Además de esperar que el esquema electoral comience a ordenarse de arriba hacia abajo para definir los alineamientos locales, la oposición en La Plata atraviesa –como ocurre en otros distritos gobernados por Cambiemos– una sonora disputa en torno a la metodología que usará para definir las candidaturas que enfrentarán al intendente Julio Garro. Las variantes son varias, pero podrían sintetizarse en tres: la PASO, las encuestas o las imposiciones por parte de los líderes nacionales.
Hay adherentes a todas las variantes, más allá de que ninguno admitirá serlo de la del “dedazo”. Y todas incluyen como marco general la posibilidad de un armado que implique una unidad más o menos amplia. Desde ese punto de vista y dicho en otras palabras las opciones son “unidad con PASO” o “unidad sin PASO”. Una discusión aparte es el alcance de esa mentada unidad y el piso que se usará en caso de que haya internas para que integren en la lista los grupos que no la ganen.
La herramienta de ordenamiento con que fueron concebidas las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias es revisada, después de varias citas electorales en que fue utilizada (desde 2011), por sus consecuencias negativas en las fuerzas que la utilizaron: se plantea que en general atentaron contra el trabajo conjunto de ganadores y perdedores en las generales posteriores.
La opción que aparece entonces es la de una búsqueda de consenso que excluya además una imposición de afuera. Las encuestas de intención de voto o de nivel de conocimiento, o los análisis de proyección de crecimiento que pueda tener tal o cual aparecen como opción que se baraja en algunos de los grupos.
Los designios de la autoridad nacional no están descartados, pero son los menos admitidos por su halo antidemocrático. Nadie dirá que espera la bendición pero que los hay, los hay.

LOS CASOS
Hasta que se resuelva ese dilema se multiplican los nombres con intenciones de aparecer en la rueda de las precandidaturas. En los dos polos peronistas que se están gestando ya se cuentan por decena. Todavía no está descartado pero sigue pareciendo lejano un encuentro de todos ellos.
Hay al menos cuatro en el grupo vinculado a la kircherista Unidad Ciudadana: Florencia Saintout, Guillermo Escudero, Victoria Tolosa Paz y Luis Arias.

Aunque todo puede ser movible, hay una media docena que rueda entre los de Alternativa Federal: los randazzistas de 2017, Lorena Riesgo, Federico Martelli (ahora apoyado por Sergio Uñac) y Gustavo Di Marzio; el massista Luciano Sanguinetti; y el “profe” Daniel Córdoba (ligado al partido PAIS). A ellos se supone que se sumará, llegado el momento, otro massista: José Ramón Arteaga. La lista no terminaría allí si aparecen terciando nombres del felipismo o del sector del salteño Urtubey.
Es el kirchnerismo el que aparece más claramente dividido entre los dos mecanismos en juego: unidad con PASO o unidad sin PASO. Un amplio espectro que nuclea a la estructura del PJ se inclina por una gran primaria que garantice que se llegue a octubre con una sola lista acompañada por todos.

Son los que la semana pasada firmaron un documento con ese compromiso. Reportan allí tres candidatos: Escudero, Tolosa Paz y Arias. También Mertelli y Di Marzio, dos de los que pivotean entre el kirnerismo y los alternativos federales.
Otro grupo grande, el del Ateneo Néstor Kirchner y La Cámpora que respaldan la candidatura de Saintout, rechazan definir de entrada esa metodología y por eso no firmaron el documento. Son partidarios de “la unidad a toda costa” y eso debiera implicar, según ellos, un gran acuerdo en el armado de una lista. Tarea poco sencilla de resolver sin la intervención de alguien de afuera, ante tantas voluntades en tensión.

Las cosas parecieran algo más consensuadas en el Frente Renovador, donde los dos nombres que más suenan para candidatearse, Sanguinetti y Arteaga, coinciden en rechazar las PASO. El sector carga sobre sus espaldas la experiencia de 2015, que terminó siendo una sangría con cinco candidatos, cuatro de los cuales dejaron prácticamente en soledad al ganador, que encaró la campaña sin acompañamiento y sacó en la generales menos votos que en la primarias.

La alternativa que barajan es una combinación de encuestas y estudios que evalúen a cada uno en relación a la intención de voto, el nivel de conocimiento y las potencialidades que tienen de crecimiento en el corto plazo.