A pocos días de la inauguración de la renovada calle 51 -aun no se confirmó la fecha- es una duda el destino de las vallas de seguridad apostadas desde hace más de dos años en las inmediaciones de la Gobernación.
A pocos días de la inauguración de la renovada calle 51 -aun no se confirmó la fecha- es una duda el destino de las vallas de seguridad apostadas desde hace más de dos años en las inmediaciones de la Gobernación.
Es que la inversión hecha por el Municipio para revalorizar la zona, en pleno expansión comercial y gastronómica, se ve opacada por los mastodontes de chapa y hierro, que además impiden el libre tránsito vehicular y peatonal.
El gobierno de Julio Garro destinó $18.194.028 para la puesta en valor de la rambla de calle 51 entre 4 y 6. Pero la último tramo (entre 5 y 6), es obstaculizado por las vallas puestas por María Eugenia Vidal y su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo.
Muchos empresarios y comerciantes de la zona también ven con malos ojos que las vallas sigan en el lugar. Según dicen, desentonan con el diseño y urbanismo de “La Plata Soho” -como ya se llama al barrio-, en el que invierten y apuestan a su crecimiento.
“Es increíble que las vallas sigan ahí. Cómo puede ser que un gobierno que es del mismo signo político que el de Garro le juegue en contra al propio Municipio, que invirtió un montón de plata en revalorizar la zona”, se preguntó uno de los desarrolladores comercial de la zona.
“Esperemos que cuando se inaugure la obra de 51 desaparezcan las vallas, porque hasta ahora lo único que hacen es impedir que pasen más personas, que para nosotros son potenciales clientes”, resumió otro comerciante consultado por este portal.
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