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La mandarina, la fruta que elegida por los investigadores de la UNLP contra el colesterol

Con el uso del aceite que se puede extraer de la cáscara del cítrico, los científicos buscan prevenir y atenuar la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria, multifactorial y progresiva.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP busca descender los niveles de colesterol, y así reducir los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, a través del uso de aceite de cascara de mandarina. Estos padecimientos constituyen la primera causa de mortalidad, siendo la aterosclerosis la que ocasiona el mayor porcentaje de los decesos por dichas patologías.

Desde el Laboratorio de Productos Naturales y Metabolismo Lipídico del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de La Plata (INIBIOLP), dependiente de la UNLP y el Conicet; evalúan los efectos del aceite de cáscara del cítrico, como el de su componente mayoritario, el limoneno, para mejorar la salud de las personas propensas a padecer este tipo de enfermedades.

Se trata, en particular, de tratar la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria, multifactorial y progresiva producida por el depósito de moléculas lipídicas en las paredes de las arterias. Dentro de los factores de riesgo se encuentran algunos que no se pueden modificar como la edad, el sexo y los antecedentes hereditarios y que sí se pueden prevenir como el sobrepeso y la obesidad, tabaquismo, sedentarismo o dieta rica en grasas.

"Se ha demostrado el gran potencial que posee el aceite de cáscara de mandarina como hipocolesterolemiante y antioxidante. Por lo tanto, la ingesta de estos compuestos naturales lograría un descenso de los niveles de colesterol y de especies reactivas de oxígeno (estrés oxidativo) disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares", explicó una de las investigadores del INIBIOLP, María Agustina Castro.

La especialista agregó que  se evalúo el efecto del aceite de cáscara de mandarina y su componente mayoritario, el limoneno, sobre la proliferación de líneas celulares de macrófagos (células fagocíticas del sistema inmunitario), su diferenciación a células espumosas (macrófagos con gran cantidad de gotas lipídicas) y sobre el incremento del contenido lipídico de las mismas. Todos estos, procesos estrechamente involucrados en la formación y progresión de la placa aterosclerótica.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares que por cualquier otra causa. Se calcula que en 2015 murieron por esta causa 17,7 millones de personas, lo que representa un 31% de todas las muertes registradas en el planeta. De estas muertes, 7,4 millones se debieron a la cardiopatía coronaria, y 6,7 millones, a los accidentes cerebros vasculares.

Con el uso del aceite que se puede extraer de la cáscara del cítrico, los científicos buscan prevenir y atenuar la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria, multifactorial y progresiva.

11 de noviembre de 2019

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP busca descender los niveles de colesterol, y así reducir los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, a través del uso de aceite de cascara de mandarina. Estos padecimientos constituyen la primera causa de mortalidad, siendo la aterosclerosis la que ocasiona el mayor porcentaje de los decesos por dichas patologías.

Desde el Laboratorio de Productos Naturales y Metabolismo Lipídico del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de La Plata (INIBIOLP), dependiente de la UNLP y el Conicet; evalúan los efectos del aceite de cáscara del cítrico, como el de su componente mayoritario, el limoneno, para mejorar la salud de las personas propensas a padecer este tipo de enfermedades.

Se trata, en particular, de tratar la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria, multifactorial y progresiva producida por el depósito de moléculas lipídicas en las paredes de las arterias. Dentro de los factores de riesgo se encuentran algunos que no se pueden modificar como la edad, el sexo y los antecedentes hereditarios y que sí se pueden prevenir como el sobrepeso y la obesidad, tabaquismo, sedentarismo o dieta rica en grasas.

"Se ha demostrado el gran potencial que posee el aceite de cáscara de mandarina como hipocolesterolemiante y antioxidante. Por lo tanto, la ingesta de estos compuestos naturales lograría un descenso de los niveles de colesterol y de especies reactivas de oxígeno (estrés oxidativo) disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares", explicó una de las investigadores del INIBIOLP, María Agustina Castro.

La especialista agregó que  se evalúo el efecto del aceite de cáscara de mandarina y su componente mayoritario, el limoneno, sobre la proliferación de líneas celulares de macrófagos (células fagocíticas del sistema inmunitario), su diferenciación a células espumosas (macrófagos con gran cantidad de gotas lipídicas) y sobre el incremento del contenido lipídico de las mismas. Todos estos, procesos estrechamente involucrados en la formación y progresión de la placa aterosclerótica.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares que por cualquier otra causa. Se calcula que en 2015 murieron por esta causa 17,7 millones de personas, lo que representa un 31% de todas las muertes registradas en el planeta. De estas muertes, 7,4 millones se debieron a la cardiopatía coronaria, y 6,7 millones, a los accidentes cerebros vasculares.

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Con el uso del aceite que se puede extraer de la cáscara del cítrico, los científicos buscan prevenir y atenuar la aterosclerosis, una enfermedad inflamatoria, multifactorial y progresiva.