Por Mariana Sidoti y Florencia Tróccoli.
Por Mariana Sidoti y Florencia Tróccoli.
Cuando Amanda Alma y Paula Lorenzo comenzaron a escribir su tesis de grado de Comunicación, la política argentina hablaba de piquetes, desestabilización del dólar, saqueos. El Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) acababa de realizarse en La Plata sumando un actor que luego se convertiría en central: las mujeres piqueteras y de las organizaciones sociales, que desde el 2001 empezaron a asistir en masa a los Encuentros.

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"Mujeres que se encuentran" narra un poco de esa historia. "Es una recopilación histórica de los primeros veinte años de Encuentro de Mujeres que hicimos como tesis de grado de la carrera de Comunicación de la UBA para terminar la carrera y recibirnos. Lo que busca es sistematizar el proceso de consolidación y desarrollo de estos años de Encuentros, contar cómo funcionan, cómo se organizan, cuáles fueron los antecedentes que dieron posibilidad a la concreción de este proceso que es único en el mundo, un proceso inédito y sistemático, con continuidad durante tantos años", explica la autora a días de la realización del 34° Encuentro en La Plata.
El objetivo era hacer un análisis sobre qué implicó, políticamente, la realización de los Encuentros, o en otras palabras "qué había supuesto para la política argentina en los últimos años". Las autoras hicieron hincapié en cuatro Encuentros en particular, que fueron a su vez hitos que lo fueron transformando. Empiezan con el primero, contando los antecedentes y la coyuntura política que se daba en 1986, particularmente "los debates internacionales que llevaban a problematizar la necesidad de tener políticas públicas desde los distintos Estados y los organismos internacionales para mejorar y garantizar el acceso a la democracia y la participación y una vida libre de violencia para las mujeres".
Luego se centran en el Encuentro de 1997, realizado en San Juan, donde organizaciones vinculadas a la Iglesia Católica intentaron hacer un "Encuentro paralelo" y hasta desviar los micros de las asistentes para minimizar el impacto. "Fue el momento donde se consolidó, en definitiva, el Encuentro de Mujeres como un espacio convocante, auto organizado, auto financiado, que en aquel año se buscaba deslegitimar y desvirtuar", cuenta Alma.
Más tarde abordan el primer Encuentro realizado en La Plata, en 2001, "previo al estallido social y la crisis tan profunda institucional que tuvo Argentina en aquel tiempo". Allí fue donde irrumpió el movimiento de mujeres populares, "que venían de las barriadas, de los piquetes, y que desde el año 2000 empezaron a participar con mucha fuerza. Desde ese momento hasta la actualidad son una de las partes fundamentales de este proceso político que son los Encuentros", asegura la autora. Por último analizan el Encuentro del año 2003, "donde se implementó el uso de los pañuelos verdes por primera vez, en reclamo al derecho al Aborto. Fue en Rosario, donde ya se hizo tres veces, y es donde también se consolidó la participación de las compañeras travestis y trans dentro de los Encuentros y fue indiscutible su conformación dentro del movimiento feminista y de mujeres".
En resumen, el libro intenta ser "un registro de la política que lleva el movimiento feminista argentino desde la recuperación democrática, porque en ese tiempo se consideraba uno de los eventos más importantes del año. Hoy sin dudas lo sigue siendo, pero en esas épocas donde decirse feminista era un problema o era complicado, el Encuentro era un espacio de consolidación de las mujeres haciendo política, y sobre todo de las feministas".
ABORTO, VIOLENCIA DE GÉNERO Y POLÍTICAS PÚBLICAS: EJES DE LOS ENCUENTROS
"Sin dudas la discusión del aborto siempre estuvo presente, de hecho uno de los capítulos tiene que ver con esto: el de Rosario, que cuenta específicamente cómo se fue dando el proceso de lucha por el reclamo del acceso al derecho al aborto legal en Argentina, las distintas estrategias, las movilizaciones, la irrupción del taller de Estrategias para la despenalización del Aborto", enumera Alma. En 2010, años más tarde de la presentación del libro, esta construcción continuó con el debate sobre el uso de misoprostol, y con el colectivo de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, que socializó el famoso libro "Cómo hacerse un aborto con pastillas".
Para la autora, el aborto "es uno de los debates que atraviesa los Encuentros desde el inicio hasta hoy, y tuvo distintos momentos a lo largo de la historia". Pero los Encuentros también fueron foco de debates y discusiones respecto de las identidades de género / sexuales disidentes, impulsados sobre todo por mujeres transexuales y travestis. "Durante muchos años plantearon el derecho a la identidad como algo irrenunciable y como un derecho humano básico de las personas".
La violencia de género es otro de los temas que se aborda en el Encuentro y que atraviesa casi de manera transversal todos los eventos. "Los de Violencia de Género son talleres muy multitudinarios, desde allí, entre otras cosas, se organizaron muchas experiencias de asistencia, de acompañamiento, de políticas públicas para garantizar una vida libre de violencias para las mujeres, lesbianas travestis y trans", asegura Alma, y agrega a este ítem las denuncias por violencia institucional, como por ejemplo la detención de Romina Tejerina o los asesinatos, violaciones y agresiones a cientos de mujeres a lo largo del territorio nacional.
También está la discusión sobre la desigualdad en el trabajo, que es otro de los ejes importantes del Encuentro, "no solamente vinculado a la brecha salarial y de qué tipos de trabajo están disponibles para las mujeres, sino también el impacto de la crisis económica en las jóvenes generaciones y el reclamo por el cupo laboral trans". Otra de las discusiones que atraviesan y tensionan los Encuentros es la de trabajo sexual / abolicionismo de la prostitución. "Otro reclamo histórico son los jardines maternales, por ejemplo, que hoy siguen siendo uno de los ejes del debate parlamentario en torno a las políticas de cuidado. Estos temas llegan y se profundizan de muchos años de debate de los encuentros nacionales".
LOGROS ENCUENTREROS
"Sin Encuentros no habría un feminismo tan potente como el que tenemos hoy", asegura la comunicadora en diálogo con este medio. Es que "la capacidad organizativa, la manera en que se organizan las movilizaciones y la discusión política en Argentina están atravesadas por la dinámica de los Encuentros. Hasta hace 4 años atrás era el único espacio que tenían las feministas para reunirse y hacer fuerza para discutir junto con el movimiento de mujeres más amplio las demandas, las situaciones de violencia vividas, etcétera. Pensemos que hasta el 3 de junio del 2015 no se hablaba mucho de feminismo, hablar de feminismo siempre te decían que era piantavotos, que era sectario. Los partidos políticos sobre todo pero también el movimiento político en general. Después de la marcha del Ni Una Menos y sin duda después de la movilización masiva por el derecho al aborto del año pasado, ya no cabe dudas que todos estos años de encuentros han tenido una conclusión fundamental en la política, fundamentalmente en la incidencia de las políticas públicas -porque muchas diputadas, funcionarias, sobre todo del gobierno de Cristina y Néstor, emanaron o fueron parte de los debates de los encuentros y vienen construyendo su participación política ahí", explica Alma.
Y agrega que "las mujeres de los partidos políticos son un actor fundamental dentro de los Encuentros. En el libro nosotras recuperamos la experiencia del año 90 y 96, cuando se hizo en Buenos Aires, donde las mujeres de los partidos tuvieron un rol fundamental en los debates. Hay ahí una relación de continuidad fundamental innegable: nosotras venimos con un entrenamiento histórico de los últimos 34 años de todos los años organizarnos, juntar la plata, contratar los micros, organizar mil, 3 mil, 5 mil, 20 mil, 70 mil mujeres para dar los debates, manifestarse, llegar de una ciudad a la otra. Así que todas estas movilizaciones que vemos el día de hoy tienen mucho que ve con eso. Las mujeres de la política, las lesbianas, las travestis que hacen política, se organizan en el Encuentro para luego también incidir en sus espacios políticos partidarios. Sin Encuentros no habría este movimiento tan importante que se da en Argentina y se replica también en otros lugares del mundo".
PLURINACIONAL Y CON LAS DISIDENCIAS SEXUALES
De cara a esta 34° edición, la autora plantea que una de sus expectativas es "la ampliación del nombre para que se reconozca la plurinacionalidad desde la institucionalidad del Encuentro, que es la Comisión Organizadora (CO). Hay que fortalecer a nuestras compañeras que vienen dando esa discusión es fundamental, y yo entiendo que en el Encuentro de Mujeres de La Plata esto va a suceder. Además me parece que va a ser un encuentro fundamental, porque se da muy cerca del cambio de gobierno, con un proceso electoral muy importante de cambio de signo político".
"En términos personales tengo mucha expectativa con este Encuentro, me parece que va a ser multitudinario, que va a haber mucha participación de la ciudadanía, pero también sobre todo es un Encuentro donde muchas dirigentas de los partidos políticos tienen, este año, en las elecciones, la responsabilidad de asumir la gestión de distritos muy importantes como La Plata, Quilmes, Moreno y Mar del Plata, entre otros", dijo refiriéndose a las postulantes del peronismo, encabezadas en La Plata por la ex decana de Periodismo Florencia Saintout.
"Ellas que vienen participando de los Encuentros hace muchos años, que son parte del movimiento feminista argentino y parte del peronismo, hoy están disputando los ejecutivos locales y me parece que va a ser muy importante ese salto a la política desde ese lugar, no solo en demandas parlamentarias como históricamente ha sucedido, sino ya haciendo gestión de gobierno".
Por último, Alma advirtió sobre la posibilidad de que haya un operativo policial contra las miles de mujeres y disidencias sexuales que participarán del evento: "La Plata es una ciudad con altos niveles de represión, la policía de la provincia de Buenos Aires es represora, y el gobierno que está gestionando hoy tanto la provincia como la ciudad, es un gobierno en salida, que está a muy pocas semanas de perder catastróficamente el proceso electoral. Así que esa es una preocupación, la respuesta represiva que pueda tener tanto el intendente Garro como la goberndora Vidal frente a un movimiento tan importante que expresa, sobre todo, el mayor dinamismo de la política en los últimos años".
Más allá de esto, la autora destacó el carácter "multitudinario" y "combativo" del Encuentro, "con muchas reivindicaciones que se vienen haciendo hace más de 30 años, y que hoy empiezan a vislumbrarse como una concreción: mayor participación de las compañeras en la política y mayor visibilidad también de las travestis, lesbianas y trans dentro de la política partidaria".