A menos de dos semanas del crimen que conmocionó al barrio, los vecinos de Ringuelet no ganan para susto. Ahora, un grupo de adolescentes quedó al descubierto mientras robaba los picaportes de al menos diez casas ubicadas en la cuadra de 3 entre 518 y 519. Si bien la secuencia quedó registrada en las cámaras de seguridad de la zona, los asaltantes aún no fueron identificados.
Según pudo saber 0221.com.ar, el episodio ocurrió durante la tarde del pasado viernes, a plena luz del día, aunque no eso fue algo que desalentara las intenciones de los implicados. En cuestión de pocos minutos, lograron apoderarse del curioso botín para posteriormente escapar. Se supone que el valor del metal con el que están fabricados los picaportes es la causa de los robos.
El hecho causó gran indignación entre los frentistas, quienes se mostraron muy preocupados por lo acontecido: "Ringuelet está azotada. Nos mataron un repartidor de agua, robaron y desfiguraron a un electricista y hace dos horas estos chorros acaban de robar picaportes", publicó en Facebook una de las víctimas en medio de la bronca.
La seguidilla de hechos delictivos se inició el pasado 2 de septiembre en 519 entre 3 y 3 bis, cuando Narciso Padilla (58) se disponía a entregar un pedido. De acuerdo a los voceros, allí fue interceptado un ladrón armado que le exigió el dinero de la recaudación.
En este contexto, el hombre se habría resistido al atraco, desatando la furia del asaltante. Entre forcejeos y amenazas, este último le apuntó con su pistola y no dudó en jalar del gallito, efectuando un disparo que alcanzó al repartidor en su hombro izquierdo. Luego, escapó.
Alertados por el estruendo y el intenso griterío, los vecinos salieron a la calle, lo asistieron y finalmente lo trasladaron al hospital Gutiérrez, donde se le realizaron las curaciones de rigor. No obstante, con el correr de los días, su cuadro fue empeorando al punto tal que una semana después del incidente se produjo su fallecimiento.