Ofelia Esther Wilhelm, la madre de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, falleció este viernes en el Hospital Italiano a los 89 años, tras permanecer internada desde diciembre pasado producto de un cáncer de endometrio. Su vida estuvo marcada por el peronismo, su militancia sindical y su gran pasión: Gimnasia y Esgrima La Plata.
Nació el 10 de mayo de 1929, siendo hija de un obrero alemán y una española que por entonces trabajaba como empleada doméstica. Sus primeros años de vida estuvieron marcados por la pérdida de su madre, quien falleció cuando ella era muy pequeña. Desde entonces, se crió bajo la tutela de su padre Carlos y de una tía de Tolosa, su barrio de siempre.
En 1955 se casó con Eduardo Fernández. Dos años antes, el 19 de febrero de 1953 tuvo a su primera hija: Cristina Elisabet. Nadie vislumbraba entonces que esa pequeña estaba destinada a convertirse en la primera Presidenta mujer de la Argentina y marcaría un antes y un después en la política nacional. Poco después del esa boda llegaría Gisele, su segunda y última hija.
En los '70 Ofelia comenzó su carrera como empleada de la entonces Dirección General de Rentas, lo que hoy es la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA). Allí dio sus primeros pasos en la vida sindical y desarrolló una destacada labor en ese ámbito, lo que la llevó a ser electa como Secretaria Gremial de la Asociación de Empleados de Rentas e Inmobiliarios (AERI).
En aquellos años también se convirtió en una ferviente y destacada militante peronista de La Plata. Sin embargo, tal vez su más grande pasión fue Gimnasia y Esgrima La Plata, club al que siempre frecuentó: hasta que su salud se lo permitió, siguió de cerca el derrotero del club de sus amores, desde las gradas de la popular o la comodidad del Palco nunca dejó de alentar al conjunto mens sana. Tal fue su fanatismo que incluso quiso conducir los hilos del club y se metió de lleno en la política de la institución.
"Ofelia es la hincha número uno. Me llama después de cada partido y en la semana me viene a visitar. Es una genia", contó alguna vez Pedro Troglio, exjugador y entrenador tripero.

Con esa historia encima, no fue raro que su hija, Cristina, se volcará a la política y conociera a Néstor Carlos Kirchner, cuando ambos estudiaban la carrera de abogacía en los pasillos de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. Con él se radicaría en el sur argentino, donde tendría a sus hijos Máximo y Florencia Kirchner, los primeros nietos de Ofelia. Ese joven, quien también se convertiría en un destacado dirigente político nacional, fue quien le daría a Wilhelm sus primeros bisnietos: Néstor Iván Kirchner y Helena Vaca Narvaja Kirchner.
En 2013, aquellos trágicos 2 y 3 de abril, sufrió en carne propia la inundación. Su casa se encontraba en Tolosa, una de las zonas más golpeadas por las intensas lluvias. La fortuna, sin embargo, hizo que viviera en una calle con pendiente y aunque el agua ingresó a la vivienda de 522 bis entre 7 y 8, no fue completamente tapada por el agua como ocurrió en muchas otras casas de los alrededores.

Ofelia había sido internada varias veces en los últimos años. En 2014 se había fracturado la cadera y por eso la operaron en el sanatorio Otamendi de la ciudad de Buenos Aires. Esa intervención generó una denuncia ante la justicia por el reintegro que la mujer cobró de la obra social.
Más recientemente, como contó 0221.com.ar, la mamá de Cristina había ingresado al Hospital Italiano en diciembre de 2018 y era visitada asiduamente por la exmandataria, aunque con mucho hermetismo. Allí recibía cuidados paliativos y diferentes tratamientos para reducir los dolores que la aquejaban, pero este sufrió una descompensación y falleció a los 89 años.