Un grupo de operarios que trabajaba en una obra de 2 y 72 se encontró los restos de un oso milenario que ahora se están estudiando en el Museo de Ciencias Naturales de la UNLP. "Lo contentos que quedaron los paleontólogos cuando lo vieron", dijo José Aguirre, uno de los obreros.
Esto ocurrió a fines de la semana pasada. José lo hizo público el sábado y ahora las piezas del animal están siendo analizadas por los científicos del área de Paleontología del Museo.
El enorme hueso lo sacaron de una tosca y según contó el operario, los expertos le informaron que pertenecía a una especie de oso que habitó esta zona hace aproximadamente de entre 10 mil y 1 millón de años.
Se trata de un húmero de 60 centímetros de largo. El animal persaba más de 1500 kilos y medía alrededor de 3 metros de altura. "Fue increíble el recibimiento", contó José, quien se mostró en las imágenes muy contento por haber aportado al Museo este ejemplar.
A fines de julio, 0221.com.ar había contado la historia de Walter, el Indiana Jones de Berisso, un vecino de esa localidad que estaba maravillado por haber encontrado en su propia casa los restos de un mastodonte, en el marco de unas refacciones. En ambos casos, la tierra provino de una cantera de Barrio Aeropuerto.
Por otra parte, y en una entrevista también con este portal de hace unas semanas atrás, el paleontólogo del Museo Alejandro Otero explicaba que en nuestra región efectivamente es más plausible encontrar un gliptodonte o un megaterio que un dinosaurio porque "las rocas que afloran -las que estamos pisando- son muy nuevas -en general de hace 10 mil años-. Hay zonas muy viejas, pero no hay rocas de la edad de los dinosaurios, como sí hay en la Patagonia. Sí existieron dinosaurios por la zona de La Plata, pero estas rocas están a mucha profundidad y no han sido expuestas todavía".