Exponente de pura cepa del mundillo judicial platense, el abogado penalista Marcelo Peña se presenta como el candidato a intendente que corre por derecha a sus rivales. Sus posicionamientos lo colocan como el más cercano al oficialista Juntos por el Cambio pero con amplio margen para extremar posturas y plantear la necesidad de “blindar el distrito”, perseguir a la venta ambulante y “criminalizar” los piquetes. Aunque lo hace sin dejar de exponer su preocupación por buscar alternativas para la generación de empleo y la contención.
La última bandera que levantó es la celeste de quienes se oponen a una ley de interrupción voluntaria del embarazo para que sea segura y gratuita y desde su ejercicio de la profesión se posiciona cercano a los lineamientos de la mano dura. Defensor de policías que estuvieron acusados en casos de gatillo fácil o del sacerdote vinculado con la dictadura Cristian Von Wernich, admite sin enojarse que lo llamen “facho”, aunque niega serlo. También ha defendido a víctimas de la policí y recuerda que fue felicitado por el tribunal por la defensa "técnica" del cura. Además recuerda haber ejercido la representación de más de 50 mujeres víctimas de género.
Algunos datos biográficos explican esos posicionamientos. Nacido en el casco urbano de La Plata pasó su adolescencia en el barrio de Tolosa cercano a la Estación de Trenes, la Comisaría Sexta y el Club Tolosano. Curso la primaria en la Escuela Italiana pero para el secundario eligió la carrera militar en el Liceo Naval de Río Santiago.
Fueron años de formación rígida que moldearon su carácter y acentuaron algunos posicionamientos ideológicos. Actualmente, a la distancia, bromea con ello: “De ahí viene algo de lo facho que me achacan”, dice.
Hijo en una familia de clase media le caben las generales de la ley a la hora de atravesar las crisis políticas y económica. Recuerda entonces que en los años de la hiperinflación su padre tuvo que cerrar la ferretería que tenía en 71 y 23 y él se vio obligado a abandonar la formación militar cuando le quedaban dos años. La cuota era demasiado alta para la familia así que volvió a la Escuela Italiana para cerrar esa etapa.
La primera experiencia en la Educación Pública fue entonces en la UNLP cuando ingresó en la faculta de Derecho. Atravesó la carrera sin militancia política en la etapa estudiantil y apenas egresó empezó a formarse en el sistema judicial como meritorio en la fiscalía de Marcelo Romero a quien considera uno de sus maestros. También lo hizo en las mismas condiciones en la Procuración.
Fue coordinador de un Instituto de Derecho Penal de la UNLP, realizó una maestría en derecho penal en la Universidad Austral y obtuvo una diplomatura de compliance de ética pública y anticorrupción en la misma universidad. Lo cual le serviría más adelante para ser director del Instituto de Anticorrupción y Criminalidad Económica del Colegio de Abogados de La Plata.
Fiel exponente platense, tiene afición por el Rugby y simpatiza por Los Tilos, y en la noche fue habitué de lugares emblemáticos como Metro, El Teatro y El Estudio. El deporte siempre fue una pasión y la expresa en un deporte extraño para la mayoría, como parte del equipo de waterpolo del Club Universitario.
Después de esas primeras experiencias que incluyó un año trabajando en el estudio el Alberto Piotti, empezó con su propio estudio, con un caso de lesiones representando a una madre a cuyo hijo habían agredido. No pararía durante casi 20 años en los que destaca como causas emblemáticas la de los inundados de La Plata, un reclamo por las tarifas de ABSA y la causa por corrupción contra el ex gobernador Daniel Scioli, peleando hasta última instancia contra el sobreseimiento.
A la política llegó por primera vez en 2011 y los hizo en el espacio de Adolfo Rodríguez Saá cuando rozó los cinco puntos. En 2015 volvió a intentarlo como parte de un frente vecinal que no logró superar las PASO. Algo parecido le ocurrió en 2015 cuando secundó al camionero Miguel Forte como tercer candidato a diputado provincial por el Frente Alternativa Vecinal.
La experiencia le ha servido para plantarse como el exponente de la derecha en la ciudad que sobrevivió a las PASO y compite para buscar crecer en la ciudad con la postura “antiaborto legal” como bandera. El esfuerzo tuvo que duplicarlo en los últimos días de campaña cuando su candidato a gobernador lo traicionó convocando a votar a Julio Garro.
El domingo, el escrutinio definitivo determinará si desde las PASO logró o no junto al candidato presidencial José Gómez Centurión consolidarse de cara al futuro como el líder de un espectro ideológico diferente a lo que representa el PRO o si termina mimetizándose con el actual oficialismo.