Estudiantes no levanta cabeza en la Superliga. Por la quinta fecha del campeonato perdió como local ante Vélez 1 a 0 y se quedó con las manos vacías. Si bien por el desarrollo del encuentro el resultado parece injusto, el Pincha no estuvo claro al momento de definir y desperdició varias oportunidades para llegar al empate.
El partido arrancó con el pie izquierdo para el Pincha. El ritmo vertiginoso que proponía Vélez en el comienzo, se hizo efectivo en el marcador a los 6 minutos de juego, cuando Braian Cufré protagonizó una escalada por la izquierda y envió un centro para un solitario Lucas Robertone que conectó en medio del área. Gol del Fortín, y Estudiantes todavía no se acomodaba.
La movilidad de Janson y Bouzat, sumado a los desbordes Cufré y Galdamez, con la justeza en los pases de Gago y Robertone, conformaban un combo explosivo y que el conjunto de Milito no podía desactivar. Recién pasando los 20 minutos de la primera etapa, el León comenzó a tener el balón en campo rival, aunque lejos del arco defendido por Lucas Hoyos.
Fue en uno de los avances esporádicos del conjunto albirrojo, cuando Federico González cabeceó un centro desde la derecha y que el arquero del Fortín sacó a puro reflejo y casi de casualidad, en medio de una salida apresurada dentro del área chica. Con más ganas, que ideas, el Pincha se acercaba.
A los 39 minutos Estudiantes tuvo la más clara de esa primera etapa y pudo haberlo empatado con una escapada de Ángel González, quien entrenado por el medio de la defensa velezana remató cruzado y la pelota pasó cerca del parante derecho de Hoyos. Inmediatamente después, Iván Gómez disparó desde la medialuna y también pasó cerca. A eso se le agregó una recuperación de pelota de Diego García en la salida de Vélez, pero el uruguayo no estuvo preciso para definir por encima de una adelantado arquero. Los de Milito estaban mejor y hasta merecían irse al descanso con un empate.

El arranque del segundo tiempo mantuvo la misma tónica. El conjunto pincharrata se posicionó en terreno rival y buscaba penetrar la última línea del Fortín. Los de Heinze dejaron de ser profundos y no podían acercarse a Andújar, por eso se replegaban y apostaban al contraataque.
La figura de Federico González se convirtió de a poco en una pesadilla para todos los defensores de Vélez. Con centros desde los dos costados y arremetidas de sus delanteros, Estudiantes tuvo chances para conseguir el gol, pero no estuvo certero en la definición. Habían transcurrido 15 minutos del complemento, y el de Robertone seguía siendo el único gol.

Para darle un mayor tinte ofensivo al equipo, Milito mandó a la cancha a Nahuel Estévez y sacó a Gómez. El Pincha era claramente superior a su rival, pero eso no se traducía en el tanteador. Con este panorama y a falta de 10 minutos, el técnico albirrojo mandó toda la carne al asador y dispuso el ingreso de Mateo Retegui y Manuel Castro.
Las jugadas de peligro sobre el arco de Lucas Hoyos parecían multiplicarse. Con los desbordes de Mura, una de las figuras del Pincha, y también de Sánchez, sumado a la movilidad de Ángel González, el León buscaba concretar una acción con sus dos delanteros de área que había dispuesto el DT. Sin embargo, todo se diluía y el empate no llegaba.

Los últimos minutos fueron frenéticos y Estudiantes siguió intentando de todas las manera posibles conseguir la igualdad. De esa forma Patricio Loustau, de discreto arbitraje, finalizó el encuentro y decretó una nueva derrota para para el León. A pesar de haber merecido sumar al menos un punto, los dirigidos por Gabriel Milito se quedaron con las manos vacías y ahora deberá pensar en lo que viene.
Con los resultados obtenidos en el arranque de la temporada, el elenco albirrojo no puede despegarse del lote de equipos comprometidos en la tabla de promedios, y es por eso que -luego del receso por la fecha FIFA- deberá visitar la Bombonera con el objetivo de levantar la cabeza y dejar atrás las dos derrotas consecutivas que arrastra en la Superliga.