Son molestas descargas eléctricas que se suceden al abrir una puerta, tocar una computadora o cerrar el auto. Muchos no le encuentran explicación a por qué, en estas últimas semanas, la estática haya aumentado considerablemente, en medio de estas frías semanas de invierno. Pero hay una respuesta.
La electricidad estática es la acumulación de cargas eléctricas en un material. La acumulación puede producirse por la fricción entre dos materiales que son aislantes, por ejemplo cuando se frota un globo contra la cabeza, o con el roce de los zapatos en la alfombra.
Con esta fricción, uno de los objetos pierde electrones (carga positiva) mientras que el otro los acumula (carga negativa). Ambas cargas tienden a querer equilibrarse, por lo que aprovechan el contacto con una nueva superficie conductora -como una computadora, un picaporte o la puerta del auto- para soltar el chispazo.
El aire es un aislante eléctrico que dificulta mucho la trasmisión de la electricidad; por el contrario, el vapor de agua es un gran conductor que permite disipar cualquier carga acumulada en nuestros cuerpos. En estos meses de invierno, el aire contiene mucho menos vapor de agua que en verano, por lo que la electricidad no encuentra salida para liberarse y se retiene en el cuerpo hasta que la persona entra en contacto con una superficie conductora.
Además, en esta época del año las personas solemos utilizar ropa de abrigo mucho más sensible a las acciones electrostáticas, como la lana. Así que para evitar los chispazos se recomienda usar ropa de algodón, evitar arrastrar los pies y esperar a que lleguen los ansiados días de verano.