El escenario político del Concejo Deliberante de La Plata modelo 2019 empezó a reconfigurarse con la licencia pedida por Fernando Ponce a su banca y su consecuente salida de la presidencia del cuerpo. Este martes se conoció la renuncia de la secretaria de Desarrollo Económico y Urbano, Ileana Cid, quien volverá a la banca de edil para la cual se había tomado una licencia poco después de jurar en diciembre de 2017. El tercer paso de la movida oficialista, pensada por el intendente Julio Garro, será el de impulsarla para el sillón principal del deliberativo, lo cual se resolvería en la sesión especial planificada para el próximo martes 5 de febrero.
A partir de ahora se profundizarán las negociaciones para definir esa votación, lo cual implicará -necesariamente y según la mirada oficialista- una discusión por las vicepresidencias primera y segunda, actualmente en manos de la randazzista Lorena Riesgo y la massista Virginia Rodríguez respectivamente. De todos modos existe en sectores de la oposición la intención de avanzar con un esquema propio para intentar imponer un presidente de color ajeno a Cambiemos.
Las especulaciones en ese marco son muchas y se intensificarán hasta que llegue el momento de la sesión especial en que el cuerpo aprobará el pedido de licencia de Ponce, recibirá a su reemplazante en la banca (aparece la ex jefa de Gabinete de Garro, Natalia Vallejos, quien no vive actualmente en la ciudad, o la segunda suplente, Alicia Beltrami, de origen radical) y votará a las nuevas autoridades.
Según sea el resultado de las negociaciones, será por consenso y unanimidad, como ocurrió en las dos oportunidades en que Ponce fue erigido para ese puesto (en 2015 y 2017), o empezarán a tallar los votos que pueda conseguir cada sector en caso de que no haya tal acuerdo y la oposición intente dominar el legislativo. Para que esto último ocurra, aún falta que los 12 concejales no oficialistas (divididos en seis bloques) se junten en una misma mesa a conversarlo.

Este último escenario es relativizado por las fuerzas de Garro, donde consideran que la atomización de la oposición jugará a su favor. La hipótesis de Cambiemos es que el control del legislativo seguirá en sus manos con Ileana Cid a cargo, y que previamente se sellará un acuerdo por las vicepresidencias. En las últimas horas circularon distintas ternas de las cuales surgirían los dos nombres elegidos. La continuidad de Riesgo es una de las posibilidades, pero también tallaron los nombres de Fabián Lugli, del bloque PJ, y Gastón Crespo, del GEN. También circuló el nombre de Norberto "Chucho" Gómez, aunque en Cambiemos consideran difícil algún tipo de acuerdo con el kirchnerismo.

Quedaría de ese modo descartada (aunque no del todo) la idea de que las vicepresidencias no se toquen, como se había esbozado inicialmente en el análisis oficialista. En caso contrario, es decir si Riesgo y Rodríguez siguen ocupando esos lugares, se daría una situación inédita y a tono con los tiempos: tres mujeres estarían a cargo del cuerpo deliberativo platense.

Según confiaron integrantes de la bancada oficialista, la decisión de que Ileana Cid arribe a la presidencia del cuerpo fue definida en un encuentro que tuvieron con el propio intendente Garro. Allí se evaluó que el reemplazo de Ponce es -de máxima- hasta diciembre, cuando sea el recambio post-electoral. Y que la figura de una mujer, en el contexto político en que se dio el pedido de licencia (con denuncia por acoso y contradenuncia por falsedad mediante), resulta la más "pertinente" para atravesar un año caliente en el que el jefe comunal buscará la reelección. Los mismos concejales de Cambiemos coincidieron que en ese encuentro quedaron descartados algunos nombres y sectores que pudieron aparecer en la previa como aspirantes al cargo.

El caso del radicalismo y puntualmente del actual presidente de la Junta Central y titular del bloque, Claudio Frangul, es el más elocuente. En su entorno indican que nunca fue una pretensión de ese espacio ocupar el lugar, pero otros grupos más ligados al PRO señalan que podría haberlo sido, y que el obstáculo es la consideración que el núcleo duro oficialista tiene del armado político del partido centenario en La Plata. Esas cuentas se saldarán (o no) cuando llegue la hora de discutir las listas para las elecciones del corriente año y la UCR pida uno de los lugares en el Senado bonaerense.