El crecimiento de la figura de Roberto Lavagna y su posible candidatura presidencial habilitaron una nueva válvula de escape para varios dirigentes platenses que buscan un paraguas nacional bajo el cual cobijarse. Rápidos de reflejos, algunos de ellos expusieron gestos más o menos explícitos que podrían colocarlos como sus referentes en la ciudad. Pero no será sencillo para ninguno porque, como si se tratara de un tren a punto de emprender la marcha, llegan a los codazos y chocándose para estar primeros ante el molinete. Hay lugar para pasar de a uno y no todos podrán estar en los vagones delanteros.
Ahora es la figura de Lavagna, pero el espacio conocido como “Alternativa Federal” ya ha aportado los nombres del gobernador salteño Juan Manuel Urtuney, el sanjuanino Sergio Uñac o el propio líder del Frente Renovador Sergio Massa. La búsqueda de referentes “no kirchneristas” parece por momentos desesperada y como todo puede cambiar, dudan de hasta dónde encasillarse. Un apurón puede dejarlos fuera de carrera.
Uno de los primeros en reaccionar ante la nueva situación fue Luciano Sanguinetti, alguien que como el propio Lavagna reportaba en el massismo. Detectó el movimiento y con prisa pareció tomar partido. Las redes sociales fueron las vías para mandar un mensaje. Por estas horas analiza en qué momento formalizar el pase.
Su movimiento no fue aislado sino que en sintonía con su referente local, el exlegislador bonaerense Juan Amondarain, quien experimentó un alejamiento del Frente Renovador directamente proporcional al presunto acercamiento de Massa con “el cristinismo”. Su antikirchnerismo jugaría en ese terreno un papel clave y su cuenta de Twitter es el reflejo. Quedan muy lejos las referencias al tigrense y abundan las apreciaciones y retuits del exministro de Economía, además de las lecturas políticas que se oponen a una eventual PASO y el "partidismo" al que Lavagna hizo referencia en su distanciamiento.
Ante esa situación, en una posición expectante pero que a la vez puede ser incómoda mira José Ramón Arteaga, el exconcejal que venía conjugando con Amondarain y fuera compañero de lista de Sanguinetti. Con el ex decano de Periodismo fuera del radar massista “Joserra” vería allanada la posibilidad de seguir siendo el único representante del tigrense en La Plata. Pero tal vez debería preocuparle que las aspiraciones del renovador se jueguen en una PASO o en un acuerdo con el kirchnerismo. Podría quedar fuera de carrera antes de largar pero por ahora sigue en esa grilla.
Desde otra vertiente, sigue el camino de Lavagna –aunque con cautela– la concejal Lorena Riesgo, quien en 2017 militó las candidaturas que impulsaba en la ciudad el randazzismo pero ahora no encuentra una cabeza definida. Ella ha sido explícita –razonablemente tal vez– en que no es el momento de “encorsetarse” con nadie porque no hay nada definido a nivel nacional. Pero en las últimas horas ha invocado más de una vez los elogios para Lavagna.
Por su pertenencia al ámbito legislativo local Sanguinetti y Riesgo podrían sintetizar una oferta electoral de cara a unas PASO, pero por ahora los dos sostienen sus aspiraciones por disputar el puesto mayor: el del intendente. Por lo que deberán seguir a los codazos.
Otros nombres rebotan en el bolillero de una previa electoral que se asemeja a una tómbola. Bajo qué paraguas se acomodarán nombres como el de los concejales Fabián Lugli y Miguel Forte. Cuál será el espacio por el que trabajará la ex diputada Valeria Amendolara o el ex diputado Gonzalo Atanasof. Qué caminos elegirán los representantes del GEN de Margarita Stolbizer si es que quieren crecer en representación institucional. U otros randazzistas como Pedro Borgini o Florencia Casamiquella.

Por momentos la fila se parece a la que se hace en algunos supermercados. Es una sola que se divide de acuerdo a las conveniencias del momento, cuando los clientes llegan por fin a la línea de cajas y hay varias opciones para elegir. La cuestión ideológica finita pasa a un segundo plano. Son matices asimilables. Por ahora siempre y cuando impliquen enfrentar a Cambiemos.