Wen Vera tiene 24 años, es trans/no binarie, vive en La Plata y decidió sacar una rifa para poder costear la cirugía de masculinización de tórax. Este tipo de operaciones conlleva todo un calvario para la comunidad travesti y trans: deben afrontar una larga espera que puede demorar años. En ese marco, consultó en el sistema privado y definió empezar distintas iniciativas para alcanzar el monto para la intervención.
Trabaja como tatuador de manera independiente y hace dos años consideró que era el momento de realizarse una doble masectomía. "Después de haber atravesado un montón de miedos, me dije: ‘Esto es lo que quiero para mi cuerpo’”, aseguró a Todes Nosotres. Y remarcó: “No hay cuerpos equivocados, pero yo no reconozco mi pecho como propio”.
Su familia vive en El Calafate y lo acompaña en todo. En mayo pasado comenzó con la terapia de hormonización en el Hospital Cestino de Ensenada y cuando consultó por la posibilidad de hacer la cirugía le dijeron que había “al menos dos años de espera”. Consultó de forma privada con diferentes profesionales, quienes le indicaron que la intervención más la anestesia valen alrededor de $100.000.
Como le resulta imposible costear una prepaga, no dudó en recurrir a las redes sociales para alcanzar su objetivo. “Pensé que tenía que rebuscármelas con algo que estuviera a mi alcance para lograr operarme en una clínica privada. Con la rifa espero conseguir la mitad del dinero que necesito”, detalló.
Así, recurrió a la plataforma Cafecito.app, donde se puede colaborar a que Wen reúna el dinero necesario. Es más, ya cubrió el 75% de lo que esperaba recaudar. "Publiqué la rifa y se me infló el corazón. Al día siguiente ya había colaborado un montón de gente. Pensaba que me iba a tener que mover por todos lados, como lo estoy haciendo, pero me sorprende que haya desconocidos que compraron 20 cafecitos que son como dos mil pesos”, contó.
Y agregó: “Tengo un saxo que no uso, hago 80 tatuaje sin es necesario, también empecé a hacer postres veganos para vender y con la rifa espero entre todo, llegar en unos meses a mi objetivo”. También destacó la ayuda de sus amistades en su causa. “Mucha gente que me quiere me brindó premios hermosos. De todos modos, más allá de mi historia personal quiero aclarar que no soy el único en esta situación. En todo el país, hay mucha gente trans/ travesti en listas de espera eternas, con dificultades de acceso al sistema de salud. Eso implica el incumplimiento de la Ley de Identidad de Género y la precarización de la salud de todo el colectivo", resaltó.
En el cierre, expresó lo que esta operación significa en su vida: “Es algo que vengo trabajando internamente. El camino de aceptar el cuerpo tal como es, es también hermoso, pero yo siento que en mi pecho hay algo que no me corresponde, que no es mío. El que se asuma directamente mi género por tener tetas me generaba mucha angustia e incomodidad. El tratamiento hormonal y la cirugía me van a permitir en lo material, en lo terrenal encontrarme con quien soy”.