La marcha feminista fue la más grande de la historia y va por el cambio de nombre | 0221
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La marcha feminista fue la más grande de la historia y va por el cambio de nombre

Más de 200 mil mujeres y disidencias cruzaron La Plata y la movilización no solo batió todos los récords de participación en la ciudad, sino que también fue la más masiva del evento. Atravesado por el debate identitario, el movimiento político gritó por la legalización del aborto, contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios, y el ajuste del Gobierno Nacional. La campaña Plurinacional se desvió para la Catedral y la “oficial” siguió hasta el Estadio Único. El pogo feminista hizo temblar al poder patriarcal mientras se daba el debate presidencial y tiñó de multicolor a la capital bonaerense. 

Por Florencia Tróccoli y Mariana Sidoti

Infinita e histórica. La Plata tembló con el pogo político feminista más grande del mundo y más de 200 mil personas marcharon por la capital bonaerense en el segundo día del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y personas No Binarias. Las columnas se extendieron por más de tres kilómetros: una facción llegó al Estadio Único y la otra fue hasta la Catedral. Atravesada por el pedido de la formalización del cambio de nombre, la marea verde y violeta paralizó todo mientras los cinco candidatos a la presidencia protagonizaban el primero de sus debates. 

“¡Qué momento! ¡Qué momento! ¡A pesar de todo, les hicimos el Encuentro!”. Como una respuesta al poder patriarcal y al clima -que opacó la apertura de la cumbre- fue uno de los temas que más resonó durante las más de tres horas en las que se extendió la movilización, que cruzó el casco urbano platense. 

Las primeras concentraciones arrancaron pasadas las 16 en 1 y 60, donde estaba pautado el inicio de la movilización. Las pelucas fucsias, violetas, verdes y turquesas, los gorros de bruja, las tetas pintadas, globos y cientas de pancartas de organizaciones sociales, políticas, gremiales y feministas de todos los colores coparon la zona del Bosque. Venían desde las plazas Rocha, San Martín y de todas las facultades y colegios de la UNLP después del cierre de los talleres. 

Al principio, Diagonal 79 fue copada por las organizaciones de izquierda. En 60 y 115 convocó la campaña Somos Plurinacional, mientras que la cabecera de la Comisión Organizadora (CO) concentró sobre avenida 1, a pocos metros de donde vieron por última vez a Johana Ramallo. Los megáfonos empuñados por las pibas no daban abasto, pero eso no impedía que estallara todo el cancionero feminista mientras otras compañeras terminaban de maquillarse con glitter -casi siempre violeta y verde-, practicaban con el repique o tomaban unos mates sentadas al sol.  

Se estaban calentando motores, cuando comenzaron a llegar más columnas de manifestantes desde 7 y 54. Entre ellas estaba la Coordinadora de Fútbol Feminista, con la exjugadora y ahora DT Mónica Santino y Lorena Benítez, del plantel profesional de Boca. Pero de un momento a otro dieron media vuelta y empezaron a hacer el recorrido establecido por la CO. A toda velocidad, las filas de hinchas de todos los clubes pasaron por la Gobernación y recién frenaron en 7 y 50, donde todavía estaba la Feria Pluridisidente. 

Cerca de las 19 arribaron otras agrupaciones sociales y políticas, que con la Comisión Organizadora a la cabeza empezaron oficialmente la tradicional marcha que caracteriza a todos los Encuentros. Las letras rosas que levantaban bien arriba y adelante formaban la frase "Somos todas", que era seguido desde todos los balcones del centro. 

La temperatura bajó abruptamente pero el fuego feminista estaba más prendido que nunca. La marcha se dirigió por avenida 7, tuvo un alto frente a la Casa Sandra Ayala Gamboa, la estudiante peruana asesinada en febrero de 2007. 


Una hora después estaban en 7 y 40. Mientras, en 60 y 115 había manifestantes que ni siquiera habían salido. Con alegría, pero también con furia y rabia, se gritó contra las medidas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri; para exigir la Emergencia Nacional por violencia de género; contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios-, y las lógicas machistas. 

También se rindió homenaje a las víctimas de la violencia machista con una bandera verde tejida al crochet con 4 mil cuadrados y más 150 metros de largo: en cada porción llevaba el nombre de una mujer asesinada.

El reclamo por la legalización del aborto también predominó durante todo el trayecto. Después del pañuelazo del sábado, la marea verde se hizo sentir otra vez por las diagonales platenses y dejó en claro que no va a parar hasta que se convierta en ley. A su vez, se pidió por la completa implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en todas las escuelas. 

Cuando las columnas que seguían a la campaña Somos Plurinacional llegaron a Plaza Italia, esa parte de la marcha se desvió: no siguió hacia el playón del Estadio Único, sino que dobló por Diagonal 74 hasta Plaza Moreno. Protestaron frente a la Catedral de La Plata, donde al mediodía se había hecho un tetazo contra los privilegios de la Iglesia Católica

“Olé olé olé olá, somos lesbianas travestis, trans y que el Encuentro sea Plurinacional”, era uno de los hits que se cantaba en ese colectivo que busca que el evento sea inclusivo. 

Según pudo saber 0221.com.ar, la división obedeció a las diferencias con la Comisión Organizadora al pedido de aborto legal ya y a una educación sexual con perspectiva feminista y disidente. Asimismo, invitaron a todas aquellas personas que se quedaron en plaza San Martín a participar de la movilización hacia calle 14, donde -además de estar todo vallado- se desplegaba un fuerte operativo de seguridad, que contrastaba con la nula presencia de la policía por el otro recorrido. 

En medio de esa movilización, cuando un grupo de cerca de 50 activistas independientes llegó al templo del catolicismo y se enfrentó con un centenar de efectivas, que ya esperaba apostada. Hubo algunos piedrazos y gritos contra la fuerza y finalmente las policías reprimieron con gases lacrimógenos para dispersar a las manifestantes, que respondieron con botellazos, piedras y algunas bombas molotov. El episodio terminó con siete detenidas, a quienes trasladaron a la Comisaría Primera por una "contravención". Horas después les otorgaron la libertad y se salieron de la seccional de 53 entre 9 y 10, donde había protestas por su excarcelación. 

Del otro lado de la ciudad, continuaba la marcha "oficial". El frío y el viento se sentían más por el Estadio Único, por donde aparecieron de a poco las filas de participantes. Mientras se transmitía prácticamente en cadena nacional el primer debate presidencial entre los cinco candidatos varones, arribó la multitud a 25 y 32. 

Con bengalas de colores y tres tiros, le pusieron más fiesta a la entrada al playón donde minutos más tarde empezaría la peña. Pero antes hubo tiempo para cantar el himno argentino y también para tomar algo, seguir sacándose fotos o abrazarse, reencontrarse. Otras mujeres y disidencias a sentaron en la rambla, algunos micros iban emprendiendo el regreso y las parrillas expedían pedidos de manera incesante. 

Los feminismos de todas partes del país interpelaron a la capital de la provincia de Buenos Aires a dos semanas de las elecciones generales. Un Encuentro que atravesó todas las generaciones, porque hubo encuentreras que debutaban en el evento como así también quienes participaban desde los inicios o tenían en sus espaldas varias cumbres. 

En el Estadio se bailó y se celebró una jornada histórica: la convocatoria superó a la de Rosario en 2016 y se transformó en la más masiva de los Encuentros. Además, no hay precedentes de una movilización tan multitudinaria en La Plata. Todas las fichas están puestas para este lunes, cuando se defina si el evento se oficializa como plurinacional y con las disidencias sexuales, y se elija la próxima sede. La tierra tembló una vez más. 

La marcha feminista fue la más grande de la historia y va por el cambio de nombre
Más de 3 KM

La marcha feminista fue la más grande de la historia y va por el cambio de nombre

Más de 200 mil mujeres y disidencias cruzaron La Plata y la movilización no solo batió todos los récords de participación en la ciudad, sino que también fue la más masiva del evento. Atravesado por el debate identitario, el movimiento político gritó por la legalización del aborto, contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios, y el ajuste del Gobierno Nacional. La campaña Plurinacional se desvió para la Catedral y la “oficial” siguió hasta el Estadio Único. El pogo feminista hizo temblar al poder patriarcal mientras se daba el debate presidencial y tiñó de multicolor a la capital bonaerense. 

13 de octubre de 2019

Por Florencia Tróccoli y Mariana Sidoti

Infinita e histórica. La Plata tembló con el pogo político feminista más grande del mundo y más de 200 mil personas marcharon por la capital bonaerense en el segundo día del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y personas No Binarias. Las columnas se extendieron por más de tres kilómetros: una facción llegó al Estadio Único y la otra fue hasta la Catedral. Atravesada por el pedido de la formalización del cambio de nombre, la marea verde y violeta paralizó todo mientras los cinco candidatos a la presidencia protagonizaban el primero de sus debates. 

“¡Qué momento! ¡Qué momento! ¡A pesar de todo, les hicimos el Encuentro!”. Como una respuesta al poder patriarcal y al clima -que opacó la apertura de la cumbre- fue uno de los temas que más resonó durante las más de tres horas en las que se extendió la movilización, que cruzó el casco urbano platense. 

Las primeras concentraciones arrancaron pasadas las 16 en 1 y 60, donde estaba pautado el inicio de la movilización. Las pelucas fucsias, violetas, verdes y turquesas, los gorros de bruja, las tetas pintadas, globos y cientas de pancartas de organizaciones sociales, políticas, gremiales y feministas de todos los colores coparon la zona del Bosque. Venían desde las plazas Rocha, San Martín y de todas las facultades y colegios de la UNLP después del cierre de los talleres. 

Al principio, Diagonal 79 fue copada por las organizaciones de izquierda. En 60 y 115 convocó la campaña Somos Plurinacional, mientras que la cabecera de la Comisión Organizadora (CO) concentró sobre avenida 1, a pocos metros de donde vieron por última vez a Johana Ramallo. Los megáfonos empuñados por las pibas no daban abasto, pero eso no impedía que estallara todo el cancionero feminista mientras otras compañeras terminaban de maquillarse con glitter -casi siempre violeta y verde-, practicaban con el repique o tomaban unos mates sentadas al sol.  

Se estaban calentando motores, cuando comenzaron a llegar más columnas de manifestantes desde 7 y 54. Entre ellas estaba la Coordinadora de Fútbol Feminista, con la exjugadora y ahora DT Mónica Santino y Lorena Benítez, del plantel profesional de Boca. Pero de un momento a otro dieron media vuelta y empezaron a hacer el recorrido establecido por la CO. A toda velocidad, las filas de hinchas de todos los clubes pasaron por la Gobernación y recién frenaron en 7 y 50, donde todavía estaba la Feria Pluridisidente. 

Cerca de las 19 arribaron otras agrupaciones sociales y políticas, que con la Comisión Organizadora a la cabeza empezaron oficialmente la tradicional marcha que caracteriza a todos los Encuentros. Las letras rosas que levantaban bien arriba y adelante formaban la frase "Somos todas", que era seguido desde todos los balcones del centro. 

La temperatura bajó abruptamente pero el fuego feminista estaba más prendido que nunca. La marcha se dirigió por avenida 7, tuvo un alto frente a la Casa Sandra Ayala Gamboa, la estudiante peruana asesinada en febrero de 2007. 


Una hora después estaban en 7 y 40. Mientras, en 60 y 115 había manifestantes que ni siquiera habían salido. Con alegría, pero también con furia y rabia, se gritó contra las medidas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri; para exigir la Emergencia Nacional por violencia de género; contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios-, y las lógicas machistas. 

También se rindió homenaje a las víctimas de la violencia machista con una bandera verde tejida al crochet con 4 mil cuadrados y más 150 metros de largo: en cada porción llevaba el nombre de una mujer asesinada.

El reclamo por la legalización del aborto también predominó durante todo el trayecto. Después del pañuelazo del sábado, la marea verde se hizo sentir otra vez por las diagonales platenses y dejó en claro que no va a parar hasta que se convierta en ley. A su vez, se pidió por la completa implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en todas las escuelas. 

Cuando las columnas que seguían a la campaña Somos Plurinacional llegaron a Plaza Italia, esa parte de la marcha se desvió: no siguió hacia el playón del Estadio Único, sino que dobló por Diagonal 74 hasta Plaza Moreno. Protestaron frente a la Catedral de La Plata, donde al mediodía se había hecho un tetazo contra los privilegios de la Iglesia Católica

“Olé olé olé olá, somos lesbianas travestis, trans y que el Encuentro sea Plurinacional”, era uno de los hits que se cantaba en ese colectivo que busca que el evento sea inclusivo. 

Según pudo saber 0221.com.ar, la división obedeció a las diferencias con la Comisión Organizadora al pedido de aborto legal ya y a una educación sexual con perspectiva feminista y disidente. Asimismo, invitaron a todas aquellas personas que se quedaron en plaza San Martín a participar de la movilización hacia calle 14, donde -además de estar todo vallado- se desplegaba un fuerte operativo de seguridad, que contrastaba con la nula presencia de la policía por el otro recorrido. 

En medio de esa movilización, cuando un grupo de cerca de 50 activistas independientes llegó al templo del catolicismo y se enfrentó con un centenar de efectivas, que ya esperaba apostada. Hubo algunos piedrazos y gritos contra la fuerza y finalmente las policías reprimieron con gases lacrimógenos para dispersar a las manifestantes, que respondieron con botellazos, piedras y algunas bombas molotov. El episodio terminó con siete detenidas, a quienes trasladaron a la Comisaría Primera por una "contravención". Horas después les otorgaron la libertad y se salieron de la seccional de 53 entre 9 y 10, donde había protestas por su excarcelación. 

Del otro lado de la ciudad, continuaba la marcha "oficial". El frío y el viento se sentían más por el Estadio Único, por donde aparecieron de a poco las filas de participantes. Mientras se transmitía prácticamente en cadena nacional el primer debate presidencial entre los cinco candidatos varones, arribó la multitud a 25 y 32. 

Con bengalas de colores y tres tiros, le pusieron más fiesta a la entrada al playón donde minutos más tarde empezaría la peña. Pero antes hubo tiempo para cantar el himno argentino y también para tomar algo, seguir sacándose fotos o abrazarse, reencontrarse. Otras mujeres y disidencias a sentaron en la rambla, algunos micros iban emprendiendo el regreso y las parrillas expedían pedidos de manera incesante. 

Los feminismos de todas partes del país interpelaron a la capital de la provincia de Buenos Aires a dos semanas de las elecciones generales. Un Encuentro que atravesó todas las generaciones, porque hubo encuentreras que debutaban en el evento como así también quienes participaban desde los inicios o tenían en sus espaldas varias cumbres. 

En el Estadio se bailó y se celebró una jornada histórica: la convocatoria superó a la de Rosario en 2016 y se transformó en la más masiva de los Encuentros. Además, no hay precedentes de una movilización tan multitudinaria en La Plata. Todas las fichas están puestas para este lunes, cuando se defina si el evento se oficializa como plurinacional y con las disidencias sexuales, y se elija la próxima sede. La tierra tembló una vez más. 

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Más de 200 mil mujeres y disidencias cruzaron La Plata y la movilización no solo batió todos los récords de participación en la ciudad, sino que también fue la más masiva del evento. Atravesado por el debate identitario, el movimiento político gritó por la legalización del aborto, contra los femicidios, travesticidios y transfemicidios, y el ajuste del Gobierno Nacional. La campaña Plurinacional se desvió para la Catedral y la “oficial” siguió hasta el Estadio Único. El pogo feminista hizo temblar al poder patriarcal mientras se daba el debate presidencial y tiñó de multicolor a la capital bonaerense.