Los privados de libertad recibieron el mobiliario a reparar en los talleres de herrería y carpintería de la cárcel. Luego de finalizar con las tareas aprendidas en los cursos de formación laboral, las camas quedaron en condiciones para ser entregadas al nosocomio y utilizadas por los familiares de los nenes internados.
La iniciativa arrancó cuando la Fundación Ludovica se contactó con la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para hacer un pedido de reparación de cinco camas para el hospital. De inmediato, a través de la Subdirección General de Trabajo Penitenciario, las mismas se destinaron a los talleres de la Unidad 9 para lograr la reparación.
Allí, cuatro internos pusieron manos a la obra y lograron la total restauración de las camas. Adrián, Alejo y Juan se encargaron de reparar todo lo que se refiere a chapa y pintura de las camas, mientras Luis, el carpintero, refaccionó los elásticos de madera.
“Para nosotros es una satisfacción colaborar, y más si es para los chicos. Es lindo cuando uno se siente útil y pertenece a un equipo de trabajo”, indicó Alejo. “Yo tenía un taller de reparación de chapa de autos, pero al llegar acá me di cuenta que no sabía nada. Los maestros en esta Unidad me enseñaron un montón, son muy profesionales y para mí es un placer aprender y trabajar junto a ellos todos los días”, agregó.
Una vez restauradas, las camas fueron trasladadas a la Fundación Ludovica en calle 14 entre 64 y 65 para posteriormente ser entregadas al Hospital de Niños.
Este tipo de actividades se impulsan desde el Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires, con el eje puesto en la capacitación laboral y el servicio a la comunidad por parte de los privados de libertad.