Confiterías, cervecerías, mueblerías y peluquerías, entre tantos otros. El panorama crítico golpeó con dureza a todos los rubros, que no pudieron reactivar su trabajo con la ayuda económica ni con el avance de las flexibilizaciones que determinaban las autoridades y desató decenas de conflictos laborales, por cientos de trabajadores que quedaron sin sueldo ni indemnización, lo que los llevó a manifestarse por las diagonales en varias oportunidades.
Uno de los primeros cimbronazos fue el de la confitería París. El último día de abril comunicaron a través de las redes sociales que bajaban sus persianas para siempre luego de 50 años en la esquina de 7 y 49. "Es un dolor inmenso, es empresa familiar que lleva tres generaciones, realmente estamos de duelo", reconocieron con dolor a 0221.com.ar desde el emblemático espacio platense.
Fue una de las más tradicionales de la ciudad, con sus clásicas medialunas y tardes de masas, y venía de una transformación de los últimos tiempos, con una fuerte inversión en el salón y en el sector de ventas. "Apostamos e invertimos un montón de plata y no levantó. Ahora esta situación, nos sorprende la pandemia y las medidas de aislamiento social", agregaron.
Uno de los puntos claves de La París era el funcionamiento del bar, al que asistía una clientela adulta mayor, que se ubica en las personas de riesgo. En ese sentido, el público influyó en que no puedan adoptase nuevos canales de venta, como el online y el delivery.

La historia de La París comenzó a escribirse en 1969, cuando la familia Pérez Muñoz compró La París y Roberto Pérez se puso al frente de la fábrica del local y reinventó las confituras del comercio. Con los años fue ganando un gran prestigio, sustentado en la calidad de sus muchos productos. La confitería se convirtió en un clásico, disfrutado por varias generaciones de vecinos a las que solo les quedará la nostalgia por uno de los locales más emblemáticos de la ciudad.
Unas semanas más tarde se conoció el fin de un reconocido restobar del barrio judicial: Almendra dijo adiós después de más de 30 años en la noche platense.

El restobar de 8 y 57 construyó una reconocida trayectoria en la ciudad y miles de personas han visitado su salón y pedido algún trago en sus barras. Finalmente, y a pesar de su vasta historia, la profunda crisis económica que atraviesa el país obligó a sus propietarios a cerrar.
Casi al mismo tiempo se dio la despedida de Antonella Muebles, que cerró las puertas de su último local, en 12 entre 61 y 62. Y lo hicieron con una suerte de remate de todos sus productos en sus redes sociales, donde publicaron una gran cantidad de ofertas imperdibles.

En junio dejó de funcionar otro local que también fue testigo de la historia platense. El café Costa Azul cerró de forma definitiva luego de medio siglo en 5 entre 49 y 50. La crisis económica desatada por la pandemia pudo más que sus dueños, quienes dieron batalla para mantener el negocio a flote y se vieron sobrepasados por la caída de los ingresos.
El reconocido comercio ubicado a metros de la Gobernación se había convertido en uno de los más tradicionales rincones de la ciudad y decenas de personas disfrutaban a diario de su salón y la atención de sus propietarios.

Pese a que pensaron todas las formas de seguir adelante durante los primeros tres meses del aislamiento, se terminó optando por el cierre definitivo.
En septiembre se dio la baja de otro reconocido lugar de la capital bonaerense: la Cervecería Alemana dejó de funcionar luego de 90 años en La Plata. El mítico restaurante tampoco pudo superar la inactividad que generó la pandemia y cerró sus puertas.

La historia del lugar en la esquina de 10 y 57 data de 1932, cuando allí funcionaba el antiguo Almacén Alemán, un clásico comercio de ramos generales. Pero ya en 1938 se transformó en lo que hasta el momento era la Cervecería Alemana, conservando la fisonomía de almacén.

En 2000 se reinauguró con reformas edilicias pero conservó la clásica e histórica fachada. Ubicado en pleno centro, el tradicional local se despidió tras casi un siglo de trayectoria en La Plata, recordado por sus famosas picadas acompañadas de unas ricas cervezas.
Ese mismo mes dijo adiós otro símbolo platense. Fue el turno de La Veneciana, la emblemática heladería de 12 entre 57 y 58. "Lo mantuvieron todo lo que pudieron, pero ya no se puede más", contó a 0221.com.ar uno de los trabajadores.

La crisis económica que acentuó la llegada de la pandemia y la estrepitosa caída de las ventas a casi 200 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, terminaron por determinar la suerte del comercio en el que trabajaban unas doce personas.

"Acá hay gente trabajando desde hace 10, 20 y hasta 30 años y todos van a tener que salir a buscar un nuevo trabajo en medio de una situación que no es nada fácil", se lamentó el empleado consultado por 0221.com.ar, quien además destacó el esfuerzo hecho por los propietarios del local para mantenerlo en pie y preservar los puestos de trabajo.
En septiembre también se produjo otro cierre que sacudió a La Plata. Fue el turno de la reconocida peluquería Sizó Gerard, que a principios de ese mes dejó de atender al público.
La medida fue comunicada por los dueños "de un día para otro", de acuerdo a los trabajadores, provocando que once empleados quedaran en la calle.

Según pudo saber 0221.com.ar, un lunes por la noche se le notificó al personal que acudiera al local al día siguiente para retirar sus cosas, ya que todo había sido desmantelado.
Los propietarios aseguraron -siempre según la información brindada por los empleados- que la decisión aludió a una suba en el alquiler, lo cual hizo imposible mantener abierto el negocio. Después trascendió que los trabajadores habían sido citados para resolver el pago de sueldos e indemnización.
Los últimos nueve meses fueron dramáticos para el sector. En ese sentido, según un informe de la organización platense Fundplata dejó de funcionar más del 22% de los comercios platenses durante este período.

El estudio se realizó en el marco del IV Relevamiento sobre cierres de comercios en la ciudad de La Plata, que indagó tanto en el casco urbano como en la periferia sobre la situación de los negocios de la región.
El informe comprende el relevamiento de 4.691 comercios, y se llevó a cabo en la mayoría de las aceras comerciales y sus adyacencias de todo el partido. Como primera conclusión, se determinó que 1.063 de los negocios -el 22,66%-, se encuentran cerrados definitivamente o en alquiler.
"Se observa una variación del 40,83% con respecto al mes de agosto de 2019 -cuando la medición registró un 16,09% de cierre-, lo cual es una evidencia del impacto del proceso recesivo y los efectos de la pandemia Covid-19 que está pasando la economía Argentina y las consecuencias en el comercio local", precisaron en el informe.

En el trabajo se tomó la muestra completa del microcentro (calles de 45 a 50 y de 6 a 10) que da como resultado un cierre o alquiler de locales de 161, representando el 21,68 %.
"Es importante destacar que el microcentro de la ciudad tuvo un fuerte incremento en el porcentual de locales cerrados o en alquiler, ya que en el último trabajo realizado por nuestra Fundación en Agosto de 2019 ese indicador fue de 12,62%. Esta diferencia tuvo un incremento en la cantidad de locales cerrados en un 71,79%", señalaron.
Respecto de las distintas localidades que integran el partido de La Plata, precisaron que "el cierre o alquiler de locales comerciales también sufrió un alza mucho menor que la del microcentro. Tuvo una variación de un 11,1 %, lo que implica que el impacto fue mucho menor que en la zona céntrica. Cabe destacar que en algunas localidades se han mantenido prácticamente el mismo número de locales cerrados o en alquiler que en la última muestra".