Eloy Colombano está radicado en Gonnet, aunque no se olvida de su Pehuajó natal. La charla con 0221.com.ar comenzó con un diagrama de su día a día: “Mis mañanas las ocupo en Fiscalía de Estado, a la tarde estoy en la parte administrativa en el gimnasio Espacio Solé y en la escuelita de fútbol del gym para chicos de 4 a 10 años”. Esta es su historia.
El rubio, hoy con el pelo más corto, habló de sus comienzos y aseguró “el fútbol me enseñó a vivir” y al opinar del Pincha destacó que “tengo los mejores recuerdos, el Demo en el viejo estadio, la pensión de 7, el country, la cancha de 1 y 57, las concentraciones y la gente que siempre me rodeó y ayudó”.
“Tengo el recuerdo de la cancha siempre llena, con la gente pegada al alambrado, gritando, llorando por su club, todo muy especial. El debut es un momento que no se olvida. Fue un 23 de septiembre del 2001 ante Central y ganamos 2 a 0”, recordó.
Colombano destaca la importancia de estudiar, que hoy es más fácil porque el club brinda muchas posibilidades: “Yo tuve la suerte de terminar el colegio por mis esfuerzos y porque mis padres siempre me lo inculcaron. Eso me permitió que hoy pueda trabajar y desempeñarme en los lugares en donde lo hago”.

Fue uno de los argentinos que recaló hace más de una década en el fútbol de los Estados Unidos: “La experiencia fue muy buena, un fútbol muy organizado y un país hermoso para vivir”.
“Hoy es todo muy distinto a cuando jugué yo. Está todo mucho más organizado, contratan a grandes figuras y se televisan los partidos, que antes no sucedía”, añadió.

En Estados Unidos compartió equipo en el Kansas City Wizards con el Piojo Claudio López, de quien guarda los mejores recuerdos. “Fue una experiencia muy linda y muy buena jugar con él porque aprendí muchísimo”. "Además hicimos una muy buena relación y como jugábamos en la misma posición me aconsejó mucho y aprendí movimientos de él. Era rapidísimo, un gran compañero”, agregó.
Colombano jugó sólo once partidos en la primera de Estudiantes pero tuvo la suerte de ser parte de un clásico histórico y que fue muy mediático porque los entrenadores fueron nada menos que Carlos Bilardo y Carlos Griguol. Fue empate 2 a 2 en el Bosque. Aquella tarde ingresó a los 16 del segundo tiempo por Rafael Maceratesi.

Hoy el fútbol sigue siendo parte de su vida: “Me cuesta dejarlo y desde hace cinco años que juego en Defensores del Este de la Liga de Pehuajó. Voy y vengo los fines de semana pero me hace felíz”.
Después de debutar en Estudiantes, Colombano jugó en Defensa y Justicia, Kansas, Atlanta y varios equipos de distintas ligas.