Dos basquetbolistas de La Plata buscan hacer historia con la Selección argentina de sordos
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Dos basquetbolistas de La Plata buscan hacer historia con la Selección argentina de sordos

El seleccionado nacional de básquet de sordos se encuentra a días de jugar un Mundial. Juan Aude y Carlos Valdovinos, contaron sus sensaciones, su recorrido en el deporte y lo que significa para ellos representar al país. Un relato de superación y lucha constante alrededor de la pelota naranja.

Faltan dos semanas para que inicie el Mundial de Básquet de Sordos Polonia 2019, y muy poca gente en nuestro país lo sabe. La Selección argentina, quinta en el ranking mundial, se encuentra en La Plata transitando la recta final de su preparación, pero tampoco muchos se han enterado. Quizás este desconocimiento sea la causa por la cual Los Topos deben enfrentarse a una enorme cantidad de obstáculos para poder jugar al básquet y cumplir con su objetivo: representar a la Argentina en el mundo.

“Esta vez me desligue de todo y quise pensar solamente en jugar, pero nos pasó lo mismo que en la previa a otros campeonatos anteriores”, cuenta el platense Juan Aude, a 0221.com.ar, mientras aún seca algunas gotas de transpiración producto del duro entrenamiento en la cancha del Club Atenas. Juan es uno de los más experimentados del equipo albiceleste y parece estar acostumbrado a la falta de apoyo que tiene el desarrollo del básquet de sordos en Argentina, por parte del Estado y la FABS (Federación Argentina de Básquet de Sordos).

Con 29 años Aude es uno de los referentes de este plantel y de la Selección de sordos, la cual se creó en 2011 y desde entonces no deja de sorprender por sus logros, habiendo conseguido el segundo puesto en el Panamericano de Maryland 2016 y el quinto lugar en los Juegos Olímpicos para Sordos de Turquía 2017. “Entiendo que cuando conseguís resultados la cosa se hace mucho más fácil, sin embargo en nuestro caso todo sigue más o menos igual a pesar de lo que ya hemos conseguido”, explica el actual jugador de Asociación Mayo, club de la Asociación Platense de Básquetbol.

Juan utiliza audífonos y se comunica a través del habla con su entorno, y emplea el lengua de señas cuando la situación lo requiere. Es ingeniero y profesor en la facultad de ingeniería en la UNLP, y al mismo tiempo una fuente de inspiración para muchos deportistas con sordera, que ven difícil su inserción en el mundo deportivo.

“Cuando leí y conocí la historia de Juan me inspiró para entrenar más fuerte y saber que eso que soñaba podía hacerse realidad”, dijo a este portal Carlos Valdovinos, basquetbolista que vive en Villa Elisa y en la actualidad forma parte del equipo de la UNLP. Con 20 años de edad, el joven que empezó a practicar con la pelota naranja hace tan solo 8 años atrás, siempre tomó de manera ejemplar lo hecho por Juan Aude, con quien hoy tiene una amistad y comparte Selección.

Carlos es sordomudo y desde muy chico supo sobreponerse a muchas adversidades de la vida, encontrando en el básquet un lugar ideal para superarse constantemente y crecer en una sociedad que algunas ocasiones lo discrimina. Mientras su amigo Juan oficia de intérprete, se puede percibir en los gestos de Valdovinos la emoción que genera dentro suyo saber que es parte de Los Topos y que vestirá la camiseta albiceleste.

Luis, papá de Carlos, no olvida cuando su hijo eligió el Deportivo Villa Elisa para empezar a jugar. “El club está cerca de casa, y a veces ya eran las 11 de la noche y lo tenía que ir a buscar porque estaba tirando al aro con otros amigos”, recuerda el padre con cierta nostalgia, y orgulloso remarca el esfuerzo que hace en la actualidad el joven para transitar el último año de sus estudios secundarios y al mismo tiempo cumplir con el riguroso entrenamiento que requiere ser jugador de la UNLP y la Selección argentina.  

Ariel Britos, actual entrenador de Los Topos, no duda en hablar de “un claro perro de presa, con una dinámica impresionante y verdadero jugador de rol” al referirse a las características principales de Carlos Valdovinos. En cuanto a Juan Aude los elogios por parte del entrenador y todos sus compañeros, siempre estuvieron a flor de piel. “Esta vez le dije que quería que solamente se concentrara en el básquet, algo que no es fácil para hombre con la personalidad y los valores de Juan”, explicó Britos. Es que el más experimentado de los dos platenses, fue uno de los que siempre llevó la bandera en la lucha por el reconocimiento y el respeto que debe recibir un seleccionado nacional en nuestro país, y que en este caso nunca ocurrió.

“Para que te des una idea, la Selección de Venezuela hace dos meses que están entrenando todos juntos y en un mismo lugar. Desde hace un par de días está en Polonia y sus jugadores no tuvieron que poner un peso. Y mirá que en Venezuela no la están pasando bien, pero tiene una estructura deportiva superior”, explica Aude con énfasis y algo bronca, resaltado que en Europa y Estados Unidos este deporte se desarrolla en muchísimas mejores condiciones que en la Argentina, pero sin embargo el nivel demostrado dentro de la cancha pone a nuestro seleccionado a la misma altura que los mejores del mundo.

Luego de haber conseguido que la empresa minera Pan American Silver costeara los gastos de los pasajes para la delegación y mientras continúa la búsqueda de recursos económicos para cubrir lo que falta en el presupuesto, los jugadores como el cuerpo técnico albiceleste no duda en poner como meta estar en el podio del Mundial que comenzará el próximo 27 de junio en Lublín. “Tenemos el mejor equipo de la historia del básquet de sordos”, sostuvo Ariel Britos.

En este conjunto al que muchos llaman la “Generación Dorada” del básquet de sordos, se encuentran Juan Aude y Carlos Valdovinos. Ellos, son dos de los doce basquetbolistas que viajarán a Polonia con ilusión de poder transformar toda la lucha y esfuerzo puesto para obtener recursos, en un ingrediente más de motivación y orgullo al momento de medirse con las mejores selecciones del mundo.

 

El seleccionado nacional de básquet de sordos se encuentra a días de jugar un Mundial. Juan Aude y Carlos Valdovinos, contaron sus sensaciones, su recorrido en el deporte y lo que significa para ellos representar al país. Un relato de superación y lucha constante alrededor de la pelota naranja.

17 de junio de 2019

Faltan dos semanas para que inicie el Mundial de Básquet de Sordos Polonia 2019, y muy poca gente en nuestro país lo sabe. La Selección argentina, quinta en el ranking mundial, se encuentra en La Plata transitando la recta final de su preparación, pero tampoco muchos se han enterado. Quizás este desconocimiento sea la causa por la cual Los Topos deben enfrentarse a una enorme cantidad de obstáculos para poder jugar al básquet y cumplir con su objetivo: representar a la Argentina en el mundo.

“Esta vez me desligue de todo y quise pensar solamente en jugar, pero nos pasó lo mismo que en la previa a otros campeonatos anteriores”, cuenta el platense Juan Aude, a 0221.com.ar, mientras aún seca algunas gotas de transpiración producto del duro entrenamiento en la cancha del Club Atenas. Juan es uno de los más experimentados del equipo albiceleste y parece estar acostumbrado a la falta de apoyo que tiene el desarrollo del básquet de sordos en Argentina, por parte del Estado y la FABS (Federación Argentina de Básquet de Sordos).

Con 29 años Aude es uno de los referentes de este plantel y de la Selección de sordos, la cual se creó en 2011 y desde entonces no deja de sorprender por sus logros, habiendo conseguido el segundo puesto en el Panamericano de Maryland 2016 y el quinto lugar en los Juegos Olímpicos para Sordos de Turquía 2017. “Entiendo que cuando conseguís resultados la cosa se hace mucho más fácil, sin embargo en nuestro caso todo sigue más o menos igual a pesar de lo que ya hemos conseguido”, explica el actual jugador de Asociación Mayo, club de la Asociación Platense de Básquetbol.

Juan utiliza audífonos y se comunica a través del habla con su entorno, y emplea el lengua de señas cuando la situación lo requiere. Es ingeniero y profesor en la facultad de ingeniería en la UNLP, y al mismo tiempo una fuente de inspiración para muchos deportistas con sordera, que ven difícil su inserción en el mundo deportivo.

“Cuando leí y conocí la historia de Juan me inspiró para entrenar más fuerte y saber que eso que soñaba podía hacerse realidad”, dijo a este portal Carlos Valdovinos, basquetbolista que vive en Villa Elisa y en la actualidad forma parte del equipo de la UNLP. Con 20 años de edad, el joven que empezó a practicar con la pelota naranja hace tan solo 8 años atrás, siempre tomó de manera ejemplar lo hecho por Juan Aude, con quien hoy tiene una amistad y comparte Selección.

Carlos es sordomudo y desde muy chico supo sobreponerse a muchas adversidades de la vida, encontrando en el básquet un lugar ideal para superarse constantemente y crecer en una sociedad que algunas ocasiones lo discrimina. Mientras su amigo Juan oficia de intérprete, se puede percibir en los gestos de Valdovinos la emoción que genera dentro suyo saber que es parte de Los Topos y que vestirá la camiseta albiceleste.

Luis, papá de Carlos, no olvida cuando su hijo eligió el Deportivo Villa Elisa para empezar a jugar. “El club está cerca de casa, y a veces ya eran las 11 de la noche y lo tenía que ir a buscar porque estaba tirando al aro con otros amigos”, recuerda el padre con cierta nostalgia, y orgulloso remarca el esfuerzo que hace en la actualidad el joven para transitar el último año de sus estudios secundarios y al mismo tiempo cumplir con el riguroso entrenamiento que requiere ser jugador de la UNLP y la Selección argentina.  

Ariel Britos, actual entrenador de Los Topos, no duda en hablar de “un claro perro de presa, con una dinámica impresionante y verdadero jugador de rol” al referirse a las características principales de Carlos Valdovinos. En cuanto a Juan Aude los elogios por parte del entrenador y todos sus compañeros, siempre estuvieron a flor de piel. “Esta vez le dije que quería que solamente se concentrara en el básquet, algo que no es fácil para hombre con la personalidad y los valores de Juan”, explicó Britos. Es que el más experimentado de los dos platenses, fue uno de los que siempre llevó la bandera en la lucha por el reconocimiento y el respeto que debe recibir un seleccionado nacional en nuestro país, y que en este caso nunca ocurrió.

“Para que te des una idea, la Selección de Venezuela hace dos meses que están entrenando todos juntos y en un mismo lugar. Desde hace un par de días está en Polonia y sus jugadores no tuvieron que poner un peso. Y mirá que en Venezuela no la están pasando bien, pero tiene una estructura deportiva superior”, explica Aude con énfasis y algo bronca, resaltado que en Europa y Estados Unidos este deporte se desarrolla en muchísimas mejores condiciones que en la Argentina, pero sin embargo el nivel demostrado dentro de la cancha pone a nuestro seleccionado a la misma altura que los mejores del mundo.

Luego de haber conseguido que la empresa minera Pan American Silver costeara los gastos de los pasajes para la delegación y mientras continúa la búsqueda de recursos económicos para cubrir lo que falta en el presupuesto, los jugadores como el cuerpo técnico albiceleste no duda en poner como meta estar en el podio del Mundial que comenzará el próximo 27 de junio en Lublín. “Tenemos el mejor equipo de la historia del básquet de sordos”, sostuvo Ariel Britos.

En este conjunto al que muchos llaman la “Generación Dorada” del básquet de sordos, se encuentran Juan Aude y Carlos Valdovinos. Ellos, son dos de los doce basquetbolistas que viajarán a Polonia con ilusión de poder transformar toda la lucha y esfuerzo puesto para obtener recursos, en un ingrediente más de motivación y orgullo al momento de medirse con las mejores selecciones del mundo.

 

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