Talleres autogestionados: el lado B de un Encuentro masivo que abre camino al andar | 0221
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Talleres autogestionados: el lado B de un Encuentro masivo que abre camino al andar

En una explotada facultad de Humanidades, un taller que ya había colmado las tres comisiones asignadas abrió una nueva, improvisada, en el descanso de una escalera. Otra de las maneras de vivir un taller: creándolo. 

¿Qué es ser bisexual? ¿Estar confundida? ¿Pasar por una etapa entre la heterosexualidad y el lesbianismo? ¿No querer elegir entre un género y el otro? ¿Qué hay atrás de la "B" de la famosa sigla LGBT+? El de Bisexualidades fue tan solo uno de los 87 talleres y 10 conversatorios que se desarrollaron este sábado en las facultades de la UNLP, y que volverán a darse este domingo durante la mañana y la tarde. 

En medio de una facultad de Humanidades explotada de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que asistían a los talleres enfocados a la diversidad y las disidencias, este micro-encuentro tuvo que gestionarse su propio espacio por la falta de lugar en las aulas. No es, ni de lejos, una excepción. 

Luego de intentar colarse en aulas repletas, un grupo de mujeres bisexuales se apropió de una esquina de la escalera de descanso de la Facultad, haciendo un pequeño espacio para quienes debían transitarla obligadamente. Una colgó la bandera de la bisexualidad, rosa, azul y violeta, en la escalera. Y dejó un aviso en las aulas: nos juntamos allá abajo. En menos de una hora y media el espacio quintuplicó la convocatoria y cerró con la promesa de un nuevo encuentro este domingo.

Los temas de los que se hablaron fueron desde la bisexualidad como identidad política hasta el cuidado de la salud sexual reproductiva y no reproductiva, con especial énfasis en el sexo entre mujeres o lesbianas, una arista en la que la salud pública ha indagado poco y nada. También se habló de la bifobia y la inbisibilización que sufre este colectivo, sobre todo en espacios de la diversidad, y de la hipersexualización por parte del mundo heterosexual. Además, se dejó asentada la decisión de abrir un nuevo taller con el nombre Activismo Bisexual.

Muchas asistían por primera vez a un Encuentro y buscaban escuchar de otras bocas lo que retumba en sus cabezas desde hace tiempo. La mayoría se llevó más preguntas que respuestas, como en todo buen taller, aunque el domingo volverán a reunirse. 

El de Bisexualidades fue apenas un breve recorte de la primera jornada del Encuentro más masivo de la historia. Al igual que el resto de los talleres fue plural y horizontal, pero como particularidad, autogestionado. Lo mismo pasó con otros talleres que desbordaron de convocatoria, como Mujeres y Sexualidades, en la misma facultad. En el mismo edificio, este sábado, se realizaron por primera vez los talleres de No Binaries e Intersex, después de varios Encuentros de talleres autogestionados, con asistencias récord. 

*Las fotos que acompañan esta nota son ilustrativas, de otros talleres. 

Talleres autogestionados: el lado B de un Encuentro masivo que abre camino al andar
EL CORAZÓN DEL ENCUENTRO

Talleres autogestionados: el lado B de un Encuentro masivo que abre camino al andar

En una explotada facultad de Humanidades, un taller que ya había colmado las tres comisiones asignadas abrió una nueva, improvisada, en el descanso de una escalera. Otra de las maneras de vivir un taller: creándolo. 

13 de octubre de 2019

¿Qué es ser bisexual? ¿Estar confundida? ¿Pasar por una etapa entre la heterosexualidad y el lesbianismo? ¿No querer elegir entre un género y el otro? ¿Qué hay atrás de la "B" de la famosa sigla LGBT+? El de Bisexualidades fue tan solo uno de los 87 talleres y 10 conversatorios que se desarrollaron este sábado en las facultades de la UNLP, y que volverán a darse este domingo durante la mañana y la tarde. 

En medio de una facultad de Humanidades explotada de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries que asistían a los talleres enfocados a la diversidad y las disidencias, este micro-encuentro tuvo que gestionarse su propio espacio por la falta de lugar en las aulas. No es, ni de lejos, una excepción. 

Luego de intentar colarse en aulas repletas, un grupo de mujeres bisexuales se apropió de una esquina de la escalera de descanso de la Facultad, haciendo un pequeño espacio para quienes debían transitarla obligadamente. Una colgó la bandera de la bisexualidad, rosa, azul y violeta, en la escalera. Y dejó un aviso en las aulas: nos juntamos allá abajo. En menos de una hora y media el espacio quintuplicó la convocatoria y cerró con la promesa de un nuevo encuentro este domingo.

Los temas de los que se hablaron fueron desde la bisexualidad como identidad política hasta el cuidado de la salud sexual reproductiva y no reproductiva, con especial énfasis en el sexo entre mujeres o lesbianas, una arista en la que la salud pública ha indagado poco y nada. También se habló de la bifobia y la inbisibilización que sufre este colectivo, sobre todo en espacios de la diversidad, y de la hipersexualización por parte del mundo heterosexual. Además, se dejó asentada la decisión de abrir un nuevo taller con el nombre Activismo Bisexual.

Muchas asistían por primera vez a un Encuentro y buscaban escuchar de otras bocas lo que retumba en sus cabezas desde hace tiempo. La mayoría se llevó más preguntas que respuestas, como en todo buen taller, aunque el domingo volverán a reunirse. 

El de Bisexualidades fue apenas un breve recorte de la primera jornada del Encuentro más masivo de la historia. Al igual que el resto de los talleres fue plural y horizontal, pero como particularidad, autogestionado. Lo mismo pasó con otros talleres que desbordaron de convocatoria, como Mujeres y Sexualidades, en la misma facultad. En el mismo edificio, este sábado, se realizaron por primera vez los talleres de No Binaries e Intersex, después de varios Encuentros de talleres autogestionados, con asistencias récord. 

*Las fotos que acompañan esta nota son ilustrativas, de otros talleres. 

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En una explotada facultad de Humanidades, un taller que ya había colmado las tres comisiones asignadas abrió una nueva, improvisada, en el descanso de una escalera. Otra de las maneras de vivir un taller: creándolo.