La nueva declaración ponía una vez más al Cura Lorenzo contra las cuerdas. Era la quinta denuncia por abusos en su contra. En este caso, los mismos habrían ocurrido entre 1991 y 1992, cuando la víctima tenía apenas 16 años. El joven contó a la fiscal del caso Ana Medina que los hechos ocurrieron en la parroquia San José Obrero de Berisso, donde el cura había forjado una relación de "amistad" con él. "Logré tomar la decisión de hablar, nadie me obliga nada, sólo yo me obligo a hablar porque de una vez por todas me quiero sacar toda esta mierda de encima", afirmó el hombre que hoy tiene 44 años y reside en La Plata.
Su declaración coincidió con otro testimonio de un cura que actualmente vive en Estados Unidos, pero que incluso estaba dispuesto a viajar al país para sumar su voz a la causa. Por entonces, Lorenzo tenía 30 años. "Me acuerdo que un día me dijo que tenía mucho dolor en las piernas y me pidió que le hiciera masajes en los pies. Accedí porque no le encontraba nada raro. Al tiempo me empezó a decir si podía hacerle masajes en la espalda porque estaba contracturado, me llevó a la habitación de él, tenía una cama grande y me dijo que iba a ser mejor que me subiese arriba de él. Me pongo un poquito más arriba de sus rodillas, después me pide que me ponga más arriba porque le hacía mal a las piernas. Estuve 10 minutos y me fui. Así, se repetía varias veces", contó el hombre y aseguró que en esas situaciones Lorenzo intentaba todo el tiempo frotarse contra él.
En dos horas y media de declaración, la víctima también contó que se quedó varias veces a dormir con el cura en la casa parroquial, ubicada en el mismo predio que la Iglesia. Frente a esa situación, Lorenzo le decía que lo que hacían no era nada malo porque ellos eran amigos. "Siguió pasando eso hasta que él se fue a Olmos", dijo en referencia al cambio de parroquia que tuvo Lorenzo con destino a la Iglesia San Benito.
En otro pasaje de su declaración el hombre recordó que Lorenzo siempre buscaba ofrecerle todo tipo de regalos a cambio de su "amistad". Incluso llegó a decirle que él podía ayudar a quienes "estaban bien con él. Tenía fotos con Duhalde, con Menem, con muchos políticos. Él siempre decía que podía acceder a lo que quería. Siempre decía que no cualquiera estaba en ese círculo tan cercano con él". Además dijo que con Lorenzo conoció el whisky: "Me invitaba a cenar y me llevaba a bares", contó.
La presunta víctima contó, además, cómo solía vestirse Lorenzo al momento de los abusos, una descripción que coincide con la de otros denunciantes de otras iglesias y otras épocas. Y también coincidió en el relato de cómo se dio el final del vínculo, con un Lorenzo insistente para hablar y llegar a determinados acuerdos ante la decisión del joven de cortar esa relación que a esa altura le resultaba insoportable.
Este lunes el Cura Lorenzo se quitó la vida. De acuerdo con las primeras precisiones, el párroco, acusado de al menos cinco casos de abuso sexual cometidos entre 1990 y 2008, se quitó la vida en la pensión de Cáritas donde se encontraba alojado.
Lorenzo había sido desplazado por el Arzobispado de La Plata de la Parroquia Inmaculada Madre de Dios, en Gonnet; y este lunes la jueza a cargo de la causa había ordenado su detención, aunque la medida había quedado en suspenso y debía ser resuelta por la Cámara de Apelaciones.