El PRO avanza sobre el armado de Cambiemos para asegurarse un bloque leal en el Concejo
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El PRO avanza sobre el armado de Cambiemos para asegurarse un bloque leal en el Concejo

La lista que presentó el intendente Garro tiene a cuatro nombres de extrema confianza en los primeros siete lugares. Respecto de los seis que vencen mandato le quita uno al radicalismo y otro a la Coalición Cívica. Y a partir de diciembre, podría invertir la relación de poder con 7 concejales “amarillos” y cinco aliados.

La lista de concejales con la que el intendente Julio Garro buscará la reelección fue diseñada con la intención de consolidar un bloque propio en el que la mayoría de sus integrantes reporten directamente al jefe comunal, aunque guardando el delicado equilibrio con las fuerzas aliadas. El resultado fue un avance sobre espacios que detentaban el radicalismo y la Coalición Cívica, además de una concesión al sector gremial relacionado con los municipales, en detrimento de un espacio que tenía un línea internad del PRO diferente al del jefe comunal.

En número, las cuentas son claras: actualmente el bloque cuenta con 12 concejales de los cuales cinco responden directamente al jefe comunal y los otros siete corresponden a los aliados en Cambiemos. En caso de que como producto del resultado electoral se renueven seis bancas, el intendente dará vuelta la relación en su favor y quedará con siete de doce.

En el análisis de los nombres, hoy el bloque tiene once ediles que son cien por ciento oficialistas y una radical (Florencia Rollié), quien aunque formalmente sigue siendo parte trabaja como una de las principales opositoras a la gestión. Ese es el lugar que pierde la UCR.

La variedad de integración del bloque actual está relacionada con que los seis que vencen mandato son el producto de una interna en la que tres sectores que compitieron por la intendencia en 2015 incorporaron concejales: Fernando Ponce (hoy reemplazado por Natalia Vallejos) y el radical Claudio Frangul ingresaron por la lista de Garro; Rollié y Raquel Krakover por la de Claudio Pérez Yrigoyen; y Julio Irurueta y Guillermo Ronga por la de Sergio Panella.

Ahora, como líder consolidado del PRO, el intendente buscó teñir de un "amarillo propio" la bancada y ahorrarse nuevos disgustos del estilo Rollié. Para ello nominó a dos funcionarios del gabinete de máxima confianza como Darío Ganduglia (secretario de Seguridad) y Nelson Marino (secretario de Gobierno). A ellos suma a Romina Cayón, la actual secretaria administrativa del Concejo Deliberante e integrante de la Juventud PRO que conduce Ponce. Y en caso de que producto de un triunfo más holgado ingresen siete, podrá sumar al ex delegado de Villa Elvira, Federico Moya.

Los otros tres son dos radicales, Frangul que renueva y Verónica Rivas, quien además de ser la pareja de Ronga, el concejal que vence mandato y no renueva, tiene una relación de amistad con la familia del jefe comunal; y otra es producto de un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Municipales, que incorporó a su asesora letrada Romina Marascio.

Producto de esa arquitectura quedó afuera de la nómina Irurueta, un concejal PRO que se integró al Concejo por una línea diferente al intendente. Aunque eso no implique una desconfianza, tampoco es considerado “del núcleo duro”. El futuro del presidente de la Comisión de Hacienda, quien además ha expresado su intención de disputar la sucesión en casos de que Garro gobierne otros cuatro años, podría están en algún lugar del Gabinete. También quedó sin chances de reelegir Vallejos y en un 10º lugar de la lista, sin expectatiuvas, Krakover. 

Si el mapa descripto se concreta tras las elecciones, los siete “propios” con que contaría Garro son: Ileana Cid, Darío Ganduglia y Nelson Marino, los tres le responden directamente; Romina Cayón y Julieta Quintero, del sector de Ponce; Darío Musto, quien reporta a Marino; y Francesco Arriaga, tal vez el “menos propio” ya que su vínculo político es con Marcos Peña. El joven concejal reemplazo a Liliana Lucha, otra garrista del espacio de Marino, de licencia supuestamente para que trabaje en la campaña.

Los cinco restantes, que responden al esquema de alianza de Cambiemos, serán tres radicales: Frangul, Rivas y Raúl Abraham; uno de la Coalición Cívica, Javier Mor Roig y la restante de los municipales, Romina Marascio.

La lista que presentó el intendente Garro tiene a cuatro nombres de extrema confianza en los primeros siete lugares. Respecto de los seis que vencen mandato le quita uno al radicalismo y otro a la Coalición Cívica. Y a partir de diciembre, podría invertir la relación de poder con 7 concejales “amarillos” y cinco aliados.

30 de junio de 2019

La lista de concejales con la que el intendente Julio Garro buscará la reelección fue diseñada con la intención de consolidar un bloque propio en el que la mayoría de sus integrantes reporten directamente al jefe comunal, aunque guardando el delicado equilibrio con las fuerzas aliadas. El resultado fue un avance sobre espacios que detentaban el radicalismo y la Coalición Cívica, además de una concesión al sector gremial relacionado con los municipales, en detrimento de un espacio que tenía un línea internad del PRO diferente al del jefe comunal.

En número, las cuentas son claras: actualmente el bloque cuenta con 12 concejales de los cuales cinco responden directamente al jefe comunal y los otros siete corresponden a los aliados en Cambiemos. En caso de que como producto del resultado electoral se renueven seis bancas, el intendente dará vuelta la relación en su favor y quedará con siete de doce.

En el análisis de los nombres, hoy el bloque tiene once ediles que son cien por ciento oficialistas y una radical (Florencia Rollié), quien aunque formalmente sigue siendo parte trabaja como una de las principales opositoras a la gestión. Ese es el lugar que pierde la UCR.

La variedad de integración del bloque actual está relacionada con que los seis que vencen mandato son el producto de una interna en la que tres sectores que compitieron por la intendencia en 2015 incorporaron concejales: Fernando Ponce (hoy reemplazado por Natalia Vallejos) y el radical Claudio Frangul ingresaron por la lista de Garro; Rollié y Raquel Krakover por la de Claudio Pérez Yrigoyen; y Julio Irurueta y Guillermo Ronga por la de Sergio Panella.

Ahora, como líder consolidado del PRO, el intendente buscó teñir de un "amarillo propio" la bancada y ahorrarse nuevos disgustos del estilo Rollié. Para ello nominó a dos funcionarios del gabinete de máxima confianza como Darío Ganduglia (secretario de Seguridad) y Nelson Marino (secretario de Gobierno). A ellos suma a Romina Cayón, la actual secretaria administrativa del Concejo Deliberante e integrante de la Juventud PRO que conduce Ponce. Y en caso de que producto de un triunfo más holgado ingresen siete, podrá sumar al ex delegado de Villa Elvira, Federico Moya.

Los otros tres son dos radicales, Frangul que renueva y Verónica Rivas, quien además de ser la pareja de Ronga, el concejal que vence mandato y no renueva, tiene una relación de amistad con la familia del jefe comunal; y otra es producto de un acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Municipales, que incorporó a su asesora letrada Romina Marascio.

Producto de esa arquitectura quedó afuera de la nómina Irurueta, un concejal PRO que se integró al Concejo por una línea diferente al intendente. Aunque eso no implique una desconfianza, tampoco es considerado “del núcleo duro”. El futuro del presidente de la Comisión de Hacienda, quien además ha expresado su intención de disputar la sucesión en casos de que Garro gobierne otros cuatro años, podría están en algún lugar del Gabinete. También quedó sin chances de reelegir Vallejos y en un 10º lugar de la lista, sin expectatiuvas, Krakover. 

Si el mapa descripto se concreta tras las elecciones, los siete “propios” con que contaría Garro son: Ileana Cid, Darío Ganduglia y Nelson Marino, los tres le responden directamente; Romina Cayón y Julieta Quintero, del sector de Ponce; Darío Musto, quien reporta a Marino; y Francesco Arriaga, tal vez el “menos propio” ya que su vínculo político es con Marcos Peña. El joven concejal reemplazo a Liliana Lucha, otra garrista del espacio de Marino, de licencia supuestamente para que trabaje en la campaña.

Los cinco restantes, que responden al esquema de alianza de Cambiemos, serán tres radicales: Frangul, Rivas y Raúl Abraham; uno de la Coalición Cívica, Javier Mor Roig y la restante de los municipales, Romina Marascio.

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