportes anecdóticos de que ha sido beneficiosa para pacientes de COVID-19, pero eso no es suficiente para afirmar que la droga es efectiva.

CLOROQUINA/HIDROXICLOROQUINA

Esta droga se utilizó durante muchos años para el tratamiento de la malaria, hasta que el parásito que produce esta enfermedad generó resistencia al medicamento.

La misma, tiene la ventaja de que se administra vía oral y es barata, pero también produce efectos secundarios como dolor de cabeza, mareos, pérdida del apetito, malestar estomacal, diarrea, vómitos y erupciones en la piel, indican algunos especialistas. 

Pero también tiene el peligro de que es relativamente fácil de conseguir y su aparición en las noticias en relación al COVID-19 ha hecho que se reportaran casos de envenenamiento en algunos países.

RITONAVIR Y LOPINAVIR

La combinación de estas dos drogas se ha utilizado para el tratamiento del VIH. Los expertos coinciden en que esta mezcla no ha mostrado resultados alentadores contra el coronavirus.

RITONAVIR / LOPINAVIR E INTERFERON-BETA

La cuarta opción de terapia que probará el estudio Solidaridad es la mezcla de ritonavir y lopinavir junto con interferon-beta, una molécula que ayuda a controlar la inflamación y que ha mostrado ser efectiva en animales infectados con síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Los especialistas advierten que es clave ser cuidadosos con el momento en el que se administran ya que, si se aplican en etapas muy avanzadas, podrían ser poco efectivos o incluso causar más daños que beneficios al paciente.

Ahora solo es cuestión de tiempo para conocer los resultados de este proyecto, el cual esperan que pueda traer una solución y la cura para terminar con la propagación del virus que tiene en jaque al mundo entero. 

 

COMENTARIOS

La Organización Mundial de la Salud impulsa una iniciativa para probar en distintos países una serie de fármacos y así recopilar la información necesaria para encontrar una cura para el COVID-19.