Sergio Santos Hernández, estuvo este miércoles en el club Universal de La Plata, en 25 entre 57 y 58, para brindar una clínica deportiva de básquet infantil. El Oveja dio una verdadera clase magistral ante un el polideportivo que estuvo repleto de pequeños, quienes siguieron con mucha atención cada uno de los movimientos y consejos que brindó el entrenador de la selección argentina.
Desde muy temprano, las tribunas del Polideportivo Pascual Robolini estaban llenas a la espera de la llegada de una eminencia del básquet de nuestro país.
El entrenador planificó una práctica para que los jóvenes de las categorías infantiles practiquen situaciones del partido y acciones de tiro. Mientras esto ocurría, el Oveja seguía muy de cerca cada una de las acciones y corregía los errores que detectaba en la jugada.
"Hay que convertir lo antinatural en natural, y eso lleva mucho entrenamiento", señaló el entrenador y celebró que es muy positivo que los chicos se acerquen a los clubes para tener un momento recreativo con amigos y, a su vez, practiquen un deporte como el básquet.