El caso de Johana Ramallo conmocionó a la ciudad y tuvo en vilo a sus amigos y familiares, quienes el 26 de julio de 2017 comenzaron una inagotable búsqueda para dar con su paradero. Con la principal hipótesis de un secuestro con fines de explotación sexual, una teoría fundada en que la joven, con una larga historia de vulnerabilidades, se hallaba entonces en situación de prostitución, la querella apuntó contra las redes de trata que funcionan en la Zona Roja de la ciudad.
"A dos años de la desaparición forzada por una red de trata seguida de femicidio de nuestra Johana Ramallo, los esperamos a todos los que nos quieren, a seguir pidiendo verdad, justicia y memoria por todas nuestras Johanas que el Estado y el poder judicial patriarcal machista no dejó volver. Te esperamos en 8 y 50 a partir de las 12. Gritemos todos justicia por Johana Ramallo", escribió Marta Ramallo, mamá de la joven que todos los 26 de cada mes salió a las calles para reclamar la aparición con vida de la joven.
Este año, tras conocerse los resultados de ADN que confirmaron el hallazgo de los restos de Johana en la playa de Palo Blanco de Berisso, Marta cargó contra los investigadores judiciales. Los restos de la joven, particularmente una pierna y un brazo, habían sido hallados en 2018 pero ni la querella ni la Justicia habían pedido análisis para constatar que fueran compatibles. Cerca, también habían encontrado un DNI de varón. Esos resultados se dieron a conocer recién en mayo de este año.

Este viernes, al cumplirse dos años desde la desaparición de Johana, se realizarán actividades frente a los Tribunales Federales, donde tramita la causa por su desaparición. A las 12 será la concentración y habrá una suelta de globos en su memoria; a las 14 realizarán una intervención en plaza San Martín, donde tocarán bandas y se realizarán exposiciones artísticas; y a las 18 se montará la obra de teatro "Mika" en la CTA de calle 6 entre 46 y 47.