Un violento y trágico episodio se produjo en las últimas horas, cuando un adolescente de 16 años asesinó a cuchilladas a un joven de 24, en el marco de una pelea callejera por la tenencia de una moto.
Un violento y trágico episodio se produjo en las últimas horas, cuando un adolescente de 16 años asesinó a cuchilladas a un joven de 24, en el marco de una pelea callejera por la tenencia de una moto.
El hecho, ocurrido en la localidad bonaerense de San Miguel, provocó la furia de un grupo de vecinos que quisieron llevar adelante un acto de “justicia por mano propia” e intentaron linchar al homicida, enfrentándose a la Policía y hasta quemando la vivienda del chico menor de edad.

La investigación por el crimen del jubilado en Villa Elisa avanzó con la detención de un jardinero, identificado por cámaras y sospechado de un ataque violento.
Una familia fue víctima de un robo en su casa en San Carlos y uno de los ladrones realizó compras con la tarjeta de crédito que se llevó. Los buscan.
Según detallaron fuentes judiciales, a Crónica, murió mientras era trasladado al hospital luego de haber padecido una herida de arma blanca en el hemitórax izquierdo, que le había lesionado el corazón y uno de los pulmones. Las primeras investigaciones ratifican que entre ambos existía un disputa de larga data alrededor de la motocicleta, la que terminó en una verdadera tragedia. Tras el asesinato el atacante huyó a la carrera y se refugió en un descampado, aunque fue capturado por los integrantes del Comando Patrulla (C.P.) de San Miguel.
Al conocer la detención del adolescente, cerca de veinte vecinos del barrio rodearon a los policías y empezaron a arrojarles piedras, con la idea de linchar al criminal, lo que generó que los uniformados realizaran un disparo intimidatorio al aire con una escopeta cargadas con postas de goma. Un patrullero sufrió daños en el parabrisas y algunos efectivos de seguridad padecieron lesiones.
Luego del frustrado linchamiento al homicida, unas 50 personas concurrieron a la vivienda del asesino y destruyeron el exterior de la casa a pedradas, destrozaron el interior de la misma y finalmente le prendieron fuego, a la vez que también incendiaron otro inmueble, instalado en el mismo predio, en el que habita un amigo del acusado.