“El Encuentro Nacional de Mujeres terminó”. Así arranca el posteo de Víctor Manuel “Tucho” Fernández, el arzobispo de La Plata, luego de la cumbre de los feminismos en la capital bonaerense. De entrada, aseguró: “La verdad es que transcurrió mucho más tranquilo de lo que se imaginaba”.
En su publicación hizo referencia a la marcha de mujeres y disidencias, que no solo fue la más multitudinaria de la historia de los encuentros sino también de la ciudad. “La larga marcha de decenas de cuadras pasó en frente o muy cerca de varias iglesias. Solo hubo algunas pintadas, en dos de ellas”, sostuvo.
También habló sobre las manifestaciones frente a la Catedral en medio de la movilización, que terminó con un breve enfrentamiento entre un grupo de activistas anarquistas o “sueltas” y la policía: hubo botellazos, piedras y bombas molotov, que las fuerzas contestaron con gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar los dos o tres focos de fuego que se habían iniciado en la plaza.

“Un grupo de unas 50 mujeres se separó de la marcha y fue hacia la catedral. Hicieron una fogata en la calle y bailaban alrededor, y al rato se fueron sin causar daños. La verdad es que, más allá de algunos gritos, estuvo mucho más pacífico que los encuentros anteriores”, destacó.
Ya hacia el final, mencionó a las policías mujeres que viajaron desde todo el territorio bonaerense a cumplir con sus tareas durante el 34° Encuentro Feminista. Pasaron horas durmiendo sobre cartones, abrazadas para no pasar frío, sin baño, sin agua caliente ni resguardo de la lluvia. No fue el ministro de Seguridad Cristian Ritondo, sino el Arzobispo quien les brindó ayuda.

“Las policías tuvieron tres días sacrificados y hubo algún desorden inicial en la organización que luego se resolvió. A algunas policías también las habíamos ubicado en edificios nuestros desde antes del encuentro, pero dado cierto desorden inicial y las demoras, a último momento ubicamos otras. Muchos párrocos y fieles las auxiliaron sobre todo para que pudieran ir al baño, secarse el agua de lluvia, etc. Les estamos muy agradecidos por su trabajo profesional”, sostuvo.
Y cerró: “Gracias a todos los que ofrecieron sus oraciones”. En la previa al evento, Fernández dijo "entender" los reclamos de las más de 200 mil mujeres, lesbianas, travestis y otras disidencias sexuales y pidió a los feligreses que no recen en la Catedral. Ese pronunciamiento le valió pintadas en la sede del arzobispado de 14 y 53. "Tucho traidor. Lc,22:48", pudo leerse en la pared de la curia platense. Luego les contestó por las redes sociales y volvieron más escraches.

Lo cierto es que el nuevo posteo también le valieron múltiples reacciones: desde las felicitaciones y acompañamiento, hasta quienes lo tildaron por “tibio”.