“Ángel González no podrá estar a disposición del cuerpo técnico, al menos, por 4 semanas por presentar mononucleosis. El jugador deberá guardar reposo durante dicho periodo”, es la información que publicó Estudiantes en relación al estado de salud del mendocino.
Esta mala noticia cayó como un balde de agua fría en el mundo pincharrata. La baja del volante ofensivo es un trastorno para Milito, teniendo en cuenta que es una pieza esencial para el funcionamiento del equipo.
A juzgar por el parte médico emitido por la institución, Ángel González estará afuera de las canchas durante todo el mes de octubre, perdiéndose el duelo ante Huracán, Central Córdoba de Santiago del Estero y Rosario Central.
El 2 de noviembre es la fecha indicada para que se juegue una nueva edición del clásico platense y todo hace indicar que será muy difícil que Milito pueda contar con el habilidoso futbolista. Sin embargo algunos no quieren anticiparse y esperan a que la evolución sea en tiempo récord y así pueda estar presente frente al Lobo.
Estudiantes parece no levantar cabeza y esta enfermedad de Ángel González se transforma en un problema más para el entrenador, quien tiene muy en claro que debe conseguir buenos resultados cuanto antes.