El ministro de Economía argentino, el platense Martín Guzmán, tuvo su encuentro en el Vaticano con el Papa Francisco en medio de las tensas jornadas en las que se negocia el modo en el que Argentina afrontará las deudas. Lo hizo junto a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien escuchó de boca del jefe de la Iglesia católica un pedido en favor de los países deudores.
La entrevista se dio en el marco de un encuentro organizado en Roma por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, denominado "Nuevas formas de fraternidad solidaria de inclusión, integración e innovación (I+I+I)", en el que participaron Guzmán y Georgieva, en el que el pontífice llamó "a la acción" de los pueblos para aliviar la carga de la deuda de las naciones más endeudadas.
Durante el encuentro, Guzmán recibió el saludo del Papa Francisco, quien citó a Juan Pablo II al sostener que “no se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables”. En este sentido, explicó que es necesario “encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y el progreso”.
Además, el Sumo Pontífice advirtió que “las personas empobrecidas en países muy endeudados soportan cargas impositivas abrumadoras y recortes en los servicios sociales a medida que sus gobiernos pagan deudas contraídas insensible e insosteniblemente”. “Así como existe una coirresponsabilidad en cuanto a este daño provocado a la economía y a la sociedad, también existe una corresponsabilidad inspiradora y esperanzadora para crear un clima de fraternidad y de renovada confianza que abrace en conjunto la búsqueda de soluciones innovadoras y humanizantes”, agregó.
El gesto del pontífice cobra especial relevancia en el contexto de la negociación que ha encarado la Argentina para reestructurar sus obligaciones, tanto con los acreedores privados como con el propio FMI. Asimismo, por producirse pocos días después de la reunión que mantuvo en el Vaticano con el presidente Alberto Fernández y por la presencia de Georgieva en el encuentro.
El de este miércoles no es el primer encuentro de Guzmán con el Papa. En mayo de 2019 había participado de una audiencia en la que también estuvo su mentor en materia económica, el premio Nobel Joseph Stiglitz.
“Es bueno recordar que no existe una ley mágica o invisible que nos condene al congelamiento o la parálisis frente a la injusticia y menos aún existe una racionalidad económica que suponga que la persona humana es simplemente una acumuladora de beneficios individuales ajenos a su condición de ser social", dijo el papa.

Guzmán, por su parte, habló del "orgullo" por representar a la Argentina en el Seminario en el Vaticano. "Este es un evento histórico que nos da esperanza, nos lleva a repensar la economía global y a trabajar para reducir las desigualdades que siguen aumentando", sintetizó.
El titular del Palacio de Hacienda destacó que "la Argentina está sufriendo una profunda crisis de deuda soberana" y que ante esta situación "vemos que hay una arquitectura financiera internacional altamente ineficiente para resolver las situaciones de deuda insostenible".

Con respecto al caso argentino, Guzmán advirtió que "hacer austeridad fiscal para pagar la deuda en una situación de deuda insostenible no funciona, y por el contrario, es contraproducente y empeora la situación". Por este motivo, aseguró que “lo que hicimos fue redefinir las prioridades y hacer el esfuerzo de tratar de resolver la crisis en la forma más ordenada". "Lo que básicamente le queremos dar a cada bonista es la oportunidad de sentarse a la mesa y trabajar en conjunto para resolver esto de manera constructiva y evitar una situación en la que todos pierden", agregó el Ministro.