Siguen las repercusiones en torno al asesinato de Abigail Riquel, y la posterior muerte de José “Culón” Guaymás, el principal sospechoso de matar a dicha niña y dejarla en un descampado en la provincia de Tucumán.
Siguen las repercusiones en torno al asesinato de Abigail Riquel, y la posterior muerte de José “Culón” Guaymás, el principal sospechoso de matar a dicha niña y dejarla en un descampado en la provincia de Tucumán.
Guaymas, quien tenía 25 años y 19 causas judiciales, estuvo casi 72 horas prófugo antes de que un grupo de vecinos lo descubriera escondido entre los cañaverales y lo asesinara a golpes y machetazos. “Yo no soy, fue mi primo”, fueron las últimas palabras del hombre que encontraron oculto en ese lugar quien, al ser increpado, aseguró que se llamaba “Jonathan”.
Tal como informa el diario El Tucumano, su excusa no convenció a los vecinos y al levantarle la remera que llevaba puesta, las cicatrices en su cuerpo lo delataron. Los dos hombres que lo habían encontrado confesaron que ellos solo le colocaron un lazo alrededor del cuello para reducirlo y le ataron las manos detrás de la espalda.
“Los policías no se metían en los lugares donde tenían que meterse”, sostuvieron los vecinos, haciendo referencia al trabajo de los efectivos policiales, quienes también buscaban a “Culón” desde el domingo, pero sin resultados positivos. Esto tenía para ellos una explicación lógica.
Según confirmaron desde el Ministerio de Seguridad de la provincia de Tucumán, cuando la Policía llegó al lugar del linchamiento arrojaron gases y balas de goma para dispesar a quienes golpeaban a Guaymás, pero ya era tarde y estaba sin vida.
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