Más de 150 efectivos, coordinados por la DDI La Plata, realizaron un intenso rastrillaje en una zona descampada de Melchor Romero donde buscaron a Exequiel Sanso, el hijo de una de las víctimas del brutal triple crimen cometido en la madrugada del 1 de enero. El operativo, del cual también participa personal de Bomberos, arrancó pasadas las 16 en 526 y 175 e involucró también el lugar del hecho, según expresó el fiscal Marcelo Martini en diálogo con A24.
Pese a que hay quienes lo señalan como el autor del triple crimen, Martini viene asegurando que no lo está acusando de ningún delito. “Vivía ahí con ellos. Había días que no estaba. Se lo está buscando”, indicó el titular de la UFI N°3 de La Plata. Su objetivo es tomarle testimonio teniendo en cuenta que residía con las víctimas: "Quiero encontrarlo y que me explique por qué no estaba en el lugar donde vivía", aseguró.
Muchos vecinos -adultos y chicos- se apostaron cerca del lugar donde se realizaba el operativo, mirando con sorpresa el despliegue. El rastrillaje arrancó en 526 y 175 y los efectivos se internaron en el descampado hacia una cantera ubicada a la altura de 527.
Graciela Holsbak y su pareja Raúl Bravo recibieron el Año Nuevo en la vivienda de 523 entre 164 y 165 junto Andrea –hija de la mujer y madre de Alma, quien también estaba en el lugar– y una vecina, amiga de una de las chicas. El adolescente no cenó allí sino que lo hizo con Melina, otra de sus hermanas.
Desde el momento del triple homicidio no se supo más nada del joven. No obstante, Rosalía Holsbak –una de sus tías– confirmó a este medio que había un conflicto “de larga data” entre el chico y su padrastro.