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La empresa platense que nació con la crisis de 2001 y se volvió líder del "mundo pastel"

Con una tradición que se remonta a la década del ochenta, Mundo Pastel surgió de la mano de la familia Corbetta en medio de una profunda crisis económica y social. A lo largo de los años, se fue convirtiendo en el pilar del rubro gastronómico que es hoy en día, ofreciendo un servicio integral en decoración de tortas, repostería, pastelería y chocolatería a través de la comercialización de productos y el dictado de cursos sobre estas temáticas. Los hermanos Mariana y Ricardo abrieron las puertas de Mundo Pastel a 0221.com.ar para contar su historia.

Nacida del gen de la distribuidora San José, la primera de la ciudad dedicada a los artículos de panadería, Mundo Pastel vio la luz en medio del turbulento contexto de crisis nacional del año 2001. Contra viento y marea, la empresa luchó para transformarse en una de las más importantes de su rubro, expandiéndose e innovando en distintas áreas.

"Todo empezó con la distribuidora de nuestros abuelos, la cual apuntaba a la venta de productos para panaderías, pastelerías y reposterías", cuenta Mariana Corbetta. Durante los años ochenta, estuvo ubicada en 53 entre 16 y 17 para luego mudarse a un inmueble de 25 entre 67 y 68. "En medio del caos del 2001, mi mamá se animó a abrir Mundo Pastel, que ahora está en 12 entre 59 y 60. Un montón de gente le decía que no, pero ella tuvo la visión de lo que quería hacer y lo llevó adelante", explica.

Sin embargo, poco tiempo después de la inauguración, la familia notó que la mayoría de las personas que iba al negocio no sabía utilizar los productos que vendían. "Ahí surgió idea de empezar a dar talleres de temas relacionados con lo que ofrecíamos. De esta manera, la gente también comenzó a valorar el precio de las cosas", aseguró Mariana.

Los cursos fueron creciendo con el correr de los meses, llegando a albergar a unos 300 alumnos que acudían en distintos turnos a una pequeña aula con capacidad para 16 personas. Ese momento supuso una encrucijada para los dueños ya que tuvieron que decidir si continuaban con las clases o dejaban todo para enfocarse en el comercio.

"Justo yo me recibí de gastronómica y Ricardo volvió a Argentina. Entonces dijimos: '¿Por qué no lanzar las clases en un lugar diferente, cerca del local, que sea más cómodo y nos habilite a hacer muchas más cosas?'", contó la joven. Por este motivo, en 2014 se mudaron a una antigua casa ubicada en 59 entre 11 y 12 -a escasos metros del negocio- con la intención de remodelarla y comenzar a realizar cosas nuevas.

"La formación es lo que nos motiva; con mi hermano empezamos a trabajar eso y descubrimos otra pasión más allá de la venta del producto. Sentimos que podíamos ayudar desde otro lado, por eso nos unimos con el Banco de Alimentos, donde él fue director, para hacer capacitaciones a hogares", explica.

De esa experiencia en conjunto nació el programa de formación de emprendedores. "A las cocineras de los comedores les dábamos clases semanales de pastelería, chocolatería, panadería y decoración de tortas. De esa manera, aprendían a elaborar productos de alta rotación que podían vender en el barrio", cuenta Ricardo.

Casualmente, Mundo Pastel fue la marca que impulsó el evento Expodulce en octubre del año pasado: "Muchas de las emprendedoras que estaban en el stand del Banco de Alimentos eran alumnas del curso, cosa que nosotros no sabíamos". Y Mariana completa: "Formamos a las personas para que puedan salir y tener su propio negocio. Así es como la gente descubre la profesión y le encuentra un rumbo a su vida".


Para los hermanos Corbetta, el contexto actual de los negocios hace que los emprendedores deban hallar nichos para poder desarrollar sus propuestas: "El objetivo es, entonces, ver cómo generás demanda y valor agregado a partir de un oficio puntual".

Por esta razón, la escuela cuenta con distintas carreras profesionales, con título oficial, y más de 40 cursos y seminarios para niños y adultos en las áreas de pastelería, decoración de tortas, chocolatería, panadería, gastronomía, cerveza artesanal y manualidades.

Con más de 10.000 alumnos inscriptos del 2014 a la fecha y algunos viajes a Brasil para brindar capacitaciones, el concepto de Mundo Pastel es claro: "Tratamos de fomentar y rescatar las capacidades de cada persona para ayudarla a crecer y darle las herramientas iniciales para poder desarrollar una pyme"

Para el futuro, el objetivo de los Corbetta es crear una nueva marca para desarrollar otro tipo de artículos y focalizarse nuevamente en el producto que los hizo famosos: las tortas decoradas. No obstante, aumentar la oferta educativa será uno de sus pilares fundamentales: "La formación es el rumbo, es el motor imparable que nos hace crecer".

Con una tradición que se remonta a la década del ochenta, Mundo Pastel surgió de la mano de la familia Corbetta en medio de una profunda crisis económica y social. A lo largo de los años, se fue convirtiendo en el pilar del rubro gastronómico que es hoy en día, ofreciendo un servicio integral en decoración de tortas, repostería, pastelería y chocolatería a través de la comercialización de productos y el dictado de cursos sobre estas temáticas. Los hermanos Mariana y Ricardo abrieron las puertas de Mundo Pastel a 0221.com.ar para contar su historia.

19 de enero de 2019

Nacida del gen de la distribuidora San José, la primera de la ciudad dedicada a los artículos de panadería, Mundo Pastel vio la luz en medio del turbulento contexto de crisis nacional del año 2001. Contra viento y marea, la empresa luchó para transformarse en una de las más importantes de su rubro, expandiéndose e innovando en distintas áreas.

"Todo empezó con la distribuidora de nuestros abuelos, la cual apuntaba a la venta de productos para panaderías, pastelerías y reposterías", cuenta Mariana Corbetta. Durante los años ochenta, estuvo ubicada en 53 entre 16 y 17 para luego mudarse a un inmueble de 25 entre 67 y 68. "En medio del caos del 2001, mi mamá se animó a abrir Mundo Pastel, que ahora está en 12 entre 59 y 60. Un montón de gente le decía que no, pero ella tuvo la visión de lo que quería hacer y lo llevó adelante", explica.

Sin embargo, poco tiempo después de la inauguración, la familia notó que la mayoría de las personas que iba al negocio no sabía utilizar los productos que vendían. "Ahí surgió idea de empezar a dar talleres de temas relacionados con lo que ofrecíamos. De esta manera, la gente también comenzó a valorar el precio de las cosas", aseguró Mariana.

Los cursos fueron creciendo con el correr de los meses, llegando a albergar a unos 300 alumnos que acudían en distintos turnos a una pequeña aula con capacidad para 16 personas. Ese momento supuso una encrucijada para los dueños ya que tuvieron que decidir si continuaban con las clases o dejaban todo para enfocarse en el comercio.

"Justo yo me recibí de gastronómica y Ricardo volvió a Argentina. Entonces dijimos: '¿Por qué no lanzar las clases en un lugar diferente, cerca del local, que sea más cómodo y nos habilite a hacer muchas más cosas?'", contó la joven. Por este motivo, en 2014 se mudaron a una antigua casa ubicada en 59 entre 11 y 12 -a escasos metros del negocio- con la intención de remodelarla y comenzar a realizar cosas nuevas.

"La formación es lo que nos motiva; con mi hermano empezamos a trabajar eso y descubrimos otra pasión más allá de la venta del producto. Sentimos que podíamos ayudar desde otro lado, por eso nos unimos con el Banco de Alimentos, donde él fue director, para hacer capacitaciones a hogares", explica.

De esa experiencia en conjunto nació el programa de formación de emprendedores. "A las cocineras de los comedores les dábamos clases semanales de pastelería, chocolatería, panadería y decoración de tortas. De esa manera, aprendían a elaborar productos de alta rotación que podían vender en el barrio", cuenta Ricardo.

Casualmente, Mundo Pastel fue la marca que impulsó el evento Expodulce en octubre del año pasado: "Muchas de las emprendedoras que estaban en el stand del Banco de Alimentos eran alumnas del curso, cosa que nosotros no sabíamos". Y Mariana completa: "Formamos a las personas para que puedan salir y tener su propio negocio. Así es como la gente descubre la profesión y le encuentra un rumbo a su vida".


Para los hermanos Corbetta, el contexto actual de los negocios hace que los emprendedores deban hallar nichos para poder desarrollar sus propuestas: "El objetivo es, entonces, ver cómo generás demanda y valor agregado a partir de un oficio puntual".

Por esta razón, la escuela cuenta con distintas carreras profesionales, con título oficial, y más de 40 cursos y seminarios para niños y adultos en las áreas de pastelería, decoración de tortas, chocolatería, panadería, gastronomía, cerveza artesanal y manualidades.

Con más de 10.000 alumnos inscriptos del 2014 a la fecha y algunos viajes a Brasil para brindar capacitaciones, el concepto de Mundo Pastel es claro: "Tratamos de fomentar y rescatar las capacidades de cada persona para ayudarla a crecer y darle las herramientas iniciales para poder desarrollar una pyme"

Para el futuro, el objetivo de los Corbetta es crear una nueva marca para desarrollar otro tipo de artículos y focalizarse nuevamente en el producto que los hizo famosos: las tortas decoradas. No obstante, aumentar la oferta educativa será uno de sus pilares fundamentales: "La formación es el rumbo, es el motor imparable que nos hace crecer".

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Con una tradición que se remonta a la década del ochenta, Mundo Pastel surgió de la mano de la familia Corbetta en medio de una profunda crisis económica y social. A lo largo de los años, se fue convirtiendo en el pilar del rubro gastronómico que es hoy en día, ofreciendo un servicio integral en decoración de tortas, repostería, pastelería y chocolatería a través de la comercialización de productos y el dictado de cursos sobre estas temáticas. Los hermanos Mariana y Ricardo abrieron las puertas de Mundo Pastel a 0221.com.ar para contar su historia.