Un proyecto de ley que ingresó en la Legislatura bonaerense propone crear el Consejo Consultivo del Cordón Flori-Frutihortícola de la Región Capital, un organismo de carácter consultivo y asesor que tendrá la función de elaborar políticas públicas, gestionar financiamiento y fomentar buenas prácticas agrícolas para ayudar a potenciar la actividad de ese cordón clave para La Plata y los distritos de la región.
La iniciativa, que fue presentada por el senador bonaerense de Fuerza Patria (FP), Pedro Borgini, define al cordón productivo como el área urbana y periurbana integrada por La Plata, Berisso, Ensenada, Berazategui, Florencio Varela, San Vicente, General Paz, Brandsen, Magdalena y Punta Indio, una de las principales zonas de producción de frutas, verduras y flores de la provincia. El proyecto establece que el Consejo estará integrado por representantes de la autoridad de aplicación, los municipios alcanzados, instituciones académicas, científicas y técnicas, organizaciones de productores, trabajadores, consumidores y otros organismos vinculados con la actividad. Todos sus integrantes desempeñarán sus funciones ad honorem.
Entre sus funciones están las de asesorar al Poder Ejecutivo en la elaboración de políticas públicas para el sector, proponer herramientas de promoción y financiamiento, impulsar acciones de capacitación e innovación tecnológica y fomentar buenas prácticas agrícolas, el uso responsable de productos fitosanitarios, la gestión de envases y el uso seguro del agua de riego.
El Consejo deberá asesorar al Poder Ejecutivo en la elaboración de políticas públicas para el cordón frutihortícola
También tendrá la misión de "promover medidas para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores, generar espacios de diálogo entre los distintos actores de la actividad y colaborar en la elaboración de diagnósticos y relevamientos del sector". Sin embargo, sus recomendaciones no serán vinculantes.
El cordón frutihortícola más grande del país
En octubre del año pasado, la Municipalidad de La Plata y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) presentaron el Relevamiento Florihortícola Platense 2025, que reveló que existen más de 2.800 explotaciones agropecuarias que ocupan 4.922 hectáreas y en las que trabajan más de 6.200 personas, entre productores, medieros y trabajadores, y que la producción anual estimada asciende a 95.955 toneladas, sin considerar la producción de flores.
En La Plata existen más de 2.800 explotaciones agropecuarias que ocupan 4.922 hectáreas y en las que trabajan más de 6.200 personas
Del total de la producción, el 89,5% corresponde a hortalizas, el 10,3% a viveros y el 0,1% a frutales. Entre los principales cultivos por volumen se destacan el tomate (35%), la acelga (11%), la lechuga mantecosa (8%), los pimientos secos (6%), la berenjena (5%), la lechuga criolla (4%), la frutilla (4%) y otras hortalizas que completan el 2% restante.
Una de las principales conclusiones del trabajo es que, con más de 1.700 hectáreas bajo cubierta, el cordón frutihortícola de la región es el que tiene la producción bajo cubierta más grande del país.
Un consejo ad honorem para potenciar el cordón frutihortícola
En los fundamentos del proyecto de ley, Borgini sostiene que la producción intensiva de alimentos en la Región Capital "no sólo constituye una actividad económica, sino también un legado profundamente arraigado en la historia y en el esfuerzo humano dedicado al cuidado de la tierra y sus frutos". El senador platense advierte además que el sector "enfrenta desafíos constantes como la corta vida útil de los productos, las complejidades del mercado y la presión de la especulación inmobiliaria sobre el territorio productivo", por lo que considera necesaria la creación de un ámbito de articulación permanente entre el Estado y los productores.
El cordón frutihortícola de la región es el más importante del país
En ese sentido, remarca que "la frutihorticultura, en particular, ofrece oportunidades laborales y constituye un pilar de la soberanía alimentaria", aunque señala que los productores familiares deben afrontar problemas como condiciones de hábitat deficientes, contratos abusivos, dificultades para acceder al financiamiento y la necesidad de incorporar innovación tecnológica y buenas prácticas agrícolas.
Finalmente, Borgini explica que el proyecto retoma una iniciativa presentada en 2024 que perdió estado parlamentario, aunque incorpora nuevas herramientas de promoción, apoyo económico y sustentabilidad. Y concluye que la propuesta permitirá "consolidar un instrumento fundamental para el desarrollo, la sustentabilidad y la soberanía alimentaria de la Región Capital".