El expolicía Alfredo González quien integró la temible Brigada de Investigaciones de La Plata, seguirá en prisión. Fue condenado a reclusión perpetua por el secuestro, tortura y muerte de Andrés Núñez, el primero de los desaparecidos platenses en democracia. Pidió la libertad condicional pero la justicia Penal rechazó el pedido, confirmaron fuentes judiciales a 0221.com.ar. La resolución judicial fue firmada por la camarista Laura Lasaga, quien oficia como jueza de Ejecución, ya que la causa es del año 1990, anterior a la reforma procesal, cuando no existían la instancia de Casación y los juzgados de Ejecución, que controlan el cumplimiento de pena de los encausados.
El 10 de diciembre de 2010, cuando se cumplieron 27 años del retorno de la democracia y en el Día Internacional de los Derechos Humanos, González y su compañero de causa Víctor Dos Santos recibieron la máxima condena. Llevaban más de dos años tras las rejas al momento de inicio del juicio y seguirán presos.
La sentencia fue dictada por la Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, integrada en esa oportunidad por los jueces Raúl Dalto, Maria Elia Riusech y Laura Lasaga. El caso fue encuadrado como "torturas seguida de muerte", en un hecho ocurrido en 1990 en la sede policial de 61 entre 12 y 13.
Para probar la responsabilidad de los dos expolicías, los camaristas se basaron en la declaración de Jorge Guevara, que también fue detenido y torturado el mismo día que Núñez. Guevara, que en esa época tenía 16 años, declaró que fue aprehendido para que se haga cargo de un robo. "Es indiscutible que el hecho se descubrió por Guevara, quien mientras estaba detenido reconoció una mochila que pertenecía a Núñez y que estaba en la Brigada y que luego fue hallada en el campo donde quemaron los restos de la víctima", sostuvo el Tribunal.
También tomaron en cuenta la declaración de otros detenidos en la Brigada el mismo día que llevaron a Núñez, quienes escucharon sus gritos producto de las torturas y relataron que el guardia que estaba ajeno al hecho les dijo: "Se les fue la mano y se les fue".

En su alegato, los defensores de González, atacaron el relato de Guevara. Dijeron que era un “mentiroso compulsivo, ladrón de pura cepa” y, socarronamente, lo bautizaron como “el testigo estrella de la fiscal” de Juicio Rosalía Sánchez. Los camaristas concluyeron que el aporte de Guevara fue vital para la resolución del caso.
Además, hicieron hincapié en la declaración de Alicia Visconti, la mujer del expolicía José Ramos, quien también está procesado pero no pudo ser juzgado debido que fue declarado "inhábil temporalmente para el juicio" porque le diagnosticaron trastornos psicológicos.
Visconti declaró que su exmarido le confesó "una noche que apareció todo sucio y con aliento etílico que lo tuvieron que hacer, cortarlo y quemarlo".

Visconti afirmó que Ramos le contó que en la brigada alguien le pidió a González "que no apretara tanto al chico, pero al boludo se le fue la mano y lo tuvimos que hacer desaparecer".
Los jueces sostuvieron además que "no son creíbles las declaraciones de González que admite participar de la detención pero no de las torturas" ni la de Dos Santos que argumentó "haber salido de la sala donde torturaban a Núñez cuando el comisario le pegó un cachetazo".
Para los magistrados, Gonzalez, Dos Santos, el exoficial Gerez y el excomisario Ponce, "conformaban un grupo que realizaba una tarea mancomunada y en la que cada uno ejecutaba una parte y se complementaban".

Sostuvieron que las detenciones de Nuñez y Guevara y la prueba de que sacaban a uno y torturaban a otro en la dependencia policial "ilustra con claridad que fueron hechos simétricos de un mismo operativo destinado a esclarecer delitos por métodos ilegales".
El Tribunal hizo referencia además al "pacto de silencio y la complicidad de los policías" y a la confabulación de muchas personas y por mucho tiempo con el único objetivo de ocultar el delito".
En su voto el camarista Dalto sostuvo que la investigación desarrollada por el exjuez del caso Amílcar Vara (ya fallecido) "no fue lo que la Justicia debe ser". El exmagistrado fue el mismo que desvío la investigación por la búsqueda del estudiante de Periodismo Miguel Bru, desparecido desde el 25 de agosto de 1993, quien fue secuestrado, torturado y asesinado por expolicías de la comisaría Novena de La Plata.

Los restos de Núñez fueron encontrados enterrados debajo del estanque de un campo de la localidad bonaerense de General Belgrano. En tanto el juicio a otros expolicías acusados de encubrimiento, entro otros delitos, ya tiene jueces designados y se espera por la designación de fecha de debate.