En las últimas horas se dio a conocer la particular y emocionante historia de Wilfredo Medrano, un médico pediatra que vive en Salta, está jubilado, pero volvió a la actividad para dar una mano luego del pico de contagios de COVID-19.
En las últimas horas se dio a conocer la particular y emocionante historia de Wilfredo Medrano, un médico pediatra que vive en Salta, está jubilado, pero volvió a la actividad para dar una mano luego del pico de contagios de COVID-19.
El hombre de 68 años cuenta con una importante trayectoria, es parte de los profesionales retirados que responden consultas telefónicas: "Me siento joven y útil. Seré médico y ayudaré hasta que se pueda".
Medrano brinda ayuda a través de Zoom, WhatsApp y llamadas, para descomprimir el sistema de emergencias y las líneas para informar síntomas. “Noté que ahora pueden atender todos sus llamados y mandar gente más rápido al lugar”, dijo el profesional.
En diálogo con La Gaceta de Salta, Wlferdo reconoció que extrañaba mucho su actividad y agregó: “Me siento útil. Me siento feliz. La gente me llama y para mí es una alegría. Hace dos años que no ejercía, pero tengo una familia muy grande de la que nunca dejé de ser el médico".
A cargo de hospitales del interior por 28 años y jubilado hace dos, confesó: "Yo juego al fútbol, al tenis, manejo, tengo amigos. Me siento joven y útil. Seré médico hasta el último, hasta que se pueda, hasta que ya no razone bien”.
La asistencia que brinda en Salta, siempre a distancia por el coronavirus, incluye indicaciones y prescribir recetas: “Uno tiene años de experiencia y nunca deja de estudiar. Nunca dejé de actualizarme sobre la pandemia. Entonces no es lo mismo que una comadre o un farmacéutico te digan ‘tomate esto’, que el consejo de un médico”.
Cuando los contagios de coronavirus comenzaron a crecer de manera exponencial, entre agosto y septiembre, el médico de Salta se conmovió al ver tantos colegas infectados: “Sentí la necesidad de colaborar. No podía dejarlos desamparados y ni bien pude me sumé". El médico comparó la pandemia actual con la epidemia del cólera en 1992, cuando prestaba sus servicios en Colonia Santa Rosa.
Por último, Wilfredo Medrano se mostró preocupado por la pandemia de cara al Día de la Madre: “Para mí deberían aumentar las restricciones ese fin de semana, porque los días siguientes se ven los resultados claros. La gente no se cuida, no previene, cree que es un resfrío normal. Pueden estar días sintiéndose mal y sin prestarle atención y por eso terminan internados, pero en la mayoría de los casos se puede prevenir”.
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