Tal como había ocurrido en la última edición del derby platense disputado en el Estadio Único, el operativo policial comandado por la ApreViDe realizó un exhaustivo control sobre los fanáticos del Pincha que querían ingresar al recinto de 25 y 32, con el objetivo de impedir que ingresara cualquier tipo de mensaje que recordara el emblemático partido disputado el 15 de octubre del 2006, que terminó 7 a 0 en favor del León.
Camisetas, banderas y carteles con frases, números e insignias que recordaran aquel resultado, fueron incautadas por los efectivos de la policía, generando el enojo y el asombro de los hinchas. Esta medida había sido advertida por Juan Manuel Lugones, durante los días previos y había generado una gran polémica en el mundo pincharrata.
El titular de la Agencia de Prevención en Espectáculos Deportivos, fue tajante y una vez más dio la orden inquebrantable para que nada haga alusión al emblemático partido en el que terminó goleando Estudiantes a Gimnasia.
Los hinchas expresaron su enojo en la cancha, como así también en las redes sociales, las cuales se inundaron de reclamos y reproches contra Juan Manuel Lugones, poniendo de manifiesto la clara enemistad que existe entre el Pincha y el directivo del organismo de seguridad.