ver más

Maradona tiene razón: no es mago

Gimnasia debe ganar ya. La victoria no se puede demorar un partido más. El triunfo es una obligación, es un decreto de necesidad y urgencia. ¿El equipo mejoró de la mano de Maradona?. Desde los resultados no: y desde el juego muy poco o casi nada.

En medio de todo el impacto por la llegada de Diego al Lobo, el más lógico y sensato fue el propio Maradona. Fue él mismo quien hizo un análisis muy realista de la situación del equipo. Nunca vendió espejitos de colores.

Los dirigentes apuntaron a algo más que un entrenador y lo reconoció públicamente el presidente, Gabriel Pellegrino. Buscaron dar un golpe de efecto, alguien que posicione al club en otro nivel y que contagie optimismo. Eso se consiguió en parte. Hoy se habla en los medios más de Gimnasia; aunque más de Maradona. Desde lo económico, por ahora, tampoco se produjo un gran ingreso confirmado.

El Maradona efecto social es algo imposible de discutir y a cada paso está a la vista pero Gimnasia necesita sumar y se debe analizar al equipo que hoy tiene de técnico a un mito de la misma manera que antes se hizo con Ortiz, Troglio o quien sea.

Lo primero que hay que marcar es que el equipo nunca fue vapuleado por ninguno de sus tres rivales en este comienzo de ciclo pero tampoco se pueden calificar como injustas las derrotas. Se juntaron los errores no forzados, la falta de jerarquía para definir y un grosero error arbitral en Córdoba cuando había empatado el juego y pasaba por su mejor momento.

Con Racing hubo equivocaciones determinantes en los dos goles; especialmente en el primero. Y si bien pudo empatar en la última jugada, el elenco de Coudet desperdició dos situaciones muy claras para aumentar y liquidar el trámite mucho antes.

Con Talleres también hubo una equivocación en el primer gol y en el segundo tiempo mejoró y cambió golpe por golpe. Ahí se vieron los mejores 30 minutos de esta etapa. Pero tras la equivocación del juez Mastrángelo, se desmoronó una vez más desde lo futbolístico y lo anímico.

Contra el River muleto quedó preso de la diferencia de jerarquía. Los dos equipos tuvieron paridad en las llegadas, pero mientras los de Gallardo no perdonaron, los de Diego volvieron a desperdiciar situaciones muy claras.

La mejoría fue mínima, ni siquiera se dio un gran salto en cuanto a lo anímico por tener de DT a un tal Maradona. Se motivó y se ilusionó más el hincha que el plantel, que sigue teniendo un rendimiento individual muy bajo que condiciona lo colectivo.

Y el que la tiene más clara es el mismísimo Diego. El día de su presentación aclaró: “No soy mago”. Después de Rácing remarcó: “Esto no termina acá”. Post Talleres afirmó: “Esto será durísimo”. Y tras la caída con el Millonario aseveró: “Ahora hay que retocar todo otra vez”.

Ya no sirve mirar al otro. No importa como salgan los demás. En la lucha mano a mano todos se escaparon desde el inicio y aumentaron la diferencia en lo que va del ciclo Maradona. En este lapso el único que no sumó es Gimnasia, Rosario quedó a 13, Bánfield, Newell`s y Patronato a 14, el resto más lejos aún.

Gimnasia está obligado a ganar ya para intentar enderezar el barco hacia un milagro. La realidad es así de dura y cruda, aunque duela, debe reconocer dónde está parado. Ya lo dijo Serrat: “Uno siempre es lo que es y anda siempre con lo puesto. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.

Te puede interesar