En Europa ya comenzó la vacunación masiva de personas contra el coronavirus y la detección de algunas reacciones adversas encendieron alarmas a nivel mundial. Ahora los expertos revelan que tras la aplicación de la primera dosis muchas personas pueden experimentar mareos, fatiga y hasta fiebre, efectos secundarios, sin embargo, son normales y no provienen del virus en sí, sino del sistema inmune cuando se activa.
De acuerdo con los primeros datos recopilados durante los testos del fármaco que ya comenzó a aplicarse en el Reino Unido, existen cinco efectos secundarios que pueden esperarse: dolor o molesta en el lugar de la inoculación, cefaleas, cuadros seudogripales, fiebre a las 24 o 48 horas de haberse aplicado la vacuna y fatiga o debilidad.
Aunque estos fenómenos pueden causar preocupación, lo cierto es que se trata de la reacción del cuerpo que, precisamente, se quiere generar. "Esas reacciones transitorias no deben disuadir a las personas de vacunarse frente a un virus pandémico que mata al menos a una de cada 200 de las personas que infecta", señaló en ese sentido Florian Krammer, un vacunólogo de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, que participó en la evaluación de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech.
No obstante, Pfizer remarcó que hasta ahora no observaron graves problemas de seguridad en la vacuna, aunque ya fueron detectados algunos casos de alergia; y la farmacéutica Moderna reveló que la mayoría de los efectos secundarios detectados durante los ensayos clínicos fueron leves a moderados, aunque algunos otros fueron declarados como de "Grado 3" o graves.
LAS ESTADÍSTICAS
De acuerdo con las estadísticas oficiales, menos del 2% de quienes recibieron las vacunas de Pfizer y Moderna sufrieron fiebres graves de entre 39 y 40 grados, pero si las empresas reciben luz verde habrán vacunado a 35 millones de personas antes de fin de año y esto implicaría que unas 700.000 personas sufrirían este problema.
La junta independiente que llevó a cabo el análisis provisional del gran ensayo de Moderna, por ejemplo, descubrió que los efectos secundarios más graves incluyeron la fatiga en un 9,7% de los casos, dolor muscular en el 8,9% de los infectados, dolor en las articulaciones en el 5,2%, y dolor de cabeza en otro 4.5%. En los estudios de la vacuna de Pfizer y BioNTech las cifras fueron menores: fatiga en un 3,8% de los pacientes y dolor de cabeza en el 2%.
Los especialistas destacan, sin embargo, que estas reacciones no son necesariamente malas. "La reactogenicidad suele ser mayor después de una segunda dosis", sostuvo el inmunólogo de la Universidad de Pensilvania Drew Weissman y en ese mismos sentido remarcó que los efectos secundarios "significan que la vacuna está funcionando bien, que tuviste una respuesta inmune tan buena a la primera dosis y ahora estás viendo los efectos de eso".