La exconcejala platense Lorena Riesgo fue designada como subsecretaria de Promoción Sociocultural en el gobierno provincial. Llega al gabinete provincial después de 12 años como legisladora local y tras representar al Frente de Todos de la capital bonaerense en la lista de senadores por la octava sección electoral que compitió en las últimas elecciones.
Su nombre surgió de la oficialización hecha por el ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, del esquema de las 11 subsecretarías que tendrá su cartera, con la inclusión de las áreas de Cultura -en la que trabajará Riesgo- y Turismo.
Una lectura política posible respecto de la designación de la dirigente que reporta en el espacio que trabajó con Florencio Randazzo en 2017 remite a una lógica que se viene dando en otros nombramientos: aparecen excandidatos que no resultaron electos en las elecciones de octubre pasado.
Con su designación, los tres candidatos a senadores del Frente de Todos de La Plata quedaron con cargo. El canillita Omar Plaini fue el único que ingresó a la Legislatura como cabeza de lista; Riesgo iba segunda y ahora tendrá la responsabilidad en el área de Cultura; y Juan Martín “Tachu” Malpeli, el massista que ocupaba el tercer lugar de la banca, ya asumió como subsecretarío de Proyectos Estratégicos y Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Transporte nacional.

Riesgo, además, había llegado a la candidatura a senadora después de declinar sus aspiraciones a la intendencia para la cual se había lanzado con anticipación con una intensa campaña.
LA TRAYECTORIA
Nacida en General Pinto, pueblo del noroeste bonaerense, llegó a La Plata para quedarse cuando ingresó a la facultad de Humanidades de la UNLP donde hizo el profesorado en letras.
Asumió como concejal en 2007, como parte de la lista que Pablo Bruera presentó en su primer mandato. Prolongó ese rol durante 12 años, más allá incluso del mandato de aquel jefe comunal, a quien de todos modos acompañó en 2015, cuando fue derrotado por Julio Garro.

Desde su banca tuvo distintos momentos de protagonismo y cultivó un perfil enfocado especialmente en la estructura productiva y económica de la ciudad, las finanzas municipales y las luchas que protagonizaron las mujeres en los últimos años. La declaración de la emergencia en violencia de género, la constitución de una comisión permanente de equidad y género y la creación de un protocolo para los casos de abuso en el Concejo Deliberante la tuvieron como promotora.
Consustanciada con las ideas y las metodologías del primer kirchnerismo, “el de Néstor”, e identificada con muchas de las decisiones políticas de Cristina, tuvo antes del acuerdo que derivó en la construcción del Frente de Todos, una mirada crítica respecto a los modos de construcción de ese espacio desde 2010 en adelante.
Profundizó las diferencias en 2017, cuando la expresidenta decidió no competir en las PASO por la senaduría nacional contra Randazzo, candidato por el cual terminó trabajando a nivel local junto a la postulación a concejal de su compañera de espacio, Paula Lambertini.
Los vaivenes que tuvo el escenario político 2019 antes de la constitución del Frente de Todos la llevaron a ser una de las militantes por la unidad. “Tienen que ser todos” sintetizaba en aquel momento su postura para mantener el buen diálogo con la mayor parte del espectro peronista, desde los kirchneristas más puros a los renovadores que varias veces pusieron como límite del acuerdo a La Cámpora. Esa misma posición la llevó a declinar su candidatura a intendenta.
LAS RAÍCES
Sus inicios políticos fueron universitarios, durante los duros años 90 dominados por el menemismo. Las agrupaciones Cienfuegos y 20 de Febrero la contuvieron. Eran fuerzas de izquierda con raigambre peronista alejadas de la estructura partidaria. En esos espacios coincidió con militantes de otros sectores políticos como el MUI o Quebracho que tiempo más adelante confluirían en el Movimiento Evita que lideraba Emilio Pérsico.
Pero en paralelo arrancaba su carrera como profesora de lengua y literatura y con ella su militancia gremial. Esa trayectoria también la encaminó en La Plata: su primer trabajo en la docencia fue como suplente de la Escuela 49 de El Peligro. También pasó escuelas de Abasto, Arana y Villa Elisa.

Se afilió a Suteba, el gremio docente que hoy lidera su actual pareja, Roberto Baradel, y llegó a la conducción local como parte de una lista opositora, la Violeta, que le permitió acceder al primer cargo electivo como Secretaria Gremial.
En 2005, ya con Kirchner en el poder, decidió dejar el gremio por adherir a las primeras medidas tomadas por su gobierno en materia de educación. Ya caminaba junto al Movimiento Evita, una experiencia que la llevó a territorios distintos a los educativos y en los que alimentó relaciones con organizaciones sociales y políticas.
En la gestión de gobierno su primera experiencia fue en directora de Promoción de Derechos Humanos durante el gobierno de Felipe Solá. Y desde ese lugar, junto al Evita formó parte del grupo de organizaciones que apoyaron a Bruera en su disputa contra el intendente de entonces Julio Alak.

Una vez asumido Bruera, una de las figuras más relevante fue la de Santiago Martorelli, expareja de Riesgo. Con rodaje en el territorio y experiencia en la gestión, ella apareció quinta en la lista de concejales y accedió por primera vez a la banca, asumiendo el rol de defensora de la gestión a partir de su especialización en los temas económicos, especialmente como presidenta de la Comisión de Hacienda.
Sería reelecta en 2011 junto a Bruera, ya con el sello de Frente para la Victoria. Y repetiría en el 2015 cuando el exintendente perdió la intendencia con Garro.
La inundación del 2 de abril de 2013 y sus consecuencias políticas marcaron un parte aguas en la relación con el espacio que la llevó a la banca. Pese a ello volvió a acompañarlo en 2015 cuando Bruera intentó infructuosamente la reelección.
Alejada de lo que fuera el Movimiento Evita, Riesgo ejerció los últimos años de concejal como opositora y sin una referencia local más que su identidad peronista y sus relaciones políticas con concejales como Pedro Borghini. A nivel provincial y nacional encontró en Randazzo una figura en la cual referenciarse y en torno al cual trabajar por su candidatura a intendenta.
Sostuvo esas aspiraciones hasta que los caminos de una gran unidad peronistas comenzaron a ser posible con la confirmación de la fórmula presidencial “Fernández-Fernández” y la creación del Frente de Todos. En lo local trabajó por una unidad que no fue posible a nivel de intendentes y concejales, en el que apoyó a Florencia Saintout, pero si en el cuerpo de boleta de los senadores, donde su nombre apareció en segundo lugar.

Los resultados de las PASO la dejaron en una posición expectante que no logró cristalizarse en las generales, cuando el Frente de Todos sufrió una dura derrota ante los armados de Garro.
Tres meses después de aquella elección y a 50 días de la asunción de Axel Kicillof, Lorena Riesgo vuelve al ruedo, ahora como parte de la estructura cultural de la provincia de Buenos Aires.