Una vecina de El Rincón, en Villa Elisa, fue la que dio a conocer el caso. En diálogo con el diario local El Día, Johana -que tiene 29 años, es familiar de los dos hermanitos y vive en la zona- contó que el niño sufrió una violación hace aproximadamente 20 días, y producto de ello contrajo una infección de transmisión sexual. Fue por eso que su mamá, una mujer de 30 años, decidió llevarlo al hospital San Roque de Gonnet.
Allí los médicos detectaron signos del abuso. "Nos dijeron que iba a ser necesario que tomaran muestras de sangre de distintos integrantes de la familia", explicó Johana. Es que los profesionales sospecharon desde un principio del entorno del entorno familiar de los pequeños y por eso finalmente se realizó una denuncia penal, aunque según la testigo "todavía no ordenaron los estudios médicos". El niño debió permanecer 10 días en el hospital, y cumple un tratamiento "a base de inyecciones y remedios".
Siempre según el testimonio de esta familiar, una asistente social que intervino en el caso le recomendó a la madre del nene "que se mudara de barrio", ya que el niño le había contado que "no quiere seguir viviendo en su casa y sobre todo, no quiere estar en el fondo". "Por eso tenemos sospechas de que pudo haber sido violado ahí", presume Johana, que como varios otros familiares y vecinos de la zona baraja algunas posibilidades debido a los rumores que corrieron en el barrio después del ataque.
El más fuerte ubica como responsables a dos familiares directos del niño, de 14 y 15 años, que salieron hace poco tiempo de un instituto juvenil. En cuanto a la hermanita, de 4 años, los vecinos acusan de "tocamientos" a su padrastro, aunque ese caso, denuncian, no fue llevado a la Policía ni la Justicia, a diferencia del de su hermano.
La mujer, que vive en la pobreza como toda la familia, tiene cinco hijos de entre 4 y 11 años. Por la fuerte vulnerabilidad de los nenes y lo sensible del caso, los vecinos y familiares exigen a la Justicia que avance en la investigación e impute a los responsables.