El desafío que tiene el intendente Julio Garro en este domingo de PASO es ratificar un crecimiento que experimentó su electorado en lo dos primeros años de gestión expresados en la elecciones de medio término de 2017 para así asegurar la reelección. Podría jugarle en contra una merma a nivel nacional del macrismo en relación a los candidatos del Frente de Todos, que también podría afectar a la gobernadora María Eugenia Vidal, pero puede contar con la ventaja de la fragmentación que a nivel local expresa la oposición.
Para hacer frente a la campaña el jefe comunal solidificó su discurso en base a media docena de ejes que considera claves de su gestión, con una fuerte preponderancia de las cuestiones de seguridad. Esto último resulta elocuente en el armado de la lista de concejales, encabezada por quien aún es secretario del área, Darío Ganduglia.
La creación de la Guardia Urbana de Prevención, la multiplicación de las casetas de seguridad en las plazas, la colocación de alrededor de mil cámaras de seguridad con tecnología HD y la inauguración de un nuevo centro de monitoreo, se complementan con la extensión de la red de alumbrado público en base a las luces LED para operar en ese sentido y se convirtieron en los últimos tres meses en caballitos de batalla de los discursos oficiales.
El núcleo discursivo de la seguridad esgrimido por el intendente y su equipo en pleno se potenció en el último mes con la saturación policial en la plaza San Martín para erradicar a las manteras que venden ropa usada en Plaza San Martín y a los vendedores ambulantes que trabajan en casi todo el microcentro de la ciudad. Una acción que podría considerarse arriesgada si se tienen en cuenta las críticas que pudo haber generado en algunos sectores de la sociedad, pero que por otro lado puede ser visto como un guiño al sector comercial y algunos sectores de poder de la ciudad y consolidar el electorado duro del PRO.

Pero el armado con el que el intendente se presenta a su intento reeleccionario tiene también sus lecturas internas. Representa una fuerte consolidación de su núcleo más íntimo. A la candidatura de Ganduglia como cabeza de lista de concejales se suma la del secretario de Gobierno Nelson Marino en el quinto lugar, o la de Romina Cayón del sector juvenil que lidera Fernando Ponce en el cuarto. También consolida la relación con la pata radical de la alianza gobernante para la cual reservó el segundo y tercer lugar de esa lista.
También representa una importante renovación ya que uno solo de los concejales que vence mandato (el radical Claudio Frangul) renueva mandato. Además de una explícita alianza, que podría considerarse al menos llamativa, con el Sindicato de Trabajadores Municipales: Romina Marascio, la asesora legal de esa organización va en el sexto lugar

Los acuerdos internos también se reflejan en su lista de senadores, la cual en esta oportunidad tuvo menos intervención de la Gobernación bonaerense. Juan Pablo Allan es otro de los que va por la reelección como senador, lo cual puede consolidar sus aspiraciones para ser el sucesor en el palacio de calle 12 en 2023. Son decisiones del propio intendente la incorporación de la ex defensora ciudadana Florencia Barcia y del funcionario del Registro de las Personas, José "Pepe" Echart, hombre ligado a la Coalición Cívica.
El equipo de Garro cerró la campaña con optimismo. Más allá de que no hubo militancia abierta por un corte de boleta, es posible que algún sector del electorado tenga esa conducta en el cuarto oscuro.

Sí hubo en el último tramo de la campaña una intensa campaña de seducción del sector considerado de los "desencantados", aquellos que votaron por Cambiemos en 2015 pero están disconformes con las políticas del gobierno nacional, fundamentalmente en materia económica. También hubo mensajes direccionados a los distintos sectores que integran la coalición gobernantes con cartas firmadas por el intendente y, según el caso, por la gobernadora Vidal, el vicegobernador radical Daniel Salvador y el precandidato a vicepresiente, el peronista Miguel Pichetto.
El resultado de las PASO de este domingo operará como una valiosa encuesta para que el oficialismo platense sepa cómo esta parado de cara a las generales. Sabrá si tiene chances o no de sostener en octubre un crecimiento del nivel de votantes que tuvo como punto de partida los 170.363 votos de las generales de 2015 y los 203.960 de las de 2017.