"La pericia está mal hecha. Está totalmente alterada de la realidad". En apenas once palabras dos peritos de la Asesoría Pericial de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires echaron por tierra (luego de una puntillosa y documentada exposición) la principal prueba de cargo que pesa sobre Diego Villanueva y su pareja Rosa Martingoni, ambos acusados de homicidio por la muerte de Renzo Villanueva, el nene de siete años que cayó al vació desde el departamento que compartían los acusados en calle 9 entre 55 y 56 de La Plata.
En la última jornada de producción de prueba del juicio oral se realizó una declaración múltiple de peritos. De un lado estaba el comisario Cristian Méndez, titular de la división policial Casos Especiales de la Policía Bonaerense. En la vereda opuesta se ubicaron los peritos oficiales Virginia Creimer y Jorge Ruti.
En este debate hay dos posturas en juego. La acusación busca probar que a Renzo lo arrojaron por la venta, pero esa posibilidad no surgió en el transcurso del debate. La posibilidad de probar la intención de matar de los acusados aparece muy lejana. Tal vez puedan recibir una condena por homicidio pero culposo, siempre en el terreno de las posibilidades. Sin embargo, la madre de Renzo está convencida que a su hijo lo empujó, al menos, uno de los acusados, y señala a su ex pareja y padre del menor.
La defensa asegura que se trató de una fatalidad, que a Renzo se le cayeron juguetes por la ventana, se subió a un andador, luego a un ventilador y saltó por la ventana al vacío con la intención de recuperar sus flechas con sopapas.
El primero en declarar fue el perito policial que estuvo a cargo de la reconstrucción del caso que fue valorada por la jueza de Garantías y jueces de Cámara para poner tras las rejas a los acusados. Tal como informó 0221.com.ar, construyeron un muñeco relleno de arena y lo arrojaron ocho veces desde la ventana por la que cayó Renzo. Recién en la séptima repetición y con un impulso no determinada científicamente. El maniquí cayó en zona similar donde quedó tendido el cuerpo del nene. Para sorpresa de jueces y partes del debate, Méndez reconoció que los cálculos de su pericia no fueron hechos por un ingeniero, un físico o un matemático, sino que lo hicieron policías que "rastrearon fórmulas por Google".
Luego fue el turno de la perito y docente Creimer quien aseveró que "un muñeco de arena no está avalado científicamente". "Se tendría que haber usado un muñeco forense o un crash test dummy” que están avalados mundialmente como maniquíes para ensayos de alto impacto", destacó la experta y agregó que en la pericia de Casos Especiales "no se tuvo en cuenta la energía cinética y por ende no se sabe la velocidad de impulso” fue un estudio que se basó en el "masomesometro". La especialista forense detalló que "el cuerpo de una persona tiene un comportamiento diferente al de un muñeco de arena, puede rotar y rolar". Luego de una serie de conceptos técnicos científicos sentenció: “La pericia está mal hecha. Está totalmente alterada de la realidad. Hubo mucha voluntad en la construcción del muñeco de arena pero está muy alejado de la realidad”.
Luego fue el turno del licenciado en criminalística Ruti quien recreó la caída mediante un software “que no se pueda alterar” aclaró. Su relato fue acompañado por una serie de fotos y videos que ilustraban su relato científico forense, que le dieron musculatura a la posibilidad de que la muerte de Renzo sea producto de un accidente y no de un homicidio doloso como sostiene Ángela Donato, la madre del menor.
La serie de peritos fue cerrada por Creimer que dejó una serie de definiciones que avalaron la teoría de la defensa. Fue contundente al sostener que “Renzo tenía aptitudes para escalar”. “Renzo tenía capacidad de moverse, subirse, bajarse, era un activo motor” en términos forenses. “Tenía facultades para desarrollar motricidad fina”. En uno de los tramos más salientes expresó: “No se puede descartar la hipótesis del accidente”.
Pese a padecer Síndrome de Down en grado leve, Creimer aseveró que “Renzo era un niño hiperactivo con capacidades motrices finas y gruesas altamente desarrolladas. Claramente estaba muy estimulado por la familia”.
La acusación oficial en el juicio está a cargo de los fiscales Javier Berlingieri y Victoria Huergo quienes en sus lineamientos previos sostuvieron que intentarán probar que se trató de un homicidio doloso (es decir, con intención de matar) pero no descartaron acusar por un homicidio culposo (es decir, en este caso puntual una falta al deber de cuidado de un menor que terminó en una tragedia). Por su parte los abogados de la madre de Renzo, descartaron la figura culposa y acusarán por homicidio agravado. Mientras que la defensa, a cargo del abogado Darío Saldaño, sostiene que se trató de un accidente y que sus asistidos deben ser absueltos de culpa y cargo.
El caso que es juzgado por el Tribunal Oral Criminal III de La Plata, integrado por los jueces Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali por la secretaría de Andrea Lammamy.
La próxima audiencia fue pautada para el 25 de marzo fecha en que comenzarán los alegatos de las partes, pero esa fecha está en suspenso debido a que se siguen minuto a minuto el criterio de las medidas oficiales ante el avance del coronavirus y no se descarta una pronta paralización de la actividad judicial.