La crisis económica continúa golpeando a los históricos comercios de la ciudad y la región. Luego de 35 años de su inauguración, la casa de electricidad Electri Sar, ubicada en 5 y 62, corre serio riesgo de bajar sus persianas de forma definitiva, en caso de la que la situación no mejore.
"Este año bajaron mucho las ventas, venían mal y ahora están peor. El local sobrevivió a los ‘90, los patacones, el 2001 y el 2008 pero la verdad que ya no da para más", explicó a 0221.com.ar el hijo del dueño de Electri Sar, Andrés Sarati. En ese sentido, el joven contó que su padre trabaja 12 horas diarias con la esperanza de no tener que cerrar el negocio que se dedica a la venta, por mayor y menor, de materiales eléctricos.
Este 2019 no comenzó de la mejor manera para los comercios de la región. Como consecuencia de la baja del consumo y el aumento de las tarifas de los servicios públicos, muchos de ellos se vieron obligados a cerrar sus puertas o idear alternativas para que el consumo no baje. "En nuestro caso el lugar es nuestro, pero las tarifas son un problema. Además la gente lleva lo justo y necesario", agregó.
A pesar de que el tema está volando en el aire, por ahora su padre no baraja la posibilidad de tener que cerrar el negocio por el que tanto luchó. "Electri Sar es su vida, trabajó muchos años para estar ahí y no me gustaría ver cómo lo que hizo se termine perdiendo", consideró Sarati.
En diálogo con este portal, el joven explicó que en los últimos meses se notó una baja en las compras no solo de los vecinos, quienes afirman que llevan solo lo necesario; sino también de los electricistas. "Ellos tienen poco trabajo pero no hay gente que haga refacciones grandes, se trata de poner los precios lo más bajo posible pero, de todas formas, la cosa no levanta", señaló.
En ese marco y en caso de que las ventas no mejoren, Electri Sar se verá obligado de cerrar sus puertas y dejará un hueco grande en la esquina de 5 y 62, esa que supo ocupar durante más de 30 años. "Esperamos que no suceda, es algo pero estamos preocupados porque siete familias viven de esta casa de electricidad", cerró Sarati.