Mario Aranda, militante del peronismo platense, denunció haber sido secuestrado por tres desconocidos luego de llegar a Lisandro Olmos para realizar una junta de firmas contra el tarifazo. El calvario duró varias horas hasta que fue liberado en la localidad de Magdalena, para posteriormente regresar a la ciudad y reunirse con su familia.
"Me llamaron por teléfono las compañeras que ya estaban allá (en la esquina de 44 y 197). Me levanté para llevarles algunos materiales pero, cuando llegué, no había ninguna mujer. Había tres monos con armas que me obligaron a subir a mi auto y me dijeron 'vamos a hablar, vamos a Magdalena'", contó la víctima en medio de un acto en Plaza Moreno tras su liberación.
"Cuando llegamos a Ruta 11, se convirtió en una tortura verbal constante. Hubiese preferido que me cagaran a palos y no que dijeran lo que dijeron. Al llegar a la zona donde arranca la cárcel, los tipos me hicieron parar y dejar el auto abajo de unos árboles. Ahí se pusieron a discutir si me ejecutaban o no, pero el más joven dijo: 'Déja que se vaya y aprenda'", continuó Aranda.
En ese momento, los sospechosos bajaron del vehículo y enfilaron hacia la cárcel no sin antes darle un mensaje intimidatorio a la víctima: "Me dijeron 'andá y seguí abriendo mesitas', como diciendo 'así te va a ir'", sentenció. Por su parte, las autoridades del PJ sacaron un comunicado en repudio de lo ocurrido, denunciando “persecución política en la ciudad de La Plata” y recordando los ataques contra la sede del partido, ubicada en 54 entre 7 y 8.