El posible acuerdo de los Fernández y Massa achica el margen de negociación en La Plata
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El posible acuerdo de los Fernández y Massa achica el margen de negociación en La Plata

El cierre de las alianzas del miércoles resolverá la incógnita sobre la conformación del frente peronista, pero dejará abierta la resolución de los armados locales. En La Plata persiste una multiplicidad de candidatos y la mayor incógnita es saber si habrá orden de lista única o chances de internas.

A pocas horas del cierre de las alianzas crece la incertidumbre y el nerviosismo por el modo en que se resolverá la interna del peronismo platense para definir la candidatura a intendente. El acuerdo que parece cada vez más cercano entre el kirchnerismo y el Frente Renovador le agrega picante a la resolución ya que los espacios se achican al mínimo, al mismo ritmo en el que se acortan los plazos. Aunque se espera un anuncio algunas horas antes, el miércoles próximo se resolverá oficialmente la primera incógnita ¿Quiénes integrarán el frente que competirá como principal oposición a Cambiemos? Todas las fichas apuestan a la terna PJ – Unidad Ciudadana – Frente Renovador.

Del supuesto pacto que mejoraría las chances electorales de las fórmulas Fernández-Fernández y Kicillof-Magario en Nación y Provincia, surge otro interrogante, de respuesta aún más complicada. ¿Habrá lista única o se habilitarán internas en los distritos? Y otra cuestión derivada en caso de que el acuerdo se concrete ¿Cuál será el modo en el que se acomodarán los dirigentes del massismo en cualquiera de los esquemas posibles?

Este marco de acercamientos delicados manejados por las cabezas nacionales deja a los platenses con escaso o nulo poder de decisión y a la espera de una orden. Existe en todos los sectores el temor de que “otro u otra” obtenga el santo y seña. Un criterio posible, que se barajó en las últimas horas para los municipios gobernados por Cambiemos es que haya internas. Puede La Plata ser un caso especial y el costo muy alto.

El nerviosismo es aún mayor porque nadie ha expresado voluntad alguna de ceder posiciones. “Acá no se baja nadie” parece ser la consigna entre los kirchneristas. Algunos hasta se vieron en la necesidad de emitir comunicados diciendo que siguen siendo precandidatos a intendente.

Una descripción del escenario presenta una tensión especial entre los sectores de Florencia Saintout y Victoria Tolosa Paz, las dos candidaturas que por poder territorial y/o económico y relaciones políticas “hacia arriba” parecen más instaladas. Pero sostienen sus pretensiones Guillermo Escudero, hombre que cuenta con el respaldo del PJ; Federico Martelli, ligado al Grupo Callao de Alberto Fernández; Luis Arias, el ex juez respaldado por el dirigente social Juan Grabois; y Gustavo Di Marzio, el ex diputado del Movimiento Evita.

A ellos deberá sumarse, en caso de que el massismo entre al esquema, a José Ramón Arteaga, el ex concejal que nunca lanzó su precandidatura pero siempre mostró intenciones de competir. Pero también a Lorena Riesgo, una de las primeras lanzada que anunció su decisión de trabajar en el frente que lideran “los Fernández”.

Ya hay especulaciones respecto a cómo podría alinearse cada grupo en caso de que la orden sea sintetizar y qué lugar podría ocupar cada uno. Esas síntesis parecerían lógicas incluso aunque haya autorización para una interna: no debieran ser más de dos listas (a lo sumo tres).

Puede ser inconveniente profundizar en cuales serían esos posicionamientos dado que ofendería las aspiraciones no declinadas. Sí se pueden mencionar posibles afinidades como las de Saintout y Arias, o las del massismo con Tolosa Paz. O de vínculos como los de Tolosa Paz con los nombres que puedan llegar a través del massismo. E incluso con Martelli y Di Marzio a través de Alberto Fernández.

Por ahora cualquier combinación no incluye una síntesis entre ambas mujeres, pero no es excluyente en caso de que los acuerdo así lo exija. ¿Cuál sería una fórmula para evitar que las heridas no atenten contra las chances electorales? Es otra de las incógnitas, pero a esta altura, para que los heridos no serán irrecuperables, seguro demandará un renunciamiento al estilo (salvando las distancias) de Cristina Fernández de Kirchner.

El cierre de las alianzas del miércoles resolverá la incógnita sobre la conformación del frente peronista, pero dejará abierta la resolución de los armados locales. En La Plata persiste una multiplicidad de candidatos y la mayor incógnita es saber si habrá orden de lista única o chances de internas.

08 de junio de 2019

A pocas horas del cierre de las alianzas crece la incertidumbre y el nerviosismo por el modo en que se resolverá la interna del peronismo platense para definir la candidatura a intendente. El acuerdo que parece cada vez más cercano entre el kirchnerismo y el Frente Renovador le agrega picante a la resolución ya que los espacios se achican al mínimo, al mismo ritmo en el que se acortan los plazos. Aunque se espera un anuncio algunas horas antes, el miércoles próximo se resolverá oficialmente la primera incógnita ¿Quiénes integrarán el frente que competirá como principal oposición a Cambiemos? Todas las fichas apuestan a la terna PJ – Unidad Ciudadana – Frente Renovador.

Del supuesto pacto que mejoraría las chances electorales de las fórmulas Fernández-Fernández y Kicillof-Magario en Nación y Provincia, surge otro interrogante, de respuesta aún más complicada. ¿Habrá lista única o se habilitarán internas en los distritos? Y otra cuestión derivada en caso de que el acuerdo se concrete ¿Cuál será el modo en el que se acomodarán los dirigentes del massismo en cualquiera de los esquemas posibles?

Este marco de acercamientos delicados manejados por las cabezas nacionales deja a los platenses con escaso o nulo poder de decisión y a la espera de una orden. Existe en todos los sectores el temor de que “otro u otra” obtenga el santo y seña. Un criterio posible, que se barajó en las últimas horas para los municipios gobernados por Cambiemos es que haya internas. Puede La Plata ser un caso especial y el costo muy alto.

El nerviosismo es aún mayor porque nadie ha expresado voluntad alguna de ceder posiciones. “Acá no se baja nadie” parece ser la consigna entre los kirchneristas. Algunos hasta se vieron en la necesidad de emitir comunicados diciendo que siguen siendo precandidatos a intendente.

Una descripción del escenario presenta una tensión especial entre los sectores de Florencia Saintout y Victoria Tolosa Paz, las dos candidaturas que por poder territorial y/o económico y relaciones políticas “hacia arriba” parecen más instaladas. Pero sostienen sus pretensiones Guillermo Escudero, hombre que cuenta con el respaldo del PJ; Federico Martelli, ligado al Grupo Callao de Alberto Fernández; Luis Arias, el ex juez respaldado por el dirigente social Juan Grabois; y Gustavo Di Marzio, el ex diputado del Movimiento Evita.

A ellos deberá sumarse, en caso de que el massismo entre al esquema, a José Ramón Arteaga, el ex concejal que nunca lanzó su precandidatura pero siempre mostró intenciones de competir. Pero también a Lorena Riesgo, una de las primeras lanzada que anunció su decisión de trabajar en el frente que lideran “los Fernández”.

Ya hay especulaciones respecto a cómo podría alinearse cada grupo en caso de que la orden sea sintetizar y qué lugar podría ocupar cada uno. Esas síntesis parecerían lógicas incluso aunque haya autorización para una interna: no debieran ser más de dos listas (a lo sumo tres).

Puede ser inconveniente profundizar en cuales serían esos posicionamientos dado que ofendería las aspiraciones no declinadas. Sí se pueden mencionar posibles afinidades como las de Saintout y Arias, o las del massismo con Tolosa Paz. O de vínculos como los de Tolosa Paz con los nombres que puedan llegar a través del massismo. E incluso con Martelli y Di Marzio a través de Alberto Fernández.

Por ahora cualquier combinación no incluye una síntesis entre ambas mujeres, pero no es excluyente en caso de que los acuerdo así lo exija. ¿Cuál sería una fórmula para evitar que las heridas no atenten contra las chances electorales? Es otra de las incógnitas, pero a esta altura, para que los heridos no serán irrecuperables, seguro demandará un renunciamiento al estilo (salvando las distancias) de Cristina Fernández de Kirchner.

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