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El plan para reinventar a Carloncho y sus históricas pizzas

Con 81 años recién cumplidos y atravesando una situación crítica, luego de que lo desplazaran de su histórico rincón en Plaza Rocha tras cuatro décadas, el reconocido pizzero de La Plata busca resurgir de la mano de un estudio de abogados que desarrolló una propuesta de franquicias a la espera de inversores.

Carlos Barrese, popularmente conocido por todos como Carloncho, está atravesando una situación crítica desde que lo desalojaron de su histórico rincón de Plaza Rocha en mayo del año pasado. De ahí se mudó a 59 entre 1 y 2, en donde intentó continuar con la elaboración de sus tradicionales muzzarellas, sin el éxito que lo tuvo como único rey en la década de los ochenta y gran parte de los años posteriores. "Ahora está en el fondo del mar", le confiesan desde su entorno a 0221.com.ar. Y atentos a esta situación, su equipo de abogados elaboró un ambicioso proyecto destinado a buscar la inversión salvadora que lo vuelva a instalar en el mundo de la gastronomía platense.

En mayo de 2018 y tras casi 40 años, a Carloncho lo echaron de 7 y 60. Ese fue el punto y aparte de una historia cargada de viajes por el mundo y superación personal. "He hecho mucha amistad y hoy me siento defraudado porque yo creía que tenía 1 millón de amigos y hoy me doy cuenta que tengo 1 millón de enemigos", relataba con mucha tristeza el histórico pizzero en diálogo con este portal.


"Yo creía que me iba a ayudar mucha gente, al ser tan conocido en La Plata. No recibí ningún tipo de ayuda de nadie. En los momentos más difíciles, la gente se esconde. Me siento defraudado, porque yo hice mucho bien a la gente que no tenía nada, y ellos ya al saber que yo me iba de acá, empezaron a dejar de venir, para no sentirse comprometidos en nada", lanzó en aquel momento.

Es que el pizzero de 81 años recién cumplidos las pasó todas: alejado de sus padres, vivió los primeros 20 años de vida en distintos orfanatos. Luego pasó la siguiente década preso por robo -en la Novena, la Primera, Devoto, Caseros y Ezeiza- hasta que se exilió en Estados Unidos y terminó viajando por el mundo con un pasaporte falsificado, como portorriqueño: paseó por Bélgica, Italia, Francia, España, Noruega, Israel y África. Antes había vivido bajo el puente de Brooklyn rodeado de gente sin techo y comiendo de la basura.

EL SALVATAJE

"En estos últimos tiempos Carloncho ha decidido aggiornar su negocio a una nueva dinámica, para que todo el mundo pueda disfrutar este exclusivo producto y su receta secreta", comienza el escrito al que accedió este portal: se trata de una propuesta de franquicias elaborada por el Estudio Jurídico Logran que busca revivir la historia de este hombre que trajo la pizza a la piedra a nuestra ciudad a principios de los ochenta y que ahora no la está pasando bien.

Lo que intentan lograr a partir de este plan es reinventar a Carloncho como negocio, capitalizando su imagen y todo lo que representa el pizzero no solo en el mundo gastronómico local sino como parte de la historia de la ciudad. Es un modelo diseñado para desarrollar franquicias en La Plata aggiornándose a la nueva dinámica de negocios y a la espera de algún inversor.

Y en este contexto, Carloncho propuso que el local actual de calle 59 quede como fábrica de pizzas. Allí se fabricarán las masas de las pizzas y las empanadas que se distribuirán a todos los locales franquiciados. También se hizo un acuerdo con cervecerías artesanales y una reconocida heladería platense, para armar un combo de comida, bebida y postre.

"En esa inteligencia nos proponemos el desarrollo de las franquicias comerciales, en donde ofrecemos al franquiciado un contrato de “llave en mano” con el local o vehículo totalmente decorado, con estilo rústico, ambiente cálido familiar y letras fileteadas, de manera de identificar la marca con un clásico concepto gastronómico porteño, más todo el mobiliario completo (mostrador, mesas, sillas, cartelería, lonas y un SmartTV cada 50 metros cuadrados especialmente programado donde publicitaremos los productos y las promociones)", se explicita.

Así, lo que proponen son tres tipos de franquicias: formato delivery, formato restaurante y formato food truck. Y con respecto a los valores, en la propuesta se habla de que "el know how, royalties y la licencia del uso de la marca" cuesta "u$s 10.000 (dólares estadounidenses diez mil) por única vez a suscribir el contrato y los dos años siguientes u$s 3.000 (dólares estadounidenses tres mil) por año".

"Una pizzería bien puesta con la imagen y receta de Carloncho no puede fallar en el negocio gastronómico local", definen quienes estuvieron junto a Carloncho durante los últimos años y ahora pretenden escribir una nueva página en la historia de este famoso pizzero que la está pasando mal y busca de esta manera volver a reinventarse. No será la primera vez que eso pase.

Con 81 años recién cumplidos y atravesando una situación crítica, luego de que lo desplazaran de su histórico rincón en Plaza Rocha tras cuatro décadas, el reconocido pizzero de La Plata busca resurgir de la mano de un estudio de abogados que desarrolló una propuesta de franquicias a la espera de inversores.

29 de julio de 2019

Carlos Barrese, popularmente conocido por todos como Carloncho, está atravesando una situación crítica desde que lo desalojaron de su histórico rincón de Plaza Rocha en mayo del año pasado. De ahí se mudó a 59 entre 1 y 2, en donde intentó continuar con la elaboración de sus tradicionales muzzarellas, sin el éxito que lo tuvo como único rey en la década de los ochenta y gran parte de los años posteriores. "Ahora está en el fondo del mar", le confiesan desde su entorno a 0221.com.ar. Y atentos a esta situación, su equipo de abogados elaboró un ambicioso proyecto destinado a buscar la inversión salvadora que lo vuelva a instalar en el mundo de la gastronomía platense.

En mayo de 2018 y tras casi 40 años, a Carloncho lo echaron de 7 y 60. Ese fue el punto y aparte de una historia cargada de viajes por el mundo y superación personal. "He hecho mucha amistad y hoy me siento defraudado porque yo creía que tenía 1 millón de amigos y hoy me doy cuenta que tengo 1 millón de enemigos", relataba con mucha tristeza el histórico pizzero en diálogo con este portal.


"Yo creía que me iba a ayudar mucha gente, al ser tan conocido en La Plata. No recibí ningún tipo de ayuda de nadie. En los momentos más difíciles, la gente se esconde. Me siento defraudado, porque yo hice mucho bien a la gente que no tenía nada, y ellos ya al saber que yo me iba de acá, empezaron a dejar de venir, para no sentirse comprometidos en nada", lanzó en aquel momento.

Es que el pizzero de 81 años recién cumplidos las pasó todas: alejado de sus padres, vivió los primeros 20 años de vida en distintos orfanatos. Luego pasó la siguiente década preso por robo -en la Novena, la Primera, Devoto, Caseros y Ezeiza- hasta que se exilió en Estados Unidos y terminó viajando por el mundo con un pasaporte falsificado, como portorriqueño: paseó por Bélgica, Italia, Francia, España, Noruega, Israel y África. Antes había vivido bajo el puente de Brooklyn rodeado de gente sin techo y comiendo de la basura.

EL SALVATAJE

"En estos últimos tiempos Carloncho ha decidido aggiornar su negocio a una nueva dinámica, para que todo el mundo pueda disfrutar este exclusivo producto y su receta secreta", comienza el escrito al que accedió este portal: se trata de una propuesta de franquicias elaborada por el Estudio Jurídico Logran que busca revivir la historia de este hombre que trajo la pizza a la piedra a nuestra ciudad a principios de los ochenta y que ahora no la está pasando bien.

Lo que intentan lograr a partir de este plan es reinventar a Carloncho como negocio, capitalizando su imagen y todo lo que representa el pizzero no solo en el mundo gastronómico local sino como parte de la historia de la ciudad. Es un modelo diseñado para desarrollar franquicias en La Plata aggiornándose a la nueva dinámica de negocios y a la espera de algún inversor.

Y en este contexto, Carloncho propuso que el local actual de calle 59 quede como fábrica de pizzas. Allí se fabricarán las masas de las pizzas y las empanadas que se distribuirán a todos los locales franquiciados. También se hizo un acuerdo con cervecerías artesanales y una reconocida heladería platense, para armar un combo de comida, bebida y postre.

"En esa inteligencia nos proponemos el desarrollo de las franquicias comerciales, en donde ofrecemos al franquiciado un contrato de “llave en mano” con el local o vehículo totalmente decorado, con estilo rústico, ambiente cálido familiar y letras fileteadas, de manera de identificar la marca con un clásico concepto gastronómico porteño, más todo el mobiliario completo (mostrador, mesas, sillas, cartelería, lonas y un SmartTV cada 50 metros cuadrados especialmente programado donde publicitaremos los productos y las promociones)", se explicita.

Así, lo que proponen son tres tipos de franquicias: formato delivery, formato restaurante y formato food truck. Y con respecto a los valores, en la propuesta se habla de que "el know how, royalties y la licencia del uso de la marca" cuesta "u$s 10.000 (dólares estadounidenses diez mil) por única vez a suscribir el contrato y los dos años siguientes u$s 3.000 (dólares estadounidenses tres mil) por año".

"Una pizzería bien puesta con la imagen y receta de Carloncho no puede fallar en el negocio gastronómico local", definen quienes estuvieron junto a Carloncho durante los últimos años y ahora pretenden escribir una nueva página en la historia de este famoso pizzero que la está pasando mal y busca de esta manera volver a reinventarse. No será la primera vez que eso pase.

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Con 81 años recién cumplidos y atravesando una situación crítica, luego de que lo desplazaran de su histórico rincón en Plaza Rocha tras cuatro décadas, el reconocido pizzero de La Plata busca resurgir de la mano de un estudio de abogados que desarrolló una propuesta de franquicias a la espera de inversores.