En este contexto, el presidente sostuvo que "en octubre se van a definir, tal vez, los próximos 30 años de la Argentina. Escuchamos a la gente, creemos en la democracia y en la expresión de la gente, y el nivel de dificultades que hemos tenido en estos últimos años ha llevado a que haya mucha angustia, mucha duda, pero estoy acá para ayudarlos, amo a este país".
Asimismo, agregó: "Es muy importante que sigamos dialogando en este país y explicarle al mundo qué queremos, porque aislados no tenemos futuro, tenemos que ser parte del mundo. Si no tenemos un mensaje claro para que nos ayuden, va a ser difícil construir ese país que queremos".
Durante su discurso, Macri obvió mencionar a Alberto Fernández y cargó las responsabilidades sobre los votantes: "Duele que hoy no hayamos tenido todo el apoyo que esperábamos, mañana seguiremos trabajando. A dormir y a empezar a trabajar desde mañana", cerró.