Horacio Alberto “Chupete” Benavides tenía 22 años cuando las balas asesinas de policías que integraban la temible Brigada de Investigaciones de La Plata le apagaron la vida en 12 entre 50 y 51. Fue un 30 de septiembre de 1973 “aproximadamente a las 18 horas”, según se lee en el expediente judicial que tramita en el fuero Federal local y por el que fueron detenidos cuatro sospechosos. Pasaron 43 años para que la justicia comience a echar luz en un caso que pareció olvidado en el tiempo.
La causa se inició en el 2016 por impulso de la familia Benavides. Marcelo, hermano de la víctima, estuvo secuestrado en el pozo de Arana, antes del crimen de lesa humanidad que fue ejecutado por personal al mando del genocida Miguel Osvaldo Echecolatz.
“Chupete” estaba casado con Estela Rossi y estudiaba Derecho en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Fue compañero de cursadas de la ex jefa de Estado Cristina Fernández. Con ella compartió aulas y pasillos de la unidad académica. Con Néstor Kirchner también tuvo relación, menos académica y más militante. El ex Presidente integraba las filas del Frente Universitario de la Revolución Nacional (FURN).
Sus horas de estudio las combinaba con la militancia en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), donde era el segundo al mando de la organización que también integraba la agrupación revolucionaria Montoneros. El líder de la JUP era Domingo Alconada Moreira, secuestrado el 22 de diciembre de 1976 y permanece desaparecido, aunque existen testimonios devque murió en la mesa de torturas cantando la marcha peronista.
Benavídes y su esposa compartían vivienda en La Plata con Lucía Tartaglia, quien también fue secuestrada y dio a luz a una beba en cautiverio. Aquella criatura es Victoria, la nieta recuperada 125.
Según testimonio judiciales “Chupete” junto a su esposa y amigos vivían en un departamento de avenida 7 entre 35 y 36. Allí, en la madrugada del 22 de septiembre de 1976 (fecha de cumpleaños de Alconada Moreira, uno de los moradores) llegó una brigada del ejército. Los ocupantes del lugar escaparon y se mantuvieron ocultos por un tiempo gracias a la ayuda de familiares y militantes. El primero en caer fue Benavides, ocho días después lo masacraron frente a Plaza Moreno.

Un día antes el 21 de septiembre, fue secuestrado su hermano Marcelo Benavídes, que en la actualidad tiene un cargo de magistrado en la Cámara de Casación. Estuvo en El Pozo de Arana y presenció las sesiones de torturas a las que sometieron a Pablo Díaz, uno de los estudiantes secundarios detenidos en la Noche de los Lápices.
La historia de “Chupete” forma parte de la base de datos del Parque de la Memoria que es el monumento nacional a las y los perjudicados por la sangrienta dictadura cívico militar eclesiástica que baño de sangre al país entre 1976 y 1983.
En el 2013, una “Baldosa Blanca de la Memoria” fue colocada en la vereda de la Torre 1 de La Plata en recuerdo del joven asesinado que tenía 22 años de edad al momento del ataque represivo.
Por este aberrante crimen fueron detenidos los ex policías Ramón Carlos Velasco, Walter Omar Ale, Carlos Emilio Bordalonga y Juan Nazareno Risso, todos exintegrantes de la policía bonaerense que cumplieron funciones en la patota policial del genocida Etchelotaz durante los años de plomo.

Risso, en la actualidad tiene 77 años. Los futboleros memoriosos de La Plata confirmaron a 0221.com.ar que en la década del’60 jugó profesionalmente en la primera división de Gimnasia. Integró la plantilla mens sana entre 1960 y 1964. Su calidad en el juego lo depositó en la selección nacional donde compartió vestuarios con Roberto Perfumo, entre otros. Fue vendido a un club de Francia pero una lesión traicionera lo alejó de las canchas. De regreso a su ciudad natal de La Plata encontró una salida laboral como uniformado policial.