El Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de La Plata condenó con cadena perpetua a Marcelo Nuñez por el crimen de su esposa Claudia Salgán, quien murió en julio de 2015 luego de ser apuñalada tras una fuerte discusión. La resolución del caso estuvo en manos de los jueces Ramiro Fernández Lorenzo, Hernán Decastelli y Cecilia Sanucci. Todavía resta conocer el encuadre legal del caso y la semana que viene se conocerán los fundamentos de los magistrados.
Tanto la acusación como la defensa pidieron perpetua por homicidio pero con distintos marcos legales. Para los abogados de la familia, se trató de un homicidio doblemente agravado por el vínculo y por media violencia de género, es decir, femicidio. Sin embargo, los letrados que representan a Nuñez alegaron para que se deje de lado la agravante de violencia de género, contemplada en el inciso 11 del artículo 80 del Código Penal.
Con la condena, la estrategia de los abogados apunta a que el encuadre legal del caso le permita al acusado, quien confesó el hecho, obtener salidas transitorias o morigeraciones de las condiciones de detención mediante el transcurso del cumplimiento de la pena. Nuñez no podrá acceder a estos beneficios en caso de que la condena sea por femicidio.
Claudia y Marcelo estuvieron casados por más de 20 años. En 1997 se separaron por un hecho de violencia por lo que la mujer debió ser internada. Para ese entonces, el matrimonio tenía un hijo y tres años después volvieron a convivir bajo el mismo techo y tuvieron dos hijos más.
Con el paso del tiempo, el maltrato del acusado a la víctima fue en aumento hasta que llegó el desenlace faltal de la profesora de fitness. En julio de 2015, y tras una fuerte discusión, Nuñez la golpeó y apuñaló con un destornillador. Al ver el escenario la cargó en una camioneta y la llevó al hospital, donde ingresó sin signos vitales, pero los médicos lograron reanimarla y la operaron, pero el daño fue irreversible y a los pocos días murió.