miércoles 26 de agosto de 2026

Desmienten que la adolescente holandesa Noa Pothoven haya muerto por eutanasia

Las circunstancias de la muerte de la joven de 17 años no están claras. La noticia circuló en todo el mundo e indicaba que la adolescente había pedido una eutanasia, porque nunca pudo sobreponerse a los abusos sexuales que sufrió de niña. El procedimiento de muerte asistida, sin embargo no había sido autorizado.

Pothoven murió en su casa de Arhem. A principios de 2018, se había acercado a la clínica Levenseind en La Haya sin el conocimiento de sus padres para preguntar si podían autorizarle la eutanasia, pero el Estado rechazó su solicitud. La joven se había negado a comer y beber y aún no hay pruebas concluyentes de que los médicos la hayan ayudado a morir.

"Ellos piensan que soy demasiado joven para morir. Piensan que debo completar el tratamiento del trauma y que mi cerebro primero debe estar completamente desarrollado. Eso dura hasta que tienes 21 años. Estoy devastada porque no puedo esperar más ", había señalado la adolescente, quien fue víctima de violencia sexual en al menos tres oportunidades.

Noa padecía angustia, depresión y una severa anorexia como consecuencia de los abusos que sufrió a los 11 y 14 años, que la había llevado en otras oportunidades a intentar suicidarse. El año pasado, había llegado al hospital de Rijnstate en Arnhem en una condición crítica, con bajo peso grave y la amenaza de que los órganos vitales fallaran.

Semanas antes de morir, la joven instaló una cama de hospital en su casa, se acostó y se negó a comer. Las pautas médicas holandesas estipulan que si un paciente retiene su consentimiento, "los proveedores de atención pueden no proporcionar tratamiento, enfermería o atención".

Holanda autoriza la eutanasia bajo estrictas condiciones. Pothoven, por ser menor, requería una autorización que no obtuvo. En ese marco, la ley holandesa estipula que el sufrimiento debe ser insoportable y sin perspectivas de mejoras para poder aplicarse la eutanasia. En este caso la práctica no había sido autorizada y ahora se investiga si fue ayudada o no por los médicos.

Noa dejó su testimonio en un libro autobiográfico, "Ganar o aprender". "Estuve deliberando por un tiempo si debería o no compartir esto, pero decidí hacerlo. Tal vez esto sea una sorpresa para algunos, dado mis publicaciones sobre hospitalización, pero mi plan no es impulsivo. Tras años de luchar y pelear, estoy agotada. He dejado de comer y beber por un tiempo y, después de muchas discusiones y evaluaciones, decidí dejarme ir porque mi sufrimiento es insoportable", escribió en Instagram. "El amor, en este caso, es dejar ir", reflexionó en la misma publicación en la que pidió a sus seguidores que no trataran de persuadirla.

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