Aunque todavía no está claro si Exequiel Sanso pasó uno o más días en la ciudad y luego se marchó, el adolescente fue hallado a 35 kilómetros de la casa de 523 entre 164 y 165 donde ocurrió la masacre, en Melchor Romero. El joven permaneció cinco días desaparecido y fue encontrado a pocos metros del peaje de Samborombón, cuando caminaba tranquilo y la vera de la Ruta 2.
Fuentes de la investigación confirmaron a 0221.com.ar que varios agentes del Destacamento Vial de Samborombón lo identificaron gracias a las imágenes difundidas durante los últimos días y lo retuvieron en el lugar. El joven quedó entonces retenido a la espera de que el fiscal del caso, Marcelo Martini, le tome declaración para constatar por qué se ausentó durante todas estas jornadas y conocer a ciencia cierta qué es lo que sabe sobre el brutal homicidio de su mamá, Graciel Holsbak (54); su padrastro, Raúl Bravo (54); y su sobrina, Alma Monino (5).
Lo cierto es que el adolescente caminó un largo camino entre la escena del crimen y el peaje donde fue hallado. Se trata de unos 30 kilómetros en línea recta, aunque todo parece indicar que habría recorrido algo más que esa distancia, guiándose por rutas que conectan La Plata con la transitada autovía y desde allí hasta el lugar donde finalmente fue identificado.
Según consta en la causa, varios testigos aseguraron haberlo visto en las inmediaciones del Hospital Neuropsiquiátrico de Melchor Romero y este domingo un joven de características similares se escapó de los agentes policiales que rastrillaban varios pastizales y canteras de la zona, buscándolo.

Finalmente, después de cinco días de búsqueda y tras haber atravesado kilómetros y kilómetros para llegar hasta el peaje donde fue encontrado, Exequiel fue reconocido por dos agentes y retenido en el lugar, para luego ser puesto a disposición del fiscal, quien deberá decidir si lo imputa o no por el brutal triple homicidio ocurrido días atrás.